EL EDITORIAL. Y ESPAÑA VOLVERÁ A AFGANISTÁN
España tuvo sus tropas 14 años en Afganistán, y hace año y medio dejó de hacerlo (al menos oficialmente), tan solo quedó un remanente de 20-30 militares (no sabemos con exactitud) como asesores en el cuartel general de la OTAN. Pero ahora ha llegado la ‘era Trump’ y éste quiere acabar con la guerra en Afganistán. Para
España tuvo sus tropas 14 años en Afganistán, y hace año y medio dejó de hacerlo (al menos oficialmente), tan solo quedó un remanente de 20-30 militares (no sabemos con exactitud) como asesores en el cuartel general de la OTAN.
Pero ahora ha llegado la ‘era Trump’ y éste quiere acabar con la guerra en Afganistán. Para ello ha pedido ayuda a todos los países miembros de la OTAN, y el Gobierno de Rajoy se plantea si vuelve a enviar tropas. De momento, Trump les ha pedido 2.000 efectivos a los demás países aliados para que, con los 3.000 que enviará Estados Unidos, se llegue a un total de 5.000 militares más de cara a reforzar la misión ‘Resolute Support’ (Apoyo Decidido) de apoyo al Gobierno de Kabul.
Fíjense qué increíble. Volver a enviar tropas (y esto se lo plantea el Gobierno español) supone tener en cuenta que actualmente, en la misión de la OTAN (dedicada al asesoramiento, asistencia y adiestramiento de las fuerzas afganas) se cuenta con 13.500 militares (6.950 norteamericanos)… ¡de 39 países! (Llegaron a ser 44 pero se retiraron algunos). Nunca antes habíamos visto algo igual; es difícil ver tanta invasión. ¡Y luego nos sorprende que haya tanta violencia!, pero… ¡imagínense! Un país invadido por 39 países, con el único objetivo –nos dicen- de proteger al Gobierno (“títere” claro) de Kabul, de educar a las tropas afganas y, de paso, defenderlos.
A España, los 14 años de presencia en Afganistán le costaron 3.700 millones de euros, y también la muerte de 100 militares2, dos policías españoles, y dos intérpretes nacionalizados que trabajaban para las tropas españolas. Ante esta situación, ahora más que nunca se ve cuál es la dependencia que se tiene con respecto al Gobierno norteamericano, porque el hecho de que España se plantee volver a enviar tropas y reabrir la base de Herat1 supone un despilfarro económico importante. El Gobierno de Rajoy trata de disimular o evitar dicha acción (que ya veremos de qué forma parlamentaria –o no- se aprobaría) enviando más tropas a Turquía3 para la misión del escudo antimisiles. Pero… parece ser que esta solución ‘no le cuela’ a la Administración del señor Trump. Por lo tanto preparémonos, porque probablemente volvamos a Afganistán. Un año y medio después de bajar la bandera, habrá que volver a izarla. Evidentemente los aliados imponen sus condiciones.
Nosotros nos preguntamos: ¿y qué hacemos nosotros en Afganistán?, ¿contra quién luchamos en Afganistán?... Nos imaginamos que esa misma pregunta se la harán personas de los otros 38 países. Pensar que todo empezó porque allí se encontraba Osama Bin Laden, que no era afgano sino saudí, pero estaba ligado con Al Qaida & Company y el atentado del 11-S en New York. Una justificación impresentable para invadir un país y para hacer que todos los aliados de EE.UU. en la OTAN, 44 países, también lo invadieran (cada uno en su proporción). Hoy quedan 39 representados para defender un gobierno ‘títere’, para instruirles en la guerra, y para prácticamente hacer eterna esa disputa (porque no tiene visos de terminar). Los norteamericanos ya la tuvieron en Vietnam; ya la tuvieron en su momento los rusos también con los afganos (a quienes ayudaron los norteamericanos para que expulsaran de su territorio a los rusos). ¿Qué tipo de ayudas tienen ahora los afganos para expulsar a los 39 países que están allí? ¿Es entendible esa guerra interna contra todo tipo de invasor?
Y a este propósito pero en otro orden de cosas, decir que, en una manifestación echa este viernes hubo cinco muertos. Dicha manifestación fue para protestar contra el atentado con 90 muertos que hubo el pasado martes en Kabul (en un punto muy cercano a la Zona Verde, con un hombre que atentó cometiendo suicidio). Pues bien, resulta que tres suicidas, en el funeral que se hacía por uno de los cinco muertos en la protesta, han ocasionado al menos 20 muertos más. Fíjense qué secuencia: atentado en Zona Verde (al menos 90 muertos, el martes); protesta y manifestación contra dicho atentado (cinco muertos, el viernes); y hoy sábado, 20 muertos en el entierro de uno de los muertos en la manifestación de protesta. De momento Al Qaida y todos los otros grupos islamistas han negado su participación en este último atentado. ¡Increíble! Esto nos sorprende, pero… ahí está. Uno de los manifestantes muertos porque se atrevió a protestar ha sido el origen del nuevo atentado, con tres suicidas en tres distintos lugares de la manifestación del sepelio. Había numerosas personalidades del Gobierno pero ninguno de ellos ha sufrido nada (luego sabían dónde se colocaban y a quién iban a impactar).
Así está Afganistán, así está Kabul.
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1Hasta el momento de su retirada en octubre de 2015, hace año y medio, más de 18.000 militares españoles habían pasado por Afganistán en diferentes misiones de la OTAN. Los primeros 350 llegaron a Kabul en enero de 2002, cuatro meses después del atentado contra las Torres Gemelas. En 2005, España asumió el mando de la base de Herat, al este del país, y se hizo cargo del Equipo de Reconstrucción Provincial de Qala-i-Naw. En septiembre de 2013, se retiró de dicha provincia, cedida a las autoridades afganas.
2El mayor número de bajas se produjo en el accidente del vuelo de la UM Airlines que se estrelló en Turquía, en el monte Pilav (cerca del aeropuerto de Trebisonda) en el 2003 con 62 militares españoles a bordo cuando regresaban de una misión en Afganistán.
3Una de las opciones que baraja Defensa es compensar la negativa a mandar tropas a Afganistán con la prórroga del destacamento de misiles Patriot estacionado en Adana (Turquía), cerca de la frontera con Siria. España contribuye con una batería y 140 militares a la misión ‘Active Fence’ (Cerca Activa) de la OTAN desde enero de 2015 y su compromiso acaba en diciembre.