EL EJÉRCITO REBELDE QUIERE NEGOCIAR LA PAZ CON ASSAD
Los rebeldes sirios que luchan contra el dictador quieren iniciar conversaciones de paz con Bashar al-Assad. ¡Esto es lo último que hubiéramos esperado! ¡Lo último! Aunque quizás era en alguna medida lo que sí esperaban los defensores de Assad (como Rusia, como Irán, como China…), d esde luego no es lo que esperaban lo
Los rebeldes sirios que luchan contra el dictador quieren iniciar conversaciones de paz con Bashar al-Assad.
¡Esto es lo último que hubiéramos esperado! ¡Lo último!
Aunque quizás era en alguna medida lo que sí esperaban los defensores de Assad (como Rusia, como Irán, como China…), desde luego no es lo que esperaban los EE.UU., quienes han dicho una y otra vez –aunque a lo mejor lo decían con la ‘boca pequeña’- que “no había otra salida para el conflicto en Siria (que ya va para cuatro años) que la renuncia del dictador Bashar al-Assad".
Parece ser que los rebeldes del régimen ya no pueden más. Han perdido la guerra, y quieren conversaciones de paz con Assad… ¡Esto parece increíble!
De momento, Damasco ha nombrado a una serie de personas para que negocien y hablen con.
De producirse un ‘arreglo’, el ejército rebelde quedaría exento de ser enemigo de Assad, y como enemigos estarían Al Qaida y el autodenominado Estado Islámico (EI). Con lo cual sería más fácil ser bombardeados por todos aquellos que bombardean por allí.
Al estar fundidos y confundidos con los islamistas del EI y Al Qaida, no sabemos si el ejército de los rebeldes quiere librarse de la matanza que se está produciendo, o es que realmente ya sus fuerzas han sido minadas por una potente maquinaria bélica apoyada en todos los sentidos (como es el ejército sirio de Assad).
Todo parecía que iba a ser de otro signo, pero ahora todo parece sonar a que el dictador va a permanecer, y no solamente va a ganar la batalla, sino que va a ganar la guerra.
Estaremos atentos para ver cómo se desarrollarán los acontecimientos. La verdad es que el comunicado de los rebeldes nos ha sorprendido muchísimo. Ya veremos si se convierte en realidad, aunque... bastaría con que empezasen a aparecer noticias que hablasen bien de Bashar al-Assad: “Bueno, realmente, el hijo el dictador, aunque también dictador, no es tan dictador porque él… bla, bla, bla”.
¡Ya veremos!