UN FISCAL DEFENSOR DEL #MeToo, CONDENADO POR ACOSO SEXUAL
Y esto parce una peste que sigue; que no para y sigue, sigue... "El fiscal general de New York renuncia al cargo tras las acusaciones de cuatro mujeres por agresión". Pero... ¿qué pasa?, ¿qué ocurre? ¡Por favor, por favor!... Es que... llama... "El fiscal general de Nueva York, gran defensor del movimiento contra el ac
Y esto parce una peste que sigue; que no para y sigue, sigue...
"El fiscal general de New York renuncia al cargo tras las acusaciones de cuatro mujeres por agresión".
Pero... ¿qué pasa?, ¿qué ocurre? ¡Por favor, por favor!... Es que... llama...
"El fiscal general de Nueva York, gran defensor del movimiento contra el acoso sexual a las mujeres, conocido como #MeToo (#YoTambién), Eric Schneiderman, se convirtió este martes en la última figura pública en verse obligada a dimitir por acusaciones de agresión física de cuatro mujeres.
¡Increíble!
"Enemigo público número 1 del presidente Trump, Schneiderman ve frustradas sus aspiraciones políticas por el relato publicado en 'The New Yorker' por Jane Mayer y Ronan Farrow. Estos periodistas han sacado a la luz los detalles de la historia de cuatro mujeres, Michelle Manning Barish, Tanya Selvaratnam y otras dos que han preferido mantenerse en el anonimato, sobre los abusos del político demócrata de 63 años. "A veces, me pedía que le llamase 'amo' y me azotaba hasta que lo hacía", explicó la activista, artista y escritora nacida en Sri Lanka,Tanya Selvaratnam a la revista 'The New Yorker'.
De verdad, de verdad... Esto... ¡esto es doloroso! Y nosotros decimos una cosa: este señor pediría todo eso, pero... ¿y la mujer no podía negarse?, ¿no podía... salir corriendo, gritar, o algo?, porque... "Me pedía que le llamase 'amo' y me azotaba hasta que lo hacía". ¿Esto qué es?
"Empezó a llamarme su 'esclava marrón' y me exigía que le repitiese que era de su propiedad", recordó Selvaratnam , que indicó que "los azotes empezaron después de un tiempo juntos". "
¡Ah!, ¡Aaah!...
"Al principio parecía que me estaba poniendo a prueba. Después, los golpes empezaron a ser más fuertes. No fue consentido. No era un juego sexual. Fue un comportamiento abusivo, humillante y amenazante", relató Selvaratnam. "Estaba obsesionado con hacer un trío y tenía que ser yo la que encontrase a la otra mujer", recordó. "Dijo que me tendría que golpear hasta que lo hiciera", explicó Selvaratnam.
"Me cortaba la respiración. Apenas teníamos relaciones sin que me pegase", recordó Selvaratnam, que explicó que el demócrata utilizaba el alcohol para desinhibirse. "Bebe", le ordenaba. En un principio, Schneiderman indicó en un comunicado oficial: "En mis relaciones íntimas he participado en juegos de rol y otras actividades sexuales. Pero no he agredido a nadie. Nunca he participado en sexo no consentido. Es una línea que nunca cruzaría", concluyó.
Pues ahí está: el fiscal general. De verdad, parece mentira, pero... bueno, bueno.