EL EDITORIAL: Xing Ping va a llamar a los lideres occidentales…el primero Pedro I el Sánchez… tiene con qué presionarlos evidentemente
Nos vamos con nuestro editorial que nos lleva a la República Popular China, donde acaba de finalizar la visita oficial de Pedro I el Sánchez a Xi Jinping, que está enmarcado en una serie de visitas que ha promocionado Xi Jinping en el que irá a continuación el Manuel Macron, la presidenta de la comisión europea Ursula
Nos vamos con nuestro editorial que nos lleva a la República Popular China, donde acaba de finalizar la visita oficial de Pedro I el Sánchez a Xi Jinping, que está enmarcado en una serie de visitas que ha promocionado Xi Jinping en el que irá a continuación el Manuel Macron, la presidenta de la comisión europea Ursula Von der Leyen y después tiene previsto hacerlo Josep Borrell.
Es decir, que el primero que eligieron fue Pedro I el Sánchez, el cual -leyendo entre telas- las declaraciones, China a la cabeza de la cual estaba Xi Jing Ping ha estado como siempre: “bueno….esto hay que arreglarlo”… referente de la Ucrania.
Evidentemente, no ha hecho ninguna alusión, ninguna palabra para llamarla “guerra”, es un “problema”, es un “conflicto”, muy fiel a su vinculación con Rusia.
Por otra parte, Pedro I el Sánchez -un poco en contraposición del plan chino de paz- defiende el plan Zelenski de paz. No existe tal plan, pero bueno Pedro tenía que salir en la prensa de una forma.
La sensación -como comentarista de estas situaciones que nos toca hacer- es que ha sido una apariencia absolutamente … realmente impresentable. Sí, impresentable porque no sabemos realmente durante esos 40 minutos de qué y para qué le llamó, Xing Ping a Pedro I el Sánchez. 
Luego -obviamente- no ha habido una declaración conjunta, sino que ha habido una declaración de un presidente y de otro presidente, no ha habido un intercambio de papeles. Lo que sí ha habido un día antes, es una reunión en China con los agentes de negocios, con las estructuras de industriales… esos términos que son tan difíciles de definir y que conocen muy bien los políticos. Evidentemente, señor Sánchez iba con un séquito numeroso de industriales, empresarios, etc. ya que las relaciones comerciales con China son importantes. Creo que ese es el “éxito” -entre comillas- que habrá obtenido el gobierno español de la reunión con Xing Ping.
En cuanto al problema -digamos- candente de Europa, que es la invasión guerrera rusa en Ucrania, no ha tenido ningún significado. Beijing no se ha dado por enterado de las declaraciones de Pedro I el Sánchez. Ellos han seguido igual. Ahora irá Macron, con Macron pasará algo parecido. Luego, a Von der Leyen también pasará algo parecido. Es como diría Napoleón Peña Cruz: “China se la bufea a todos”. Bufear: dícese de que vosotros vais a decir esto y esto, ya, pero lo que yo propongo es esto y esto y esto. Y es cuestión de esperar. Cuestión de esperar.
Son posiciones muy típicas chinas, que no van a entrar en conflicto, que no van a decir que hay una guerra en Ucrania. No, hay un conflicto, un conflicto de intereses que conviene aclarar. En este sentido, los cuerpos diplomáticos han demostrado que conocen poco o muy poco a la mentalidad china, pensando que por ir allí y decir cuatro palabras, los chinos se van a...achantar. Antes, hace 50 años, sí, seguramente un visitante europeo haría temblar no, pero incomodar. Aunque a Mao Zedong poco le incomodaron, pero sí tenía un peso específico de Europa. Ahora lo que busca Europa y lo que está demandando China a Europa -y por eso van a ir todos por allí- es: “bueno a ver si arregláis esto vosotros. “Arregláis esto” significa cortar el suministro de armamento a Ucrania e iniciar rápidamente conversaciones de paz. “A ver si arregláis esto porque -y esa es la carta que creo que tiene los chinos- porque la balanza de comercio entre China y Europa es claramente favorable a China y vosotros -los europeos- necesitáis los productos chinos de forma diaria, continua, permanente. Tenéis un nivel de negocio con nosotros, que lo habéis hecho aprovechadamente, claro, igual que antes aprovechadamente nos mandabais las basuras, hasta que dijimos, “ya vale”.
Yo creo que todas estas visitas a China, han sido promocionadas por la propia China como estrategia política, para conseguir una mesa de negociación, un alto al fuego, y debe ser una advertencia que hace el presidente chino a Europa, para que deje de ser un suministro permanente de armas. Y en la medida en que esto no ocurra, influir decididamente sobre Rusia para que se inicien unas conversaciones de paz, en las que -obviamente- haya un reparto nuevo de territorios.
Creo que es la gran baza de Xi Jinping y no estamos descubriendo nada nuevo, sí estamos descubriendo un criterio muy personal. Pero, así como se podría pensar que -al principio- que Pedro I Sánchez le iba a cantar las 40 a Xing Ping, no le ha cantado nada. China ha respondido igual que siempre. Muy al estilo Parlamento Español, tú preguntas y di, pero yo dire lo que tenga que decir, y ya está.
¿Qué sabremos de esa conversación de 40 minutos? Yo creo que nada, dentro de 50 o 80 años dirán: “ahora se revelan que las conversaciones…”
Pero no olvidemos que estamos ante una República Popular China Comunista, no lo olvidemos y que en consecuencia además coincide que es una mentalidad muy especial, como todas las mentalidades, en este caso China.
Y era el encuentro del presidente de gobierno con empresas españolas en China, ese era el verdadero sentido del viaje. La reunión con Xi Jinping, importante por supuesto, pero como no lo han dicho nada, pues se queda entre ellos.
Pero ahí está la madre del cordero, el manejo que hace China de los bienes de equipo, las ventas de bisutería barata, entendiendo por “bisutería” no solamente las joyas, sino las minucias de cada día: Que si el papel, que si el vaso, etcétera. No nos podemos hacer una idea de la cantidad de compra que hace cada país a China y cómo dependemos de ellos, porque aquí no se fabrican determinados productos muy simples, por lo que supondría de costo y en cambio en China sí, esa es la gran baza. En la época del homus político, del homus económicos, la gran baza la tiene sin duda China y ahí hace su presión.
Y este es nuestro análisis, así, subjetivo -por supuesto- y muy personal de lo que ha significado esta visita, que merecía un comentario. Ya que es un preámbulo que también va a usar -Pedro I Sánchez- para su campaña electoral, tanto campaña electoral para presidir la comunidad europea, como campaña electoral para sus elecciones generales: el logro conseguido por la visita.
La verdad es que afortunadamente -digo afortunadamente porque son muy dados a triunfalismos- y no, no. Pero Pedro Sánchez se ha procurado decir lo que él dijo y ya, que -obviamente- no podía decir nada de la respuesta que le ha dado a Xi Jinping, lo dice el mismo, que eso lo tendrá que decir el propio Xi Jinping.
JC recuerden cuando Xing Ping llamó la atención a Trudeau porque había comentado algo de lo que habían hablado entre ellos. Y lo sacó a la luz pública y le llamó la atención delante de todo el mundo.
JLP ahora, por si acaso, esto ha quedado claro. Tan claro que ahora estamos en esa posición, en la que no sabemos nada de lo que han hablado, lo que ha hablado Pedro si lo dice y lo que quiera, pero lo que ha comentado Xing Ping -como ha dicho Pedro I Sánchez- será algo que tendrá que comentar él.