EL KIVA IBA, PERO…
Una noticia increíble desde Finlandia. El programa KiVa se deja de hacer por falta de fondos. Finlandia abandona su programa pionero contra el acoso escolar, el cual había demostrado una gran eficacia. KiVa es una palabra en finlandés coloquial que se usa para describir algo agradable, pero también es el diminutivo de
Una noticia increíble desde Finlandia.
El programa KiVa se deja de hacer por falta de fondos. Finlandia abandona su programa pionero contra el acoso escolar, el cual había demostrado una gran eficacia.
KiVa es una palabra en finlandés coloquial que se usa para describir algo agradable, pero también es el diminutivo de "Kiusaamista Vastaan" (Contra el acoso escolar), un programa para prevenir y neutralizar el acoso escolar (“bullying” o "mobbing", como se le dice actualmente).
El asunto es el siguiente: hay unos creadores de este método y, en un principio todos los colegios lo aceptaron, y el Gobierno lo financió. Pero llegó un momento que, cuando los centros escolares aprendieron cómo funciona el método, el Gobierno pensó que gastaba mucho dinero en el mismo (a pesar de su eficacia), y decidió cortar el suministro.
A continuación, los creadores de esta estrategia pidieron unos 60 céntimos de euro por alumno y año (entre 50 y 400 euros en función del número de alumnos) para poder seguir financiándose, y la respuesta ha sido que más de la mitad de los colegios han dicho que no están interesados; que están bien; que el método funcionaba pero…
En el fondo lo que han dicho los directores de los centros escolares es que ya no les interesa reinscribirse en el programa porque han aprendido el método (ya tienen las herramientas) y, por ello, ya no necesitan ayuda. Y esto es un craso error. Este programa, el KiVa, estaba dando unos resultados excelentes, y esto no se aprende tan fácilmente (dentro de que eran otras estrategias que había que incorporal, además de personal, para que las cosas salieran adelante).
Nos sorprende mucho más esta noticia teniendo en cuenta que el sistema educativo finés es de los mejores del mundo (junto con el de Korea del Sur), y que ahora se ahorre dinero en un programa con muy buenos resultados para evitar el “bullying” (acoso, en este caso escolar, en español) y, en consecuencia facilitar que vuelva a aparecer, nos parece una actitud gubernamental francamente impresentable.
Seguro que nos dará muchos más detalles el próximo lunes, Janne Moilanen, cuando le toque su corresponsalía desde Finlandia.
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KiVa es un programa basado en la investigación para prevenir y enfrentar el acoso (bullying o mobbing) en los colegios. Se desarrolló en la Universidad de Turku, en Finlandia, con financiación del Ministerio de Educación y Cultura de ese país. Su eficacia se basa sobre todo en el cambio de actitudes y actuación de “by-standers” (los alumnos que no son ni víctimas ni “bullies”, acosadores), los cuales están en contra del acoso y apoyan a la víctima, en lugar de fomentar el acoso.
Más de 90 % de todas las escuelas estaban inscritas en el programa KiVa en Finlandia. También está implementado (o en el proceso de implementación) en Bélgica, los Estados Unidos, Estonia, Francia, Italia, Luxemburgo, Nueva Zelanda, los Países Bajos, Reino Unido, Suecia, Suráfrica... ¡y España! (en Euskadi).
El Instituto Escalae es el "Oficial Partner" (Socio Oficial) para la implementación del programa KiVa en los países de habla hispana, el cual está dirigido a escuelas de dichos países que:
- Ofrecen educación primaria,
- Utilicen inglés como una de sus lenguas vehiculares y quieran implementar el programa en inglés,
- Buscan maneras de innovar en su Plan o Programa de Convivencia y/o que estén interesados en el proyectos de desarrollo de valores y principios relacionados con la convivencia entre su alumnado,
- Quieran formar parte de una red de colegios que colocan a la vanguardia en la implementación del exitoso programa en su región participando en la lucha contra el acoso escolar (como parte de un movimiento mundial), convirtiéndose en promotores de la convivencia pacífica y el bienestar en la escuela, y
- Desean tanto recibir datos fiables y apoyo para su propia mejora como contribuir en la investigación e desarrollo en curso sobre el impacto del programa y necesidades de adaptación del programa para los países castellanoparlantes.