EL EDITORIAL. Ucrania: la 'Paradoja de Margarita' y otras piezas del puzle
Nuestro Editorial no puede ser otro que, de nuevo, volver a la invasión guerrera de Rusia a Ucrania. En primer lugar, resaltar que están repartiendo millones de pastillas de yoduro potásico para contrarrestar y posibles afecciones derivadas de escapes radiactivos. Esto se hace, fundamentalmente, porque si se está en co
Nuestro Editorial no puede ser otro que, de nuevo, volver a la invasión guerrera de Rusia a Ucrania.
En primer lugar, resaltar que están repartiendo millones de pastillas de yoduro potásico para contrarrestar y posibles afecciones derivadas de escapes radiactivos. Esto se hace, fundamentalmente, porque si se está en contacto con la radioactividad, física o ambientalmente, la glándula tiroidea tiene una atracción especial por el yodo radiactivo, entonces se producen alteraciones en esta glándula. Y administrando este suplemento se evitaría, hasta cierto punto (depende de cuándo, cuánto y dónde y cómo) tal situación. Este es un añadido más al punto de violencia.
Mientras tanto, las noticias que nos llegan dicen que la OIEA está avanzando en su capacidad operativa para llegar a la central nuclear de Zaporiyia. Ya están en Kiev, y se están “abriendo paso entre la guerra” (así dice la prensa) para llegar a la central y hacer la inspección.

[Por cierto, ya nos hemos enterado un poco más de qué es lo que pasa en la central de Zaporiyia… ¡Un poco más! No crean ustedes que ha sido fácil. Para entendernos, de lo que nos hemos enterado es de que la central nuclear está tomada por los rusos, pero está administrada por los ucranianos. Es decir, todo el personal que está laborando en la central es ucraniano.
Claro, por eso no entendíamos muy bien. Tal vez estuviera claro, pero para nosotros no lo estaba. Creíamos que los rusos habían tomado la central con todo su contenido, y que la estaban manejando con su personal. Que tal vez habían mantenido algún elemento del personal ucraniano, pero que eran ellos los que la llevaban. Pero… Todo el personal que lleva y dirige la central es ucraniano, pero está bajo el control ruso.]
Lo dicho: nos cuentan que se están abriendo paso los inspectores para llegar a Zaporiyia… Nosotros no nos lo creemos. Estamos seguros de que hay algún corredor a través del cual llegarán tranquilamente a la central, y allí se verán con los técnicos ucranianos que llevan la central. Con respecto a las pastillas… ¡bueno, bueno, bueno!... ¡A dónde van!... ¡Por favor, por favor!
Así están las cosas según nos cuentan. Pero nuestro puzle de hoy no acaba ahí.
Resulta que el señor Borrell se enardece, se enorgullece, de que la Unión Europea ha dado el visto bueno para crear una plataforma de formación militar para el ejército ucraniano. Y, de chanza, el señor Borrell añade: “Esto no va a gustarle a Rusia”.
De verdad, señor Borrell, a parte de que nunca ha sido usted muy presentable, ahora lo es menos. ¿No va a gustarle esto a Rusia?... ¡Pero bueno! ¿Usted por quién apuesta? Usted es el Alto Comisionado de la Unión Europea… ¿Usted no apuesta por un arreglo de paz? ¿Usted apuesta por que Europa ahora se encargue de crear una plataforma de formación y de entrenamiento de soldados ucranianos?
Creemos que eso es una barbaridad, aunque, veremos si eso llega a ocurrir, o no. Decimos lo de la barbaridad porque ¿Dónde se van a entrenar los soldados ucranianos? En teoría en toda la Unión Europea puesto que es una decisión de la UE, y por ello elegirán los sitios más adecuados para el entrenamiento. De momento se dice que unos están entrenando en unos sitios, otros en otros e, incluso, la última hora es que España ofrece entrenamiento, en España, a soldados ucranianos.
Y, bueno, ya que hemos nombrado a España, les decimos la “Paradoja de Margarita”. Verán ustedes en qué consiste. Resulta que dicen que les hemos mandado (¡dicen!) cuatro aviones cargados con ropa para soportar el frío. Así mismo, les hemos mandado también munición (no se especifica cuál) para larga distancia… Margarita, es Margarita. Pero, al la vez, Margarita anuncia la compra de uniformes para el ejército español para el frío.
¿Ven ustedes la paradoja? O sea, todo lo que teníamos para el frío de nuestros militares se lo hemos dado a Ucrania, e, inmediatamente, se organiza un concurso para ver quién ofrece el mismo material (o mejor) para los militares españoles porque se han quedado sin ropa de invierno. ¿Ustedes lo entienden? ¿A que es una paradoja? ¡La Paradoja de la Margarita!
Por otra parte, ¿qué munición de largo alcance tenemos nosotros para darle a Ucrania?
Verdaderamente, Margarita, señora Robles… Señor Pedro dígale algo a esta mujer porque estamos quedando fatal, fatal, fatal. Parece ser que esa es la norma y está bien. La Paradoja de Margarita, más el hecho de que España ofrece preparación militar a ucranianos para continuar con la guerra.
¡Fíjense! Ayer hablábamos de que, con la experiencia de la Guerra de los Treinta Años, y la Guerra de los Cien Años (algo muy típico de Europa) pues ahora parece que hay mucho interés (y dice con jactancia el señor Borrell lo de “Esto no le va a gustar nada a Rusia”). ¿De qué va usted? Haga un esfuerzo por la paz, señor Alto Comisionado. ¡Por favor! Busque entrevistarse con Putin, busque la manera de crear una mesa de diálogo. ¡Mire cómo lo ha conseguido Erdogan, haciendo posible que salga el trigo de Ucrania!
Son ustedes, de verdad, bastante impresentables. Han presentado todo esto como un proyecto, pero, parece ser que va a ir adelante lo de la plataforma para la formación de soldados ucranianos. La pregunta es: ¿tantos soldados tiene Ucrania, como para poder desplazar un grupo a Europa para que se entrenen? Porque, mientras, tendrán que dejar a otros para que sigan la guerra contra Rusia.
¿Esto qué es? ¿Qué nos están vendiendo ustedes? ¿Cómo de bien va el negocio de la guerra?... Va estupendamente, sí, para los oligarcas de ambas partes (ya decíamos ayer que 84 oligarcas ucranianos estaban por aquí cerca: el batallón Mónaco. En la Riviera Francesa). ¿Esto qué es?
Si ustedes [lectores] son capaces de da una solución a la Paradoja de Margarita, pues… Las paradojas son, habitualmente, problemas matemáticos en principio insolubles, aunque finalmente muchos se solucionan. Esta paradoja social-política-económica y militar es de lo último de lo último. Si alguien sabe la solución a esta paradoja…
JC Afán: No hay dónde rascar. Vamos a ver: normalmente, el que suministra los uniformes al Ejército Español es El Corte Inglés (ECI). Resulta que la semana pasada dijimos que habíamos quitado a 70.000 uniformes las banderitas… ¿No era más fácil realizar un expediente de urgencia con adjudicación inmediata para ECI, y comprarle los uniformes y mandárselos? ¡Y no hacer esta “patochada”!... Salvo… que los uniformes tuvieran “banderas anticonstitucionales”, es decir, banderas con el aguilucho del anterior régimen… Y que la tuviéramos en los almacenes. De otra forma, esto no se explica.
Dicen que es un contrato por 8,5 millones de euros que se abre a concurso de acreedores. Es decir, no hablan de ECI, sino que puede pujar cualquiera.
JC Afán: Sí, pero finalmente siempre se queda ECI con el concurso, porque es el único que tiene capacidad para este tipo de historias. Habitualmente, lo sacan por procedimiento de urgencia, ¡y listo!
Dice el diario La Razon:
“El contrato está gestionado por la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico del Ejército mediante procedimiento abierto y tramitación urgente. El plazo para presentar ofertas finaliza el 12 de septiembre y el 18 de octubre tendrá lugar la apertura de las propuestas económicas presentadas. El valor estimado asciende hasta casi los nueve millones de euros, al incluir partidas para modificaciones y una posible prórroga.
“El paquete para Ucrania, dividido en más de 1.600 pallets, será enviado el próximo mes de septiembre, según informó el departamento que dirige Margarita Robles. Estará formado 30.000 uniformes y de campaña para frío, 15.600 chaquetones, 15.000 trajes de intemperie y varios miles de prendas de vestuario y abrigo complementarias.”
“España también se ha comprometido a facilitar munición para piezas de artillería de campaña, combustible, vehículos acorazados (TOA M-113), sistemas de misiles de defensa punto y adiestramiento básico a fuerzas ucranianas en España.”
JC Afán: Se le está dando bombo a lo que no se le tiene que dar. Todo ese material está con fecha de caducidad; ya tiene sus años, por ello hay que renovarlo. Por otro lado, el adiestramiento va a ser de unos pocos soldados que vengan a algún lugar de España donde se les enseñará a manejar esos vehículos totalmente desfasados. Y con respecto a lo de Borrell… no tiene sentido su frase. Ese muchacho hace tiempo que no tiene ideas.
Así estamos, y así se lo contamos.