EL EDITORIAL. Ucrania: del montaje del asunto Wagner, a que Turquía quiere ser de la UE
Nuestro Editorial no puede ser otro que la invasión guerrera rusa en Ucrania. Se pone en evidencia lo que les habíamos dicho según nuestro criterio: que lo de Prigozhin (del Grupo Wagner) y su levantamiento fue una cortina de humo que se montaron los rusos para hacer creer a los ucranianos –o al resto del mundo, o… ¡a
Nuestro Editorial no puede ser otro que la invasión guerrera rusa en Ucrania.
Se pone en evidencia lo que les habíamos dicho según nuestro criterio: que lo de Prigozhin (del Grupo Wagner) y su levantamiento fue una cortina de humo que se montaron los rusos para hacer creer a los ucranianos –o al resto del mundo, o… ¡a quién sabe! -.
Resulta que ahora los medios rusos afirman que cinco días después de la rebelión, Prigozhin se entrevistó con Vladimir Putin y 30 personas más, los más íntimos. Estuvieron tres horas hablando. No creemos que hablaran sobre la rebelión de Prigozhin, no, no, no. Hablarían de otras cosas.
Así que, fíjense cómo se ha manipulado la noticia. El día 24 de junio había titulares como estos:
- Rebelión militar en Rusia: Wagner marcha hacia Moscú. ¡Wow!
- Los mercenarios de Wagner PMC derriban dos rarísimos helicópteros rusos de guerra electrónica Mi-8MTPR-1.
Tensión en Rusia: el avión de Vladimir Putin salió de Moscú rumbo a San Petersburgo.- Pasadas unas horas, dieron marcha atrás, y entonces decían que no querían derramar sangre rusa y que se volvían a sus cuarteles.
- Al día siguiente, nos dicen que el Grupo Wagner se había refugiado en Bielorrusia.
- Al otro día, Aleksandr Lukashenko, estableció la paz. El presidente bielorruso intervino para que todo volviera a la normalidad.
- Y llegamos al día de hoy –por no hacer muy largo el relato- en el que resulta que cinco horas después de que este señor con su grupo Wagner, dijera que iba a darle un repaso a las fuerzas rusas, pues se reúne en Moscú, tranquilamente, ¡pero tan tranquilamente!
Hombre, lo propio sería, ante una rebelión de este tipo, acabar con el rebelde. ¡Por lo menos meterle preso como poco! Como poco, preso. Un juicio militar… ¡Algo!... Pues no.
¿Dónde está Prigozhin? No se sabe. ¿Dónde está el Grupo Wagner? Tampoco se sabe, pero, seguro que está ahí, combatiendo, calladamente, ¿verdad?, aunque en Occidente se diga que no está el Grupo Wagner, y que se les ha dado la opción a los guerreros de irse a su casa, o de incorporarse al ejército ruso, o de exiliarse en Bielorrusia.
Por cierto, ¡que tres opciones! A una persona que vive de ser un combatiente por dinero, se le dice "Bueno, si quieres ir a tu casa, te vas, tranquilamente. O… si no, te apuntas al ejército ruso. Eso sí, no vas a ganar lo que ganas con Wagner. O, en otro caso, hay unos campamentos que nunca han sido ocupados por el Grupo Wagner, según Lukashenko…
En consecuencia, ¿qué ha sido todo esto? Pues una bola. Una bola que sólo tenía una foto, ¿recuerdan? Una única foto de una autopista con unos carros de combate que iban camino de Moscú. Eso era todo. ¡Eso era todo! Y claro, enseguida, Ucrania dijo que El Kremlin se estaba debilitando, y que Putin había perdido poder. ¡Nada de eso! Todo fue una maniobra, que habrá servido para algo. No lo sabemos exactamente, pero habrá servido.
Así lo vemos, y así se lo contamos en este Editorial.
Y siguiendo con la invasión guerrera en Ucrania, desde Rusia afirman que por lo menos hay 11.000 combatientes internacionales en las filas ucranianas. Nosotros no creemos que estén por amor a la libertad o al arte, sino que están por un cierto amor a ciertas divisas/monedas diferentes –desde pesos uruguayos hasta dólares canadienses, por ejemplo. Depende de donde sea el guerrero-.
Hay que tratar un poco así a esta invasión guerrera rusa en Ucrania, con un cierto grado de humor y perspectivas realistas.
Por otro lado –y esto sí nos cuadra un poco más- nos dicen que la contraofensiva está totalmente desarticulada. Ha habido un ataque ruso, así, a nivel práctico, sobre Zaporiyia y al parecer ha producido cinco o tres muertos. O sea, la contraofensiva no ha funcionado. ¡O quizás no ha existido! O quizás no existe, sino que simplemente continúan los combates en los frentes más o menos conocidos. Que hayan podido ganar unos metros --hablan de metros- las tropas ucranianas, puede ser, pero está claro que lo que se esperaba no ha ocurrido.
Mientras tanto, mañana y pasado la OTAN se reúne en Vilnius (Lituania), y estaba previsto que acudiera Zelenski por videoconferencia, pero ahora se afirma que va a asistir en persona a la cena del miércoles de los 21 miembros de la OTAN.
Bueno, ya lo dijo Joe Biden: no está preparada Ucrania para entrar en la OTAN, y no debe entrar, porque esto supondría entrar en una guerra mundial. Pero, obviamente aprovechará la propaganda tanto la OTAN como Zelenski para apuntarse algún tanto.
Por supuesto, las tres penínsulas bálticas, Estonia, Letonia y Lituania, están tomadas militarmente. No se le va a ocurrir hacer ninguna tontería a Putin, por supuesto que no, pero se ha hecho un despliegue monumental.
Y, a todo esto, podríamos decir el refrán español “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Sí, verán: Erdogan –que ya saben que es un hombre muy hábil- ha dicho que, en relación a la OTAN, por supuesto que Ucrania no va a entrar, pero que sí van a entrar otros países (aunque Turquía ha puesto el veto a Suecia y a Finlandia, resulta que Finlandia ya está admitida). El caso es que Erdogan ha dicho que todo esto es muy interesante y que a él le gustaría que Turquía fuera miembro de la Unión Europea.
Con esto no se contaba. A lo mejor entre ellos, los políticos, sí se contaba, pero el público en general, la “chusma-class” como nosotros, no contábamos con que iba a reclamar Turquía ser de la Unión Europea a cambio de que Suecia entre en la OTAN. ¡Qué cosa! ¿no?
Los requisitos para una cosa u otra son muy diferentes. Los requisitos para entrar en la comunidad europea duran años, los requisitos para entrar en la OTAN duran lo que quieran los militares. Exactamente. Mañana entras, o pasado, o al otro, aunque tienen también su nomenclatura y sus reglas, pero son mucho menos exigentes.
Pues así estamos con esa invasión guerrera rusa en Ucrania. Con esos dimes y diretes, y esas noticias entrecortadas en las que la contraofensiva, ya un mes cumplido, no ha dado los resultados que se esperaban. Quizás porque no haya existido, o quizás porque estaban tan avisados los rusos que se han defendido bien. Aunque –siempre desde el punto de vista ucraniano- los rusos eran muy torpes en la guerra y sólo perdían personas y personas y personas.
Sea como fuere, lo evidente –y ya no se puede camuflar- es que las fronteras que ha establecido Rusia en Ucrania siguen fuertes; Donbás y Zaporiyia siguen fuertes, y no se han movido.
Así estamos, y así se lo contamos. Más piezas en nuestro jeroglífico particular de esta invasión.