EL EDITORIAL. Ya estamos otra vez: Pleno de Investidura en el Parlamento catalán
En el momento de redactar este Editorial , estamos escuchando en directo con el Pleno de los diputados del Parlament de Cataluña. Ya habló el señor Jordi Turull (Juntos por Cataluña, JxCat), el candidato a presidente de la Generalitat, propuesto por Roger Torrent, presidente del Parlament. Ya ha hablado la señora Inés
En el momento de redactar este Editorial, estamos escuchando en directo con el Pleno de los diputados del Parlament de Cataluña.
Ya habló el señor Jordi Turull (Juntos por Cataluña, JxCat), el candidato a presidente de la Generalitat, propuesto por Roger Torrent, presidente del Parlament. Ya ha hablado la señora Inés Arrimadas (Ciudadanos), y ha tomado la palabra el señor Sergi Sabrià (Izquierda Republicana de Cataluña). Y como pueden ustedes suponer, la CUP (Candidatura de Unidad Popular) es de nuevo la llave, y poco antes del pleno ha dicho que sus cuatro candidatos se abstendrán en el voto, no apoyará la candidatura de Jordi Turull, con lo cual no podrá ser investido como presidente de la Generalitat.
Reseñamos, así mismo, que el señor Turull tiene una cita mañana con la Justicia española, ya que en un informe de la Guardia Civil se señala que en el referéndum ilegal del 1-O se generó un gasto a cuenta del Estado español de 1,6 millones de euros, la gran mayoría gestionados por el ahora aspirante a presidente de la Generalitat. Veremos qué dice el juez; cómo lo evalúa. Recordemos que este señor estaba preso y salió con una fianza de 100.000 euros.
¿Hasta qué punto una persona que está imputado en una causa judicial puede ser candidato y tiene la posibilidad de ser elegido para dirigir una Comunidad Autónoma? En fin, parece ser que en España todo es posible.
El discurso del señor Turull –que lo hemos tenido que oír por imperativo de nuestra función- es “más de lo mismo” pero debilitado, raquítico, sin pasión. Este señor no es un orador que entusiasme.
Así como la señora Arrimadas, por ejemplo, tiene ese empuje y esa forma directa que da en el clavo, el señor Turull se ha limitado a hablar de las fantasias animadas de ayer, de hoy, y de siempre. Se ha dedicado a recordar el referéndum del 1 de Octubre (1-O), recordar el 21 de diciembre, y recordar, recordar, y recordar… Verdaderamente, muy triste, muy triste.
La señora Arrimadas, también ha estado en su plano habitual, pero lo tiene más fácil, porque se lo ha servido en bandeja el señor Turull con su discurso totalmente descafeinado. Ella ha aprovechado para dar en el clavo al respecto de todas las maniobras que lleva el Procés, que parece que nunca se acaba.
De aquí al sábado habrá una votación, (aparte de la de hoy, si es que se llega a producir). Pasado este tiempo podrá haber tantas votaciones como se quiera, pero ya empiezan a contar los dos meses de plazo para que se geste un candidato que obtenga la mayoría. De no ser así, tendríamos de nuevo elecciones en Cataluña, que es lo que nos tememos.
Tal como ha dicho la señora Arrimadas, creemos que lo que buscan a toda costa los del Precés es alargar, y alargar, y alargar… Esto es realmente un ejercicio de poder bastante cruel para la población española, para la población específicamente catalana (que está formada por españoles también).
De darse otras elecciones, ahí sí que estamos seguros de que los independentistas obtendrían una gran derrota. Porque la anterior victoria de diciembre venía muy condicionada por octubre (estaba muy cerca, y estaba muy fresca la intervención de la policía en los colegios electorales, etc.). Pero ahora que las cosas están pasadas de rosca, y ahora que se ve que, efectivamente, los que están en el exilio, están en el exilio; los que están presos, están presos (y, por cierto, hoy han vuelto a decirles desde el Tribunal Supremos a “los Jordis” que van a seguir presos. Había expectativas de que tal vez los dejarían salir con fianza, pero el juez ha dicho que de ninguna forma. Vuelven a prisión: políticos catalanes en prisión).
Ahí estamos otra vez. Ahí nos tienen otra vez en vilo. Lo han conseguido. Y no solamente nos tienen en vilo a nosotros –que es lo que menos importa-, sino que tienen en vilo a la comunidad hispánica, y por añadidura a la comunidad europea y, en general, a cualquier comunidad sensible a cambios tan radicales como la propuesta de crear un nuevo país separándose, o seguir como comunidad autónoma.
Seguiremos informándoles con más detalle.