EL EDITORIAL. Xenofobia del presidente colombiano
Nuestro Editorial se va a Latinoamérica. Esta noticia nos parece muy dura. La recogemos del diario El País : “Avalancha de críticas al Gobierno colombiano por la exclusión de la vacuna de casi un millón de venezolanos.” ¡Esto es muy fuerte! Tanto que se confía en la vacuna, tanta solidaridad, tanto Simón Bolívar, tanta
Nuestro Editorial se va a Latinoamérica. Esta noticia nos parece muy dura. La recogemos del diario El País:
“Avalancha de críticas al Gobierno colombiano por la exclusión de la vacuna de casi un millón de venezolanos.”
¡Esto es muy fuerte! Tanto que se confía en la vacuna, tanta solidaridad, tanto Simón Bolívar, tanta Nueva Granada… ¡Por favor!
“El presidente Iván Duque excluye a los migrantes sin papeles, uno de los sectores más expuestos a la covid-19, de las dosis adquiridas por el país andino.”
¿Y qué papeles van a tener?
“Colombia adoptó hace años una política de puertas abiertas ante la migración venezolana, un flujo masivo que se intensificó con el deterioro de la crisis económica y el bloqueo institucional en Caracas. De los cerca de cinco millones de personas que se fueron en busca de oportunidades, casi 1,7 millones se establecieron en el país vecino, según datos oficiales. El impacto de esos números en los servicios públicos colombianos viene de lejos, pero el presidente Iván Duque hizo el lunes un anuncio especialmente polémico que le costó una oleada de críticas. Los migrantes sin papeles, mantuvo, no tendrán derecho a la vacuna contra la covid-19 que se empezará a administrar en febrero. Detrás de esa afirmación hay otra cifra: alrededor de 950.000 venezolanos “en condición irregular”, uno de los sectores más vulnerables y expuestos de la sociedad, quedarán excluidos del programa de vacunación, que en su conjunto contempla la distribución de 40 millones de dosis.”
Pues así lo tenemos…
“Tenemos la priorización, siempre serán los ciudadanos colombianos. Esa será nuestra prioridad, porque así está marcada”, afirmó Duque en una entrevista en la emisora Blu Radio. El mandatario explicó que los casos de ciudadanos con doble nacionalidad “se van manejar, no en función de la nacionalidad”. “Si son personas que están regularizadas, si son personas que tienen las condiciones y, adicionalmente, están dentro de las patologías y la población de riesgo definidas por el Ministerio de Salud eso da criterio orientador para la aplicación de la misma”, añadió en referencia a la vacuna.”
O sea, no ha dicho nada, ¿verdad?, pero queda bien.
“Al ser preguntado sobre los migrantes sin residencia, insistió: “Quienes no tengan en este momento la acreditación de ser ciudadanos colombianos y que no tengan regularizada su situación migratoria, por supuesto que no. Si no, imagínese lo que estaríamos viviendo: tendríamos en este momento casi que un llamado a la estampida a que todo el mundo cruce la frontera a pedir que lo vacunen”.
Este hombre no tiene… Si usted no dice nada, empieza la campaña de vacunación y se irían vacunando… No habría un efecto llamada “vacunal”. Por favor, esto ¿de qué va? Usted, con esto ejercita un racismo descomunal, y echa totalmente por tierra la apertura que se inició con el anterior presidente (señor Santos). ¿Qué clase de acogida es esta? O sea, ustedes los acogen y ahora los quieren echar. No hay trabajo, son población vulnerable por la situación en la que se encuentran, propensos a contraer la enfermedad o pandemia y, obviamente, contagiadores, y usted decide que ellos no. De verdad que…
Es como cuando se decide “tú comerás, y tú no comerás”, porque el precio de los garbanzos, o del arroz o de lo que sea, se va a subir 50 centavos de dólar y va a haber más de un millón de personas en Níger que no van a poder comer durante un mes y se morirán. ¡Así de simple! Y ahora usted decide lo mismo.
No es que nosotros tengamos un especial pensamiento de que la vacuna va a solucionar algo –que no va a solucionar nada… Es nuestra opinión- pero se está ofreciendo como el gran logro. Y en personas que tienen una cultura muy limitada, que han sido muy maltratados, que han huido por la pobreza, por la persecución, por la miseria… usted ahora los repunta. Y por supuesto, si vuelven a Venezuela, ¿a qué van a volver? ¿A más miseria? El señor Maduro seguramente no dará vacunas a los que regresen, y seguramente tampoco dejará que nadie vuelva por ser poco patriota…
JC Afán: Qué oportunidad ha perdido el señor de ser un poquito más inteligente, porque… Primero es la típica política del “no existen”, pero para los virus sí existen y son contagiadores. Y segundo, se podría llegar fácilmente a un acuerdo porque estas cosas quedan muy bien: hablas con la Unión Europea, y colocas centros de la UE que son los que van a vacunar a todo este personal porque tú no tienes recursos. Todo el mundo queda bien, se organiza a través de ONGs, todo el mundo se pone medallas, todo el mundo contento. Lo que ocurre es que la idea es “a ver si se mueren y desaparecen”.
“Duque está radicalmente enfrentado al régimen de Nicolás Maduro y ha dado su apoyo a la oposición encabezada por Juan Guaidó. Con esas premisas, su Gobierno optó por permitir sin apenas trabas, atendiendo a razones humanitarias, la entrada de los migrantes venezolanos. El cierre de total de la frontera terrestre, más de 2.200 kilómetros repletos de caminos informales, las llamadas trochas, hubiera sido por otro lado inviable. Esa medida ni siquiera se hizo efectiva en las semanas de estricto aislamiento decretado por la pandemia de coronavirus. En cualquier caso, la decisión de excluir a los sin papeles de las vacunas, que en Colombia serán de las farmacéuticas Pfizer y AstraZeneca y la plataforma Covax, enturbió un horizonte político ya de por sí muy tenso. El alcance de los cuestionamientos es de carácter social y sanitario.”
Pues ahí tenemos a nuestro “Erdogan” latinoamericano, pero esto es más cruel. Señor Duque, nos parece que usted está fuera del tiesto haciendo eso. Y nos parece cruel ese racismo. No nos cabe en la cabeza.
¡Pero así es!
“Colombia adoptó hace años una política de puertas abiertas ante la migración venezolana, un flujo masivo que se intensificó con el deterioro de la crisis económica y el bloqueo institucional en Caracas. De los cerca de cinco millones de personas que se fueron en busca de oportunidades, casi 1,7 millones se establecieron en el país vecino, según datos oficiales. El impacto de esos números en los servicios públicos colombianos viene de lejos, pero el presidente Iván Duque hizo el lunes un anuncio especialmente polémico que le costó una oleada de críticas. Los migrantes sin papeles, mantuvo, no tendrán derecho a la vacuna contra la covid-19 que se empezará a administrar en febrero. Detrás de esa afirmación hay otra cifra: alrededor de 950.000 venezolanos “en condición irregular”, uno de los sectores más vulnerables y expuestos de la sociedad, quedarán excluidos del programa de vacunación, que en su conjunto contempla la distribución de 40 millones de dosis.”
“Duque está radicalmente enfrentado al régimen de Nicolás Maduro y ha dado su apoyo a la oposición encabezada por Juan Guaidó. Con esas premisas, su Gobierno optó por permitir sin apenas trabas, atendiendo a razones humanitarias, la entrada de los migrantes venezolanos. El cierre de total de la frontera terrestre, más de 2.200 kilómetros repletos de caminos informales, las llamadas trochas, hubiera sido por otro lado inviable. Esa medida ni siquiera se hizo efectiva en las semanas de estricto aislamiento decretado por la pandemia de coronavirus. En cualquier caso, la decisión de excluir a los sin papeles de las vacunas, que en Colombia serán de las farmacéuticas Pfizer y AstraZeneca y la plataforma Covax, enturbió un horizonte político ya de por sí muy tenso. El alcance de los cuestionamientos es de carácter social y sanitario.”