EL EDITORIAL. Varsovia, hace 80 años la paz y la diplomacia se habían quedado sin espacio
El Editorial hoy se centra en una “celebración” (entre comillas). Esta mañana, en Radio Rayo, hablábamos de dos cosas: por un lado de seis nuevas bases militares que se van a destacar en Polonia; y por otro lado de que estaba previsto que hoy hiciera un viaje a Varsovia (Polonia) el presidente Donald Trump ya que se ce
El Editorial hoy se centra en una “celebración” (entre comillas). Esta mañana, en Radio Rayo, hablábamos de dos cosas: por un lado de seis nuevas bases militares que se van a destacar en Polonia; y por otro lado de que estaba previsto que hoy hiciera un viaje a Varsovia (Polonia) el presidente Donald Trump ya que se celebra estos días nada más y nada menos que se cumplen ocho décadas del inicio de la guerra más devastadora de la historia: la II Guerra Mundial. Con tal motivo se están celebrando una serie de acontecimientos. Recogemos la noticia aparecida en el diario El Mundo:
“No esperaba que su futura agresión a Polonia hiciera que Francia y Gran Bretaña le plantearan un ultimátum de guerra.”
Pero así fue: se planteó el ultimátum de guerra.
“Cuando se reunió por última vez con el embajador británico en Berlín tres días antes, éste le expuso la evidencia: tras años de violar acuerdos como el pacto de Múnich, insultar a los líderes extranjeros e incurrir en provocaciones como la anexión de Austria o los Sudetes, la paz y la diplomacia se habían quedado sin espacio. Durante varias noches Hitler frenó la invasión en el último momento esperando que alguien hiciera algo que le impidiera cumplir con sus planes. Como si un pirómano esperara a que los bomberos intervinieran para no dejarle quemar el bosque. Pero ya no había bomberos a los que llamar.”
Así que se produjo la invasión.
“Cuando se dio cuenta de que él mismo se había metido en un callejón sin salida, el 31 de agosto, hace hoy 80 años, dio la orden de activar el llamado Caso Blanco (Fall Weiss) y se tomó unas pastillas para dormir.
El primer muerto de la Segunda Guerra Mundial no fue un archiduque sino un granjero. Se llamaba Franz Honiok y pertenecía a una comunidad polaca en la Silesia alemana. Lo detuvieron agentes de la Gestapo la noche anterior, lo drogaron y le pegaron un tiro en el suelo de la emisora de Gliwice, en la cara alemana de la frontera entre los dos países. Siete miembros de las SS, disfrazados como milicianos polacos, tomaron los edificios, desparramaron más muertos sacados del campo de concentración de Dachau e interrumpieron unas polonesas de Chopin para emitir el siguiente mensaje: "¡Atención! Aquí, Gliwice. La emisora está en manos polacas".
La propaganda nazi usó ese falso asalto polaco a la emisora alemana para preparar a la opinión pública. Reinhard Heydrich, el hombre del corazón de hielo, le había dado a Hitler la excusa que había pedido, una operación de falsa bandera similar al "Yo pondré la guerra" de William Randolph Hearts para atacar Cuba. Nadie brindó aquella noche en Alemania. Varios generales de Hitler advirtieron al líder nazi que el país no estaba preparado para la guerra. No los escuchó.
La historia de los conflictos humanos cambió para siempre ese 1 de septiembre de 1939. Atrás quedaban el humillante tratado de Versalles, la crisis del 29 cebándose con Europa, el antisemitismo, el nacionalismo y el fascismo extendiéndose como un virus. Los noticiarios de todo el mundo mostraron dos imágenes pavorosas: una, la de grandes columnas alemanas avanzando hacia Varsovia marcando el paso con sus botas claveteadas (clap, clap, clap), sus uniformes verdegrises y sus cascos de acero (cuya forma copiaría George Lucas para su imperio galáctico en Star Wars). La otra, aún más sonora, era una imagen aérea de los Stuka bombardeando en picado al enemigo con su aullido de sirena.”
En la imágenes de la época ustedes pueden ver todo esto…
“El mito de la Wehrmacht invencible se construyó con filmes así. Llegaba la guerra relámpago (Blitzkrieg), aún no perfeccionada del todo pero con un nuevo concepto que lanzaba los aviones a retaguardia enemiga, luego rompía los frentes con columnas de veloces panzers y después enviaba a la infantería motivada y fanatizada a que liquidara las bolsas de reclutas polacos que iban quedando cercados. Tres días después Francia y el Reino unido declararon la guerra al Tercer Reich y prometieron acudir en auxilio de Polonia. Los franceses montaron una ofensiva ridícula en la frontera con Alemania y los británicos se limitaron a tirar panfletos sobre sus trincheras.”
¡Qué ayuda!, ¿eh?
“Un simulacro. Ese mismo día, el tercero de la contienda, sonaron por primera vez las sirenas antiaéreas en Londres. Churchill, que aún no era primer ministro, bajó al refugio con su mujer y una botella de brandy. Falsa alarma. Acababan de escuchar a Chamberlain leer la declaración de guerra con voz cansada.
Los polacos se defendieron bien, pero no tenían ni la más mínima oportunidad de victoria. "La desgracia de Polonia es una desgracia geográfica: estar entre Alemania y Rusia", dice el historiador Antony Beevor. La propaganda alemana se encargó de apuntalar una imagen que ha sobrevivido hasta hoy: la caballería polaca cargando a sable contra los panzers. O sea, la victoria de la guerra mecanizada sobre el viejo concepto del siglo XIX. Pero es un mito. Nunca sucedió. Los polacos también tenían tanques, aunque de peor calidad, y aviones de combate.”
JCA: Se ha hecho aquí el relato histórico, pero fíjese en lo que es la historia: ese mismo día[1], la Unión Soviética invadió Polonia (a raíz del pacto Pacto Ribbentrop-Mólotov: se habían repartido Polonia entre Alemania y la Unión Soviética), pero de lo único que se habla, y lo único que se cuenta es lo que hicieron los alemanes. El que los rusos entraran y se quedaran con buena parte de Polonia (de acuerdo al Pacto) pues, de eso no se dice nada. ¿Tendrá algo que ver eso con los que ganan y los que pierden? Tampoco el Reino Unido o Francia le declararon la guerra a la Unión Soviética (porque invadió tanto territorio como Alemania). Hemos visto: falsas noticias, montajes… Cómo se preparó previamente la situación (ya se tenían firmados los acuerdos y todas las cosas), y resulta que después la historia hace que se difuminen realidades que no deberían pasarse por alto.
JLP: Sí, fíjese que fue un mito lo de los caballos y sables contra los tanques…
JCA: Fue como lo que en la actualidad llamamos las ‘fake news’. Parece ser que esto ya viene de largo.
Allí se gestó el Gueto de Varsovia, uno de los más terribles que han existido de segregación racial, donde los nazis pusieron a los judíos. Pues bien, hace 80 años de todo ello. ¡Hace nada!
Y ya que hemos puesto el ejemplo de la Unión Soviética y su invasión, podemos traer a colación que hace poco Rusia invadió y se anexionó la Península de Crimea... y se quedado con ella. Y no le han declarado la guerra ni Francia, ni el Reino Unido, ni las potencias libres, ni los que habían firmado acuerdos bilaterales con Ucrania, ni nadie de nadie de nadie. O sea, en alguna medida pareciera que ahora, 80 años después, se repitiera lo mismo. Con otras circunstancias y personajes pero el hecho es el mismo: voy, te invado, y me quedo con el sitio.
Y además, esto del Gueto de Varsovia y los acontecimientos ocurridos en la II Guerra Mundial, ¿sería algo similar o parecido al gueto contra los inmigrantes que hace Europa?
JCA: En el caso del Gueto de Varsovia podríamos decir que fue emblemático, porque lo que se hizo fue cerrar todo un barrio con un muro para que no pudieran salir los judíos. Y si querían salir o entrar tenían que hacerlo bajo la supervisión y demás. Fue lo más parecido a cerrar con muros, con vallas, con hormigón, y no dejar que nadie salga ni entre. Es la misma técnica, la misma situación. Unos son inferiores “técnicamente” (de acuerdo con los parámetros del III Reich), y los otros son no rentables para los intereses de la Unión Europea.
JLP: O sea, los muros que se levantaron en Varsovia como separación, en alguna medida se parecen a Ceuta y Melilla.
JCA: Si lo decimos metafóricamente, podría ser: la semilla, la planta, que ha germinado ya y que ha lanzado esporas al aire y ha fructificado en muchos lugares del planeta. Pero la planta lo que genera es la superioridad, el miedo, la opresión y demás, están allí.
JLP: La valla que hay en El Sahara…
JCA: ...La valla que hay entre Azerbaiyán, y otras historias: la valla que hay en México, la valla que hay en Belize (porque los mexicanos se quejan de, pero tienen otro tipo de vallas), las vallas que hay en algunos países de Asia para protegerse, la valla que hay entre Bangladesh y zonas de Pakistán para proteger determinadas cosas… El hombre, desde que inventó la Gran Muralla China (con todos los respetos), piensa que es el mejor sistema. Lo que pasa es que es según del lado que se mire. Si se mira desde un lado “no me dejan entrar”, pero desde el otro “no me dejan salir”. Es decir, no sé quién tiene más miedo.
JLP: Hace un momento veíamos un vídeo con un reportaje de la vida de animales, y el locutor decía “Gracias a la violencia podemos hacer una selección natural de los más capacitados, y tener generaciones saludables”…
JCA: Hay que repetir (y usted nos ha enseñado a ello) para dejar muy claro que una lectura que nunca escribió Darwin hace suponer que el más fuerte es el que sobrevive, ¡y eso nunca lo afirmó Darwin en ninguno de sus escritos! Eso es una elaboración posterior político-económica: el neodarwinismo, que es el que dice que el más fuerte sobrevive. Darwin dice que “aquel que potencia su capacidad de adaptación es el que sobrevive”. Esa mala lectura es el que hace que al final entendamos que eso es así. No, los que van a sobrevivir –poniendo un ejemplo muy actual- es que en la III Guerra Mundial todo el mundo está de acuerdo que habrá solo una especie que sobreviva: las cucarachas. ¿Y usted cree que las cucarachas son las más fuertes de todo el sistema?
JLP: No parecen…
JCA: Pero tienen capacidad de adaptación.
Hasta aquí nuestro Editorial a propósito de los 80 años de la primera agresión de la II Guerra Mundial, un 1 de septiembre (que es mañana pero se empieza a celebrar hoy) en Varsovia, capital de Polonia, país en el que se instalarán seis bases militares norteamericanas.
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[1] La invasión soviética de Polonia fue una operación militar iniciada el 17 de septiembre de 1939, en los primeros compases de la Segunda Guerra Mundial, dieciséis días después de la invasión de Polonia por parte de la Alemania nazi. Supuso una importante victoria para el Ejército Rojode la Unión Soviética. (Wikipedia)
La propaganda nazi usó ese falso asalto polaco a la emisora alemana para preparar a la opinión pública. Reinhard Heydrich, el hombre del corazón de hielo, le había dado a Hitler la excusa que había pedido, una operación de falsa bandera similar al "Yo pondré la guerra" de William Randolph Hearts para atacar Cuba. Nadie brindó aquella noche en Alemania. Varios generales de Hitler advirtieron al líder nazi que el país no estaba preparado para la guerra. No los escuchó.