EL EDITORIAL. Ucrania: Sigue la guerra y sus ataques. Mientras, se intercambian prisioneros y llega más dinero
Nuestro Editorial de nuevo nos conmina a estar con la invasión guerrera de Rusia a Ucrania. Decir que ha habido un ataque masivo con 32 misiles, de los cuales -casualmente- la mitad, o sea, unos 16, han sido interceptados por los recursos antiaéreos ucranios. No nos dicen dónde se ha producido esto exactamente, pero, c
Nuestro Editorial de nuevo nos conmina a estar con la invasión guerrera de Rusia a Ucrania.
Decir que ha habido un ataque masivo con 32 misiles, de los cuales -casualmente- la mitad, o sea, unos 16, han sido interceptados por los recursos antiaéreos ucranios. No nos dicen dónde se ha producido esto exactamente, pero, como consecuencia se ha producido el fallecimiento de una persona. ¡Una persona! Todo parece indicar que los misiles iban muy dirigidos a zonas francamente despobladas, y que tendrían una precisión que desconocemos.
Nos llama la atención eso de 16 derribados y 16 que atinaron. Es de una precisión muy significativa.
Zelenski sigue diciendo que las cosas están difíciles, pero… ¡hasta ahí!
Y para que vean que siempre hay una relación de comunicación entre los bandos guerreros a diferentes niveles, nos dicen que se han intercambiado 101 combatientes rusos por 101 combatientes ucranianos, para que se recuperen en sus respectivos países.
Nos preguntamos: ¿Cómo se ha llegado al acuerdo de este intercambio? Y, además, si ustedes son capaces de llegar a un acuerdo para intercambiar prisioneros porque ya no son “peligrosos” -aunque otros sí permanecerán retenidos debido a su rango, su conocimiento de la situación, sus acciones, etc.-, y ésta no es la primera vez que se produce un intercambio de prisioneros y 101 por cada bando es una cifra significativa, entonces, si son capaces de realizar este intercambio, ¿no pueden ser capaces de aumentar un poco más ese estatus de mejoría y decir “¿Y si intercambiamos silencios?”. Silencios de bombas, silencios de minas, silencios de baterías, silencios de tanques, silencios de sirenas… ¿Por qué no? Estamos intercambiando seres humanos para que estén lo mejor posible dentro del hecho de que estamos en una guerra, claro. Es una consideración muy simple, pero con este hecho se ve que sí hay intercomunicaciones, y hay posibilidad de ello cuando hay ganas.
Mientras tanto, unos 130-140 ucranianos -nunca podemos saber las cifras con exactitud- llegan a España, y unos 50-70 van a empezar su entrenamiento con el Leopard 2 A4. En consecuencia, van a estar con esta tarea un tiempo. No sabemos el resto hasta 140 de los militares ucranianos qué funciones van a cumplir. Nos imaginamos que tendrán algún tipo de entrenamiento también.
¿No les resulta algo así como si dijéramos? Claro, no es lo mismo entrenarte en tu tierra -donde tú conoces el lenguaje, el color, el olor, el sabor… de tu entorno-, a entrenarte en Zaragoza, y desde allí llegarte a los bosques ucranianos otra vez. Es así un poco… ¿eh? En teoría, tal como ocurre en otras guerras, los asesores militares van a la zona de combate a entrenar a la tropa in situ. ¡Eso es lo que se hacía antes! Sí es cierto que, para manejar determinados producto bélicos como los tanques, hace falta una formación previa. En este caso sí ha lugar a que vayan a los módulos operativos de cada país. pero los entrenamientos guerreros en otro lugar, en plena guerra, llaman la atención. Y también llama la atención que todos estos soldados, entre ellos algunos mandos, abandonan la retaguardia o el frente (según donde estuvieran) para venir aquí, y no andan precisamente muy sobrados. (Lo anterior en relación a la colaboración de España, porque también se envían soldados a otros países).
Y, bueno, para que no falte de nada: un país estudia enviar 7.300 millones de dólares en ayuda a Ucrania, para diferentes cosas que pueda necesitar. Este país europeo es Noruega, y piensa entregarlos en un plazo de 3-4 años. Suma y sigue la lluvia de millones.
Tal como decíamos ayer, ¿cómo se administran y regulan esos millones que se envían? En fin, las cosas están en una situación complicada y difícil de asimilar, evaluar y valorar, porque las situaciones no admiten opiniones ecuánimes. Tal como contábamos ayer, los tanquistas rusos dicen que “Doce horas al día salimos a matar rusos, y el resto del tiempo a descansar”. Ese era el informe que daba el enviado especial a la zona de Lugansk-Donbás.
¡Así estamos! Sí hay posibilidades de diálogo, porque sí hay intercambio de prisioneros. Y suma y sigue la ayuda económica y de todo tipo a Ucrania. Y suma y siguen los ataques rusos, los cuales no parecen ser muy precisos, porque… si sumamos todos los misiles que dice Ucrania que han tirado los rusos sería para que toda Ucrania estuviera llena de agujeros (suponiendo que no hubiesen dado a ningún objetivo, pero sí han dado).
Como ven, hay una situación de shock, el cual no se nos va cada vez que abrimos este Editorial y las noticias del día con esta noticia, con estas especificaciones en nuestro particular jeroglífico de esta guerra (o lo que sea).