EL EDITORIAL. Ucrania: todo el interés está puesto en que la guerra continúe
El Editorial vuelve a estar centrado en Ucrania porque el Consejo Europeo ha dictaminado que se le ponga un tope al precio del combustible —bien sea gas, petróleo o carbón— por parte de Rusia. A lo cual Rusia ha respondido: ¿Cómo que un tope? ¿esto qué es? Por otra parte, se ha presentado el informe sobre Zaporiyia y,
El Editorial vuelve a estar centrado en Ucrania porque el Consejo Europeo ha dictaminado que se le ponga un tope al precio del combustible —bien sea gas, petróleo o carbón— por parte de Rusia. A lo cual Rusia ha respondido: ¿Cómo que un tope? ¿esto qué es?
Por otra parte, se ha presentado el informe sobre Zaporiyia y, en resumen, lo que se pide es una desmilitarización de la zona. Y Rusia dice que no tiene nada que desmilitarizar porque ellos no están ahí; que ellos no están; que de dónde se han sacado que los rusos están en la central; que no. (Esto lo ha dicho Putin en Vladivostok, en un encuentro que ha tenido lugar entre ayer y hoy).
También, en un alarde –en este puzle de la invasión guerrera de Rusia en Ucrania— aparece la señora Von der Leyen —se va a hacer famosa— que dice que hay que darle 5.000 millones de euros adicionales (5.000 millones son 5 billones de euros) para los gastos generales o ayuda financiera a Ucrania. Pero no en material militar (eso es otra partida), sino para reconstrucción, para necesidades, etc. Ucrania está muy mal y necesita los 5000 millones...
El resto de los países —de momento— no han dicho nada, pero, indudablemente, 5.000 millones no salen, así, de un rapto onírico, sino que será de “paganinis” de cada país, puesto que el país lo obtiene de los impuestos de cada ciudadano.
La pregunta es ¿Hay fondos europeos suficientes para dar 5.000 millones? ¡Ahora! Claro, porque con esto —como dice Zelenski— tendrán para unos “dos o tres días”, es decir que no es una inversión.
Pero, es que la cosa no se queda ahí: la Bolsa de Nueva York abrió el día con la presencia de Zelenski, ofreciendo 400 aspectos diferentes de inversiones, por valor de 400 000 millones de dólares. Pidiendo a los inversores norteamericanos que inviertan esa cantidad: 400 000 millones.
La verdad es que, ante estas cifras, ¿verdad?, no sabemos...
Intuimos que Norteamérica tiene un interés especial en mantener una guerra allí, sea como sea, y está obteniendo unos beneficios magníficos porque, por ejemplo, Japón se ha empezado a armar (se tenía como clave —tras la Segunda Guerra Mundial— que ni Alemania ni Japón se rearmarían. Pues… ¡hay que rearmarlos! Y, obviamente, los rearma EEUU.
Pero… pedir 400 000 millones, en una mañana, en la Bolsa de Nueva York, con 500 proyectos (aunque no ha especificado cuáles), y siendo recibido con aplausos… Eso es que, en contrapartida, se va a vender —a bajo precio— materia prima.
Porque, en un país que está en guerra (no sé si es estamos muy equivocados) pero ¿alguien invertiría en una empresa de algodón, o de papel higiénico, en un país que está en guerra? ¿200 millones de euros, por ejemplo? No, ¿verdad? Por la inseguridad, ¿no?
JC Afán: Claro, porque todavía no sabemos, ni siquiera, dónde vamos a que asentarnos, de quien será el terreno, o con quién voy a tener que negociar.
JLP: Ellos proponen 500 proyectos, pero… ¡Es que estamos hablando de 400 000 millones de euros! (750.000 millones de dólares).
Es que no es fácil que un país como EEUU —con el capitalismo norteamericano— invierta sin beneficios. La única explicación para invertir es que se invierta en materias primas, las cuales tienen menos riesgo de sufrir las consecuencias de la guerra. Y, además, son más fáciles de obtener porque la guerra incita a confeccionar más uniformes, a hacer más cosas, a trabajar más, y a explotar más las materias primas obteniéndolas a bajo precio. Esto es lo que nos tememos que está ocurriendo.
Y, ¡ojo!, esto no va a ser gratis porque, además, Zelenski ha tenido la torpeza (al menos para nosotros) de presentar esta oferta en la Bolsa de Nueva York. La Bolsa de Nueva York —hasta donde sabemos— no es la representante de las ‘Hermanitas de la Caridad y del Santo Oficio’. Es decir, se dedica a ganar dinero.
JC Afán: Sí, pero, gana en empresas que están funcionando.
JLP: Claro, claro, “que producen”. ¿Qué producción tiene ahora Ucrania? Si le dejan hablar y decir que tiene 500 proyectos, y que supondría 400 000 millones en inversión, es porque realmente algo hay. Pero, cualquier sensato, se puede preguntar “Bueno, algo hay, sí, pero… ¿en qué?” Nosotros nos preguntamos ¿en qué estarían dispuestos a invertir los millonarios norteamericanos? ¿en qué? La única posibilidad de inversión sería —aprovechando la guerra— obtener ciertos productos y materias primas.
JC Afán: Sí, claro, pero lo raro es que haya idos a la Bolsa, porque allí solo se compran y se venden acciones. Lo normal es que hubiera ido a inversores que firmen convenios y que compren la producción de tres años de lignito, por ejemplo… Pero ¿en la Bolsa? La bolsa trabaja con acciones de empresas. La otra opción es ir a negociar sin empresas sino a un fondo de inversión (el cual sí puede comprar y hacer este tipo de cosas). Todo esto más bien suena a propaganda y a empezar a llamar la atención de inversiones que, si se arriesgan, van a ganar, seguro. En otro caso no.
Claro, por una parte, pone el anzuelo sin carnada (o carnada subterránea) para pedir 400 000 millones de dólares. Y, por otra parte, le contesta Von der Leyen (o sea, se lo dice a Pedro y le contesta Juana) que le va a dar 5 000 millones, así, sin más, los cuales van a ser cobrados, por supuesto que se cobrarán, más pronto o más tarde.
En fin, vemos que las cosas se ponen económicamente muy complejas. Y Putin ha advertido (como decíamos antes) que sería una torpeza boicotear el carbón, el gas y el petróleo rusos.
Mientras tanto, Von der Leyen ya ha propuesto que en las horas punta se reduzca el consumo de electricidad y energía un 5%... Vamos a ver, si son horas punta, es el peor momento para reducir, porque son horas punta. Tú puedes reducir en horas no punta.
JC Afán: En plena producción de una acería no puedes reducir el consumo, porque producirías menos. Hasta ahora, no se puede fabricar por ejemplo aluminio (que necesita mucha electricidad para fundirlo) reduciendo la electricidad. Se fundiría “un poquito”.
JLP: Es como si, de 7 a 8 a.m., que es cuando hacen falta muchos taxis porque la gente necesita llegar a punto a trabajar (es decir, es una hora punta), se dijera “que salgan la mitad de los taxis, así contaminamos y gastamos menos energía”. Sí, pero la gente va a llegar al trabajo... O el Metro, “que en la hora punta haya menos trenes para ahorrar energía”. ¿Qué baje el consumo? ¿De qué me está usted hablando? ¿De qué nos levantemos por las mañanas a oscuras; que no encendamos la luz? ¿Qué no nos preparemos ni café?
La verdad es que estamos llegando a un punto que…
Lo cierto es que así está la realidad. Mientras, en el sur de Ucrania continúa —parece ser— la contienda.
El famoso informe de la OIEA no ha remarcado ningún fallo técnico. Simplemente, dice que está en una posición muy difícil porque hay combates muy cercanos a la central. Pero no habla de desmilitarización. Por lo tanto, si la OIEA no habla de desmilitarización, ¡a lo mejor es verdad lo que dicen los rusos! ¡Que no están dentro, sino que están alrededor! Es que los ucranianos decían que estaban dentro y que tenían misiles dentro. Pero dentro, parece ser, están los operarios.
JC Afán: Y los rusos están defendiendo el terreno circundante desde fuera, porque la central está dentro de lo que está conquistado. Por ello, cuando se quiere reconquistar el terreno, se bombardea. Lo están bombardeando los ucranianos, no los rusos. Los ucranianos dicen que quieren que se vaya todo el mundo de allí “porque eso es suyo” …
Ahora lo estamos visualizando mucho mejor. Hasta ahora entendíamos, creíamos, que los rusos habían cogido la central de Zaporiyia, se habían hecho con la central, y que por ello estaban sus técnicos, ingenieros, etc., y todos los ucranianos los habían enviado fuera (o a la cárcel como prisioneros de guerra). Y que, por ello, dentro de la central tenían armamento etc. etc.
Y ahora descubrimos que, primera sorpresa, todos los técnicos de la central son ucranianos; y, segunda sorpresa, van inspeccionar la central los expertos de la OIEA y Rusia presta todo tipo de facilidades para que entren a la central; y los expertos tratan con técnicos ucranianos. Además, dicho sea de paso, diariamente, los técnicos ucranianos contactan con la OEIA. Es decir, los rusos no han puesto ninguna dificultad ahí.
Y ahora resulta que no hay tropas rusas —tal como había dicho Putin—dentro de la central. Alrededor sí, claro, ya que es un territorio controlado por los rusos.
JC Afán: Y, de hecho, parece que Rusia está por la seguridad, porque ha ido apagando reactores, y ahora quedaba uno y lo van a apagar también. No es lo mismo, si atacan y bombardean, que la central esté en activo o que los reactores estén apagados. Lo hacen “por si pasa algo”, pero no porque ellos vayan a bombardearlo.
Pues así van las cosas por Ucrania, increíble pero cierto. La cantidad de mentiras que nos presentan. Hasta que, finalmente, hemos visto lo que ocurre realmente en Zaporiyia. Y ahora nos damos cuenta que todo ha sido porque los ucranianos quieren que los rusos se vayan de su territorio, lo cual nos parece bien. Pero, hasta ahora, la información que nos daban era muy controvertida. Ahora vemos que es muy distinto. Rusia defiende el territorio alrededor porque pertenece al territorio conquistado, pero, al mismo tiempo, vela por la seguridad.
¡Increíble la cantidad de cosas que vamos descubriendo en el puzle! Todos el interés está puesto en que la guerra continúe (hasta que los beneficios de esta guerra, para todo el capital que se invierta, no sea rentable). Cuando deje de ser rentable comenzará el proceso de alto el fuego, y el proceso de paz. Lo tenemos muy claro.