EL EDITORIAL. TRUMP INICIA SU GIRA TRIUNFAL CON UNA VISITA ESPECTACULAR A LA RICA ARABIA SAUDÍ
Nuestro Editorial viene avalado por la noticia que suponíamos que como dijimos al principio de la era Trump que sucedería. La primera escala de su primer viaje al extranjero como presidente, un viaje… así… grande, ha sido Arabia Saudí. Allí fue recibido al pie del avión por el rey Salman bin Abdulaziz, de 81 años. Allí
Nuestro Editorial viene avalado por la noticia que suponíamos que como dijimos al principio de la era Trump que sucedería.
La primera escala de su primer viaje al extranjero como presidente, un viaje… así… grande, ha sido Arabia Saudí. Allí fue recibido al pie del avión por el rey Salman bin Abdulaziz, de 81 años. Allí llegó con su mujer, Melania Trump, quien evitó utilizar el velo (una decisión similar a la tomada en 2015 por su antecesora, Michelle Obama, que provocó la indignación de los saudíes y que fue muy criticada por el propio Trump… Pero, bueno, ‘pelillos a la mar’). El caso es que el señor Trump está en Arabia Saudí en una gira espectacular.
Y para empezar (para que vean que si no ‘todo’ sigue igual, ‘casi todo’ sigue igual pero con más bombo y platillo), acaba de firmar un contrato multimillonario de venta de armas por valor de 110.000 millones de dólares (o lo que es lo mismo, 98.000 millones de euros… Se nos hace difícil la cifra). Recordemos que Arabia Saudí posee el ejército mejor armado después de Israel en esa zona. Pero es que, además, también ha firmado acuerdos comerciales por valor de 270.000 millones de dólares.
Tras la bienvenida en el aeropuerto participó en una ceremonia de firma en la que, uno por uno, los saudíes pactaron acuerdos militares con el Gobierno y empresas privadas de Estados Unidos.
"Fue un día tremendo, grandes inversiones en Estados Unidos", dijo Trump después de una reunión con el príncipe heredero saudí. "Cientos de miles de millones de dólares de inversiones en Estados Unidos y empleos, empleos, empleos", agregó Trump en sus únicas declaraciones a la prensa al final de la jornada.
Esto supone un punto de inflexión en el organigrama de Trump de cara a la economía norteamericana, puesto que con estos contratos –mucho mejores que los conseguidos con los presidentes anteriores, véase Obama- las perspectivas comerciales de EE.UU. mejoran ostensiblemente.
Trump ha empezado su gira. Una gira a que le llevará posteriormente a Israel (donde también se reunirá con el representante de Palestina, Abu Mazen), a El Vaticano, Bélgica (sede de la Unión Europea pero también de la OTAN, y donde se reunirá en una cumbre con sus aliados), y que terminará en Italia (donde participará en una reunión del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo, el G7).
El mandatario republicano se dispone a estrechar relaciones con la dinastía de los Saud, con las monarquías del Golfo, y con medio centenar de países musulmanes suníes a los que enviará el domingo un mensaje de unidad frente al yihadismo y el auge político y militar del Irán chií.
¡Fíjense qué cosas tan increíbles! Él, que preconizaba incluso la prohibición absoluta de que pasaran musulmanes a EE.UU., pues… como ya dijimos “eso cambia luego”. Y lo primero que ha hecho es salir hacia el mundo islámico (a los países ricos, por supuesto) para obtener beneficios e influencias en a comunidad suní, que es minoritaria pero es la mas poderosa (en cuanto a recursos, medios, intercambios, etc.) para contrarrestar a la mayoría chií, que es más belicosa y menos… obediente.
Pues ahí está el señor Trump, con las trampas normales de los políticos que parecen populistas y exagerados, y que parecen que van a hacer la gran revolución, y que luego, a la hora de la verdad, conviven perfectamente con dictaduras como la de Arabia Saudita y las de todos los países del Golfo; dictaduras terribles, tremendas, que crean un círculo de servidores y esclavos impresionante. Y en las cuales la mujer está absolutamente sumida en la esclavitud…
Pero todo eso no importa a la hora de negociar, ¿verdad señor Trump?