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EL FISCO PORTUGUÉS EMBARGA CUATRO PASTELITOS

Esta noticia habría que anularla para que no la escuchara o leyera el ministro de Hacienda de España… El ministerio de Hacienda de Portugal, con esto de las cuestiones de la fiscalidad, de los hombres de negro y demás, está atacando por todas partes. Esta noticia puede ser incluso un poco “chorra”, pero es curiosa. El

pasteles belem 575x323Esta noticia habría que anularla para que no la escuchara o leyera el ministro de Hacienda de España… El ministerio de Hacienda de Portugal, con esto de las cuestiones de la fiscalidad, de los hombres de negro y demás, está atacando por todas partes. Esta noticia puede ser incluso un poco “chorra”, pero es curiosa.

El Diario Económico de Portugal ha dicho que el ministerio de Hacienda del país vecino embargó a un local que acumulaba obligaciones por valor de 92.000 euros en concepto de impuestos y tasas que no había abonado. Pues bien, para cobrar esto embargó ‘cuatro bollos o pasteles’ del local para saldar la deuda tributaria. Esos cuatro pastelitos valían 1,2 euros.

Debían 92.000 euros y se llevaron cuatro pastelitos –que son muy típicos y famosos-.

Últimamente, Hacienda en Portugal (1) está que no... Hace poco otra noticia generó un gran revuelo también porque decía que el fisco luso había protagonizado escándalos similares en los últimos meses. Por ejemplo: una ONG de Oporto, que no había cumplido con Hacienda vio el embargo de kilos de alimentos que había recogido para atender a las familias necesitadas…

En España lo de Montoro tampoco es tan "importante"...

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(1) Desde el 2013 las empresas portuguesas deben comunicar a Hacienda el inventario de todos sus bienes en circulación, lo que incluye a la mercancía perecedera. Por tanto, la Autoridad Tributaria y Aduanera (AT) tiene acceso a todos los movimientos de transporte, con sus puntos de origen y destino. El sistema informático de la AT cruza de manera automática estos datos con los de los contribuyentes y empresas que mantienen algún tipo de deuda con el fisco y de esta manera, la propia empresa se convierte en mera depositaria de los bienes: quedan embargados automáticamente, y no los puede vender. Esto es lo que sucedió con el restaurante: pidió los pasteles y cuando llegaron, ya estaban embargados. La Agencia Tributaria de Portugal había embargado una de las cuentas bancarias del restaurante lisboeta y, para saldar el importe que faltaba, 1,2 euros, decomisó los dulces.