EL EDITORIAL. Ucrania: información engañosa
¡Como no!, el Editorial nos lleva a la invasión guerrera rusa en Ucrania. La contraofensiva ya está totalmente declarada, totalmente demostrada. Y claro, la información está totalmente “deslumbrante”. Es decir, no dicen nada a los ucranios –o lo que dicen lo van a leer a continuación- y es, de verdad... Y los rusos pue
¡Como no!, el Editorial nos lleva a la invasión guerrera rusa en Ucrania.
La contraofensiva ya está totalmente declarada, totalmente demostrada. Y claro, la información está totalmente “deslumbrante”. Es decir, no dicen nada a los ucranios –o lo que dicen lo van a leer a continuación- y es, de verdad... Y los rusos pues… creemos que lo tienen muy claro: fortificar, fortificar, fortificar; que se conviertan en asaltantes los ucranios. No están dispuestos a invadir, a querer más sitio. No, no. De hecho, toda la amenaza que ha habido estos meses de que en primavera llegaría la contraofensiva y tal, lo han aprovechado para parapetarse adecuadamente, y para infligir importantes inconvenientes a la contraofensiva.
Fíjense hasta qué punto llega la información. Recogemos la noticia del diario El País:
“La viceministra de Defensa, Hanna Maliar, asegura que las tropas ucranias han avanzado entre 200 y 300 en metros en zonas cerca de la ciudad de Bajmut, y alrededor de 500 metros en la región de Zaporiyia. “
¿Ustedes creen que esto es serio? ¿Cómo se mide esto? Hemos puesto un tweet, “medidas guerreras”. “Hemos avanzado un poco, 200 metros, 300. En algunos sitios de 200 a 500. Y en otros 300.” …
Esto es una información... Ya, de entrada, se admite que no permiten información de primera línea. Corresponsales, fuera –lo que decíamos nosotros hace poco, pero que no lo habían dicho oficialmente-. No quieren ningún tipo de observador. Pero esto es lo que informan.
JC Afán: ¡Cómo podían contar cualquier cosa!
JLP: Ya, pero esto es partir de la base de que esta información va a influir en la comunidad europea, en los países europeos, y va a hacer pensar a los norteamericanos que avanzan, y tal, pero no a los poderes, sino a la población. ¿Ustedes creen que esto influye? ¿200 metros, 300? O sea, ¿nos consideran tan... tan estúpido?
JC Afán: Sí. Recuerde que ese modelo, el primero que lo empleó –es tan antiguo como la guerra- como organización y demás, lo empleó la UFA –el NODO alemán del III Reich- cuando por primera vez las tropas aliadas pasaron la frontera alemana. Y entonces, lo que se hizo para decir que –nunca se dijo que retrocedían- “las fuerzas alemanas avanzaban victoriosas hacia Berlín”. Es así, porque te quedas con la idea de que se ha avanzado –200 metros-. Es tener una cuadrícula de una ciudad.
JLP: Ya, pero de la II Guerra Mundial hasta aquí ha pasado un tiempo; las gentes no es que se hayan culturalizado especialmente, pero ya se tiene más soltura en la comunicación. ¿Ustedes creen que el mensaje sigue sirviendo?
JC Afán: Es decir, cuando hablamos de comprensión, uno de los mayores problemas que ha dado al Informe PISA, especialmente en España, pero en toda Europa, es la comprensión lectora. Twitter ha hecho algo –más allá de 150 caracteres la gente no es capaz de leer, se queda con los titulares-. Estamos hablando para esa mayoría, no estamos hablando para gente que piensa, que analiza lo que ve. Esa mayoría se queda con que “hemos avanzado”, que van avanzando. Lo importante es que aparezca la palabra “avanzar”. Ya, los metros, kilómetros, o lo que sea, pues ¿qué te dicen? Dos cosas: que estamos avanzando, y que la lucha es muy encarnecida, porque es la típica imagen que también quedó de las películas: el "casa por casa", para ir librando de francotiradores. Toda esa parafernalia que nos hemos ido tragando en esas películas y demás. Entonces, para la media hacia abajo es la capacidad comprensiva. La gente ya no es capaz de analizar muchas cosas.
JLP: Ya, pero creo que, de todas formas, se ha ganado un poco. Creo que sí, porque esto no solamente es decir avanzar, y te quedas solo con la palabra avanzar, sino que es un poco más: 500 metros, 200 metros. Pero… ¿esto es una contraofensiva o qué es esto?
Creemos que, a diferencia de la II Guerra Mundial –que era la II Guerra Mundial, con otro matices- la cultura popular y la media-baja –que está pendiente de su dolce far niente- no se queda con una idea –nos da la sensación; es nuestra opinión-, con una idea victoriosa de que las cosas se van a recuperar. Creo que ahora, pasados los años, es poco material solo decir “avanzar”. Es como decir en baloncesto “hemos perdido, pero por un punto”. Mire usted, en ese juego es muy frecuente que se pierda por un punto. En fin, aquí pasa un poco lo mismo.
No se puede entrar en una situación de información desinformativa totalmente. Deberían, en principio –puesto que defienden el mundo libre, el mundo occidental, y todo eso- darnos más información.
Lo que pone en evidencia esto es que ya –a los que, a lo mejor, pensamos un poco más- si con toda la contraofensiva que tienen, con todo lo que han recibido, han avanzado 200 metros o 300 en algunos sitios, eso es señal de que tienen pocos recursos. Pedirán más recursos. Y eso también es señal de que las defensas rusas están siendo eficaces, o muy eficaces, si resulta que los recursos que tienen son importantes.
Pero también, lo que está claro es que Europa –esto ya es un análisis que estamos haciendo- no está tampoco muy dispuesta a dar grandes recursos. No. ¡Por lo que hemos visto hasta ahora! Es decir, se van negociando recursos, y se van anunciando. Es decir, toda esa voluminosa entrega económica y militar se está dando en cómodas dosis, de tal forma que el invasor, en este caso Rusia, tiene suficientes medios y recursos –como, simplemente, reponer lo que va perdiendo-. Tiene capacidad para ello de momento. Y los otros dependen de la ayuda, y no se está muy dispuesto a dar una gran ayuda, sobre todo teniendo en cuenta que mañana llegarán las fuerzas nucleares a Bielorrusia.
Entonces, o se les da de todo, y entonces ya entramos en una conflagración mundial, o se les va dando así, con lo cual la guerra será crónica, crónica, crónica, hasta que ya la cronicidad no sea un negocio, hasta que se cansen. Porque es muy típico de las sociedades occidentales: cogen una moda, un estilo, una forma, y luego se cansan. ¿Recuerdan el 0,7% que iban a dar los grandes a las pobres?
Vendrá un período de calma, de reconstrucción más o menos parcial, pero no da la sensación de que los rusos vayan a disminuir el caudal que han conquistado hasta la actualidad. En consecuencia, la famosa contraofensiva ha sido una propaganda electoral mal orquestada, porque se ve que no hay resultados. Y, ante la evidencia de que no hay resultados, por lo menos al principio, aunque no sabemos exactamente cuánto tiempo lleva la contraofensiva, pero, ya que está declarada, ¿cuánto tiempo durará el decir que se sigue la contraofensiva si no hay logros? ¿Por cuánto tiempo Estados Unidos va a aceptar una contraofensiva sin logros, y los países europeos van a seguir aportando material bélico y dinero y dinero y dinero sin beneficios?
JC Afan: Como usted lo ha escrito perfectamente. Lo que estamos dando es palitos para que no se apague la hoguera, porque tiene que ser así. ¡O igual es la única forma! Atreviéndonos a imaginar cosas, al final tengamos año y pico más –porque no le importa a nadie cómo está viviendo la gente, y los muertos. Ellos no importan; eso no tiene importancia- para que, al final, el pueblo de un lado y de otro digan “esto no hay quien lo gane”, porque, aunque se intenta, las fuerzas del otro… Y el otro no ha conseguido lo que pensaba que podía hacer al principio. Y esto ha quedado en un pulso. Y, por desgaste y desgana, al final se sentarán a ver cómo cierran y terminan de apagar la hoguera. Pero, mientras tanto, se van dando palitos para que eso siga estando en fuego, y siga manteniendo la idea de que esto va, hasta que no sea rentable, o consigamos algo que estamos tratando de conseguir con esto.
Pues así estamos. Y mientras tanto, como también dentro de El Editorial, algo que afecta a España. Lo recogemos del diario El País:
“La OTAN deja a las empresas españolas fuera de una reunión con la industria de defensa. En plena carrera armamentística provocada por la invasión rusa de Ucrania, la cita de este jueves está pensada para conversar sobre cómo fomentar la producción en los 31 países miembros de la Alianza y también estandarizar equipos y munición. La ministra de Defensa española, Margarita Robles, no participará en la reunión, que ha suscitado malestar en el Gobierno por cómo se ha hecho el proceso de selección de las compañías, según fuentes aliadas.”
JC Afán: Lo que decíamos: “a mí me toca una parte de esto; que me lo compren a mí.” “Pues no.” “Pues no juego.” Y ahora habrá que darle, como se van a comprar un millón de obuses pues, al final, nos darán un apartamentito de recompensita para justificar que la ministra se ha enfadado y no va ni a entrar en la sala… Los ministros de defensa están escarnecidos de pensar que Margarita no esté, porque Margarita es la alegría de la fiesta.
Es decir, no la han invitado, descaradamente, porque no piensan contar con nuestra gloriosa industria militar.
Increíble, pero cierto. Lógico. Y, en alguna medida, no es que nos alegremos. Nosotros somos campeones en arma corta; ahí vendemos mucho material; y en uniformes y cosas militares, pero ya en armamento… pues no. ¡Lo cual no está mal tampoco!, ¿verdad? Pero se ha puesto como una leona la ministra.
Y, por otro lado, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg declaró que no se sabe si esto será un punto de inflexión en la guerra, ya que cuantos más avances consiga Ucrania, más fuerte será su mano en la mesa de negociaciones.
O sea, ya están hablando de negociaciones, al tiempo que hablan de combates extremadamente feroces. Pues así estamos. La última hora en nuestro jeroglífico.