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EL EJÉRCITO Y LA POLICÍA EGIPCIOS SON DE GATILLO FÁCIL

Érase una vez cuatro vehículos todoterrenos que transportaban a turistas mexicanos en unión de guías locales por la región de Al-Wahat , por sitios a los que habitualmente van los turistas: el desierto (en viajes organizados de ‘trekking y aventura’). Iban por la ruta hacia el oasis de Bahareya (a 416 kilómetros al sur

 

20150914 egiptomeÉrase una vez cuatro vehículos todoterrenos que transportaban a turistas mexicanos en unión de guías locales por la región de Al-Wahat, por sitios a los que habitualmente van los turistas: el desierto (en viajes organizados de ‘trekking y aventura’). Iban por la ruta hacia el oasis de Bahareya (a 416 kilómetros al sur de El Cairo).

Al parecer el convoy decidió parar en un lugar, también habitual, porque uno de los pasajeros padecía diabetes y debía alimentarse con frecuencia, por lo que bajaron de los vehículos para comer algo.

Y estando allí fueron sorprendidos por un ataque aéreo y terrestre (realizado por un helicóptero Apache y tropas de tierra pertenecientes a un equipo conjunto de la policía y el Ejército). Los bombardearon y ametrallaron, creyendo que el convoy pertenecía al grupo yihadista autodenominado Estado Islámico (EI).

Nos dicen que murieron 12 personas y 10 resultaron heridas. Al menos estas son las cifras ofrecidas, pero hasta ahora se mantienen confusas, ya que –según datos de última hora publicados por el diario El País- fuentes oficiales egipcias cifran en ocho los turistas mexicanos muertos, mientras que el Gobierno de Enrique Peña Nieto solo admite dos…

20150914 egiptoe2En cualquier caso, la desproporción de medios es increíble.

Al parecer el Ejército acusa a la agencia de turismo de que “No debían estar allí, no tenían los permisos necesarios”; y la agencia dice que “tenían un permiso de la policía turística, y el grupo tenía un agente de la misma acompañándoles”…

Estas son las consecuencias lógicas de la dictadura del Al Sisi, el nuevo jerarca egipcio, quien evidentemente ha hecho que el turismo –uno de los pilares de la economía egipcia- descienda de forma estrepitosa.

Lo sentimos mucho por los intrépidos y atrevidos turistas (o no tan atrevidos puesto que al parecer no sabían que no podían ir por allí). El caso es que la equivocación y el error han sido mayúsculos.