EL EDITORIAL. Y Boris dijo “good bye”, pero sigue
El Editorial inevitable de hoy se ha producido a las 09:30 de la mañana hora española: “Boris Jonson presenta su dimisión.” Lo que parecía imposible (y él decía que, de ninguna manera, iba a dimitir) pues… Arrastrado por las “COVID parties” (fiestas durante el COVID en Downing Street), aunque después pidió perdón, lueg
El Editorial inevitable de hoy se ha producido a las 09:30 de la mañana hora española: “Boris Jonson presenta su dimisión.”
Lo que parecía imposible (y él decía que, de ninguna manera, iba a dimitir) pues… Arrastrado por las “COVID parties” (fiestas durante el COVID en Downing Street), aunque después pidió perdón, luego vino el escándalo sexual de uno de sus colaboradores (el diputado Chris Pincher) con jóvenes menores de edad. Boris hizo caso omiso a las acusaciones, y… empezaron a aparecer las dimisiones y deserciones dentro del Partido Conservador, para, finalmente, dimitir también varios de sus ministros del Gobierno. Anoche estuvieron presionándole durante varias horas, antes de decir públicamente hoy que deja el cargo.
Ha dicho que “Nadie es imprescindible en política”, pero hasta hace poco él se mostraba como imprescindible. Y también ha dicho que se va con el sentimiento del deber cumplido: haber independizado al Reino Unido de la Unión Europea, y haber acabado con el COVID.
Nos hemos quedado, así como si dijéramos, ¿no? Pensábamos que el señor Jonson estaba en la cuerda floja desde hace rato, es más, desde el principio, aunque llevó a término el “brexit” (tras su declaración seis años antes). Y lo llevó a ser efectivo para sorpresa de la Unión Europea, y para sorpresa de un gran número de los propios ingleses, quienes no han mejorado mucho su situación desde entonces, por cierto, a pesar de las maniobras de Jonson para la conexión EEUU-UK.
Lo cierto es que no ha podido aguantar más. Mas de 50 diputados conservadores le hicieron llegar una carta al respecto y, en los últimos días, cuatro de sus ministros han dimitido. Era ya inevitable.
No obstante, hoy se presentó en Downing Street con su mujer y su último bebé (de 7 meses), sus más íntimos colaboradores y, con la cierta euforia que le caracteriza, diciendo que nadie es indispensable para la política, también dijo que se va, pero… que va a seguir viviendo de momento en el mismo sitio, y que va a seguir dirigiendo el país hasta que haya un sustituto.
Ante esta situación, inmediatamente, los diputados liberales y laboristas, han reaccionado diciendo que, de ninguna manera; que se vaya inmediatamente y ahora. Entre otras cosas porque, como en toda constitución, en la británica está previsto que uno de los miembros de su gobierno pase a tomar posesión del cargo como Primer Ministro (cosa que ya pasó de forma interina cuando le dio a Jonson el COVID).
Pero, parece ser que él quiere aguantar en el cargo. Y decimos esto porque, después de la “huida” que ha protagonizado hoy, ha nombrado nuevos ministros, y se ha reunido con ellos esta tarde a las 18:00. ¡No entendeos para qué! Porque si va a venir un nuevo PM, por qué ha nombrado a otros ministros de otras diferentes escalas. El caso es que ha formado un nuevo Gobierno. Y aguantará ahí hasta la semana que viene. Mientras, la oposición le reclama que se vaya ¡ya! Inmediatamente.
La historia de este hombre, a diferencia de May, que se marchó con lágrimas, se marcha eufórico, pensando que ha cumplido un excelente papel.
Todo lo que sea disgregarse de una comunidad no es saludable, ni para la comunidad, ni para el que se va. Sobre todo porque, ¿A dónde se va? A la autosuficiencia, a la auto arrogancia, y al convencimiento de poder aliarse a la burocracia norteamericana, y eso da poco de sí.
Los ingleses se han dado cuenta de ello. De hecho, una parte de United Kingdom está pujando por la independencia (Escocia, en concreto). En consecuencia, hay un revuelo inglés.
Antes de comunicarlo a las puertas de Downing Street fue a comunicarle su dimisión a la reina, con la cual tampoco se llevaba muy bien.
Aquí, ven ustedes que ha dimitido, no le han sustituido, no. Ha dimitido. Y lo ha hecho porque él quisiera y, en consciencia, pensara que debía dimitir. Es curioso en UK: dimite el PM, y dimiten personas que estaban con el PM. Dimite el secretario general del departamento, el botones… o sea, la dimisión de un PM no es solo de él, sino de un grupo de personas. Entonces, el grupo de personas que ha dimitido para presionarle dejándole solo; para que se dé cuenta de que no le quieren. Él dice que ha cumplido, y que asume los designios del partido. Ya hablan de un posible sucesor dentro del partido, aunque en las próximas elecciones (cuando las haya) no lo va a tener fácil, pero… necesitan a alguien en el partido.
Jonson ha prometido una cosa que no sabemos cómo se atreve a prometer: que a Ucrania no le faltarán balas, bomberos, o lo que sea; que seguirán con ellos hasta la victoria final. Lo cual es mucho prometer cuando tienes que dimitir, ¿no? Es decir, es mucho prometer cuando le han forzado a dimitir; no lo ha hecho por criterio propio al ver la situación del país, sino por el descontento general ante las posiciones que él adoptaba ha sido global. No solamente de su partido ha sido clamorosa la oposición, sino también del partido de la oposición. No ha habido sustitución, como ocurre en España: que hay destituciones en vez de sustituciones. El ha sido destituido, pero ha dimitido también debido a la presión. En España no existe eso.
Francia se ha quedado un poco “así” …, pero los rusos han dicho que les parece muy bien que dimita, porque él no quería a los rusos, y los rusos tampoco le querían a él.
Parece ser que políticamente no le van a echar de menos. Es muy conocido por sus “jacarandas” y sus salidas de tono, pero no creemos que pasará a la historia como un PM ejemplar.
Por supuesto, no ha acabado con el COVID. ¡Por favor, señor Jonson! Y atribuirse como un éxito el independizarse de la UE cuando, evidentemente, dependen de la UE, no sabemos hasta qué punto los ingleses se lo van a agradecer. Habría que ver, si se hiciera un referéndum ahora a propósito de ese “brexit”, si sería tan aceptado o no.
Como estamos en Europa, aunque esté el “brexit”, la pregunta que surge es ¿una cosa así puede suceder en España?
JC Afán: El que el PM, primer ministro, que es el equivalente del presidente del Gobierno aquí, dimita… pues no. Solo pasó con Adolfo Suárez. Hemos tenido una vieja tradición de dimisiones de presidentes de gobierno a lo largo de nuestra historia: Cánovas, Sagasta, etc. Eran habituales. Veían que no podían hacer lo que querían y dimitían, además de las guerrillas internas dentro del partido. Pero, desde la reinstauración de la democracia para aquí, es decir, desde la muerte de Franco, exceptuando la de Adolfo Suárez (que recordemos que fue con ruido de sables, y cuando fueron a votar al sucesor en el Parlamento, fue cuando ocurrió el 23-F, el intento de golpe de Estado, pues no se han conocido más casos. Incluso cuando el partido se ha ido al garete (como el caso de UCD, que se disolvió), eso no es motivo de dimisión. No se ha dado el hecho, ni tampoco la estructura de los partidos en España, tal y como está, permite esa situación.
JLP: Algo parecido ocurrió en Andalucía en el congreso del PSOE, que no aceptaron a Pedro I “El Sánchez”.
JC Afán: Sí, dentro de la estructura del partido sí hubo un “golpe de Estado”, cuando él salió en las primarias como secretario general frente a un oponente. Pero, en esa estructura, el comité ejecutivo tenía un peso específico, y podía forzar la salida del secretario general. Pero después de esto, él se volvió a presentar visitando previamente toda la Península en su coche. Cuando llegó al cargo, se encargó de hacer una serie de reformas para que esas competencias no se pudieran hacer. Pero, ¿echar a alguien? Hay que contar con el voto de las bases, con lo cual, es muy difícil. También hemos visto el caso de Casado: ha sido algo bastante parecido a esto (una revuelta interna que forzó el que dimitiera). El propio Partido Popular fue a por él; lo arrinconaron, y tuvo que dimitir porque estaba absolutamente solo. Solo dos personas de su equipo mantuvieron su apoyo. El propio PP fue a por él; lo arrinconaron y tuvo que tomar la dimisión de dimitir. Lo dejaron absolutamente solo. Al final, cuando Casado se fue del Congreso, salieron con él un par de personas, y luego presentaron su dimisión también.
JLP: El caso es Casado es el más parecido. No estaba metido en escándalos como Jonson, sino que investigó al hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, quien había cobrado comisiones. El caso está archivado ya.
JC Afán: Lo normal es que el propio partido tenga elementos de control de estas cosas, y tome medidas. Es que se juegan no solo a Ayuso en este caso, sino su propio prestigio. Tanto el PSOE (en la época de Felipe González, al final, también pasó, con todos los asuntos ilegales de cobro de comisiones de la Expo, del AVE y todo lo demás). Un partido debe tener elementos /(como los “asuntos internos” de la Policía). Deberían tener capacidad para eso.
El caso de Casado es lo más parecido que tenemos aquí, pero Jonson es PM, y Casado es jefe de la oposición.
Ahí estamos, con esta noticia. No ha conmocionado a Europa (ella seguirá con la misma actitud en relación a UK), pero sí ha conmocionado a los británicos (cualquier pequeño escándalo puede ser terrible, como en EEUU). El caso es que no se lo han perdonado, pero… los “parties del COVID” no son convincentes, y los asuntos sexuales de su persona de confianza, tampoco (dijo que no se había enterado; hasta cuatro veces mintió ante el Parlamento).
JC Afán: Si a eso sumamos todo lo que mintió en relación a lo mala que era la UE (falsificando datos y demás), pues… Tiene un historial bueno: ya tuvo que dejar el New York Times (él es periodista) por mentir en un artículo. Es decir, tiene un historial…
JLP: Esas mentiras son parecidas a las de Pedro I “El Sánchez”, que dice que se enteró de los muertos en la valla de Melilla hace poco porque no le contaron.
JC Afán: Es que fuera, mienten, pero en España lo que pasa es que la realidad no coincide con la persona; no es intención de mentir…