EL EDITORIAL: TRUMP, EL 'OBAMACARE', Y SU LLAMATIVO PRIMER VIAJE OFICIAL
En nuestro Editorial hoy nos vamos otra vez con el señor Trump porque parece ser que ha encontrado –como el que encuentra caramelos en el fondo del mar- una facción republicana (no los ultraconservadores, sino entre algún ultraconservador y algún medio-conservador republicano) que podría darle los votos suficientes hoy
En nuestro Editorial hoy nos vamos otra vez con el señor Trump porque parece ser que ha encontrado –como el que encuentra caramelos en el fondo del mar- una facción republicana (no los ultraconservadores, sino entre algún ultraconservador y algún medio-conservador republicano) que podría darle los votos suficientes hoy jueves para terminar con el ‘ObamaCare’, que es el sistema de salud que el señor Obama instauró para aquellos que no tenían y no tienen suficientes recursos económicos, para que el Estado se haga responsable y colaborador de la salud de estas personas.
Esta fue una de las grandes promesas electorales del señor Trump. Él tiene otra opinión acerca de cuál debe ser la actitud hacia dichas personas sin seguro médico. La idea es derogar el ‘ObamaCare’ (que tampoco está muy claro que sea ‘mantenible’ económicamente), y poner otro tipo de cuestiones. Todo está siempre bastante oscuro. Según la opinión de unos tiene un tinte libertario y beneficiosos, pero según la opinión de otros tiene un tinte más bien populista y poco ‘mantenible’ o poco fiable.
Lo que sí es evidente es que la comunidad norteamericana confía en sus seguros privados, así lo ha gestado durante años y años, y ese es el sistema que a ellos les funciona, con las exigencias que ellos tienen. Y siempre, en cualquier otro sistema que se instaure hoy por hoy, siempre será un sistema más pobre, más débil, más barato, y en ese caso con menos eficacia. Esto es indudable, pero más vale poco que nada.
En consecuencia, el interés del señor Trump parece ser que ha llegado a una culminación. Así nos lo indica el diario La Vanguardia, que nos asegura que hoy sí puede conseguir los suficientes más de doscientos votos para derogar el ‘ObamaCare’, y luego empezar una nueva andadura bajo sus criterios y sus puntos de vista. ¡Ahí está el señor Trump!
Y a esta noticia le añadimos, en nuestro Editorial, otra muy significativa: y es que el señor Trump va a realizar su primera gira. ¿Saben qué países va a visitar? Primero Arabia Saudí, luego Israel, y después El Vaticano. ¿No les parecen un poco tendenciosas estas visitas?
- ¡Arabia Saudita! Uno de los regímenes más dictatoriales que existen, aunque… como son ricos se les consiente todo.
- El Vaticano, evidentemente, por sus condiciones de ningún olor a democracia que pueda existir, más el racismo a ultranza hacia la mujer, la cual no existe en el Estado Vaticano (o si existe es para otras cosas, porque: el índice de reproducción es cero, la elección del “presidente” es por obra y gracia del Espíritu Santo, y en ello no están de acuerdo todas las personas, ¿verdad?
- Y, para rematar, después de los anteriores dos países, Israel, el “Pueblo Elegido”.
Con lo cual, la primera muestra internacional que da el señor Trump es de un claro desahogo que haría las delicias de Le Pen, de Marine Le Pen (que parece ser que ayer tuvo una noche poco afortunada tal como comentaremos a continuación en una Expréss News). Lo cierto es que esa es la escalada en la que empieza el señor Trump a mostrar la hegemonía norteamericana.
Evidentemente, el apoyo que siempre ha tenido Arabia Saudita de EE. UU., si se apoya más aún con exigencias de tipo económico y con exigencias armamentísticas que puedan provocar un mayor cuidado al Estado de Israel… ¡fantástico! Además, por supuesto, todos esperan –los primeros los israelitas- que les vaya un poco mejor con EE.UU. y el señor Trump. Porque antes, con EE.UU. y el señor Obama las cosas fueron francamente mal (sobre todo con el señor Kerry; esto ya era el colmo). El caso es que ahí está…
Y luego, como remate, 'Roma, città aperta' y El Vaticano (o mejor dicho, El Vaticano). Y ahí está el Papa Paco, que recibirá a Trump. ¿Se imaginan la foto? Un justicialista-jesuita con un trampero-capitalista (trampero lo decimos en el buen sentido de la palabra: ya saben que en el lejano oeste existían los tramperos, que cazaban determinadas piezas para hacer pieles que luego vendían, y vivía de ello). Es un poco “Tramp-ero” el señor Trump (haciendo juego con su apellido).
A todo lo llamativo anteriormente mencionado de este primer viaje oficial de Trump, podemos añadir el dato del carácter “ecuménico” (vamos a decirlo así) del mismo: tres países, tres grandes religiones mundiales (musulmana, cristiana y judía). ¡Curioso!...
Y esto es lo más que hemos considerado en este precipitado aterrizaje con ustedes en nuestro Editorial de hoy.