EL EDITORIAL. Urdangarin: la ley es igual para todos, al menos momentáneamente
El “Editorialito ” –vamos a llamarle así hoy, para zanjar el tema ya, de una vez- es a propósito de que, ¡por fin, por fin, por fin!, “la justicia es igual para todos” , como dijo en su momento el Rey Emérito de España, don Juan Carlos I. Pues sí, por fin, Iñaki Urdangarin ha ingresado en la cárcel, concretamente en la
El “Editorialito” –vamos a llamarle así hoy, para zanjar el tema ya, de una vez- es a propósito de que, ¡por fin, por fin, por fin!, “la justicia es igual para todos”, como dijo en su momento el Rey Emérito de España, don Juan Carlos I.
Pues sí, por fin, Iñaki Urdangarin ha ingresado en la cárcel, concretamente en la cárcel de Brieva (Ávila), una cárcel de mujeres.
¿Por qué de mujeres?... Se lo aclaramos rápidamente. Resulta que en esa cárcel de mujeres hay un pabellón con cinco estancias (celdas) para hombres. Y han considerado que, con motivo de la seguridad para Iñaki Urdangarin, ése sería un buen sitio.
Habitualmente allí los hombres están unas 72 horas, y luego son trasladados. En este caso, a lo mejor sería trasladado a una cárcel de Valladolid o… o de otro lugar. El ex duque de Palma fue condenado a 6 años y tres meses de cárcel (rebajados a cinco años y 10 meses) por prevaricación, malversación, fraude, tráfico de influencias, y dos delitos contra la Hacienda Pública.
Tenemos que recordar que Luís Roldán, el famoso ex director general de la Guardia Civil (que había sido nombrado por el emérito presidente del Gobierno Felipe González), estuvo allí en Brieva diez años preso. Roldán le ha dado unos consejos a Urdangarin para que lo lleve bien.
La gran incomodidad de esta cárcel de mujeres es que él estará totalmente aislado. Nada más que tiene contactos con los guardias, con los funcionarios de prisiones. Tiene un espacio de unos 30 metros (para poder jugar a pelota, pala, o mano alzada), un pequeño aparato de televisión, y una celda (de 13 metros cuadrados, con ducha y váter.
En fin… Hay multitud de detalles que no vamos a reseñar. Si le decimos El Editorialito, es porque no es una gran noticia mundial, e interesa solamente en España, cuando siempre procuramos que El Editorial sea de un alcance internacional.
La parte internacional que tiene es que Urdangarin es el cuñado del rey de España, y esto incide –no favorablemente, precismamente- en la Monarquía española.
El otro implicado y cómplice de Urdangarin, Diego Torres, ha ingresado en la cárcel de Brians 2 (Sant Esteve Sesrovires, Barcelona), para cumplir una condena de cinco años y ocho meses de prisión (también rebajada de la impuesta inicialmente). Dos meses menos que Iñaki Urdangarin.
Seguramente estas condenas se quedarán en menos tiempo (por buena conducta, colaboración, etc. etc.). Ya le han asignado un padrino (preso de confianza), aunque no sabemos cómo lo van a hacer porque ahora mismo allí solo está él y los funcionarios de prisiones.
Hay muchas pequeñas informaciones que está cubriendo todo el mundo en los medios informativos, para dar a conocer este notición, que se llevaba esperando años que se produjera.
Decirle al señor Urdangarin que va a notar mucho el cambio: de Suiza a Brieva hay una distancia considerable. Pero, en fin, entre que él “no sabía”… que él “creía”…, que “el otro sí sabía pero no creía, y su mujer sí sabía”… Pues, pinto-pinto-gorgorito…
“La ley es igual para todos”, realmente no es verdad, pero en este caso, momentáneamente, estará usted en las celdas del Estado español.
Bienvenido, y ojalá le sirva a usted; y ojalá aprendan los de su casta, para que sus negocios fáciles de amplias miras sin hacer prácticamente nada, y con grandes beneficios, se lo piensen mucho, antes de hacer cosas como hizo usted.