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EL NEGOCIO DE LAS MAFIAS DE LOS LOCOS

Nos llama la atención el siguiente titular: “las autoridades desalojan el Guantánamo marroquí de los locos”. En Bouya Omar , un pueblo situado a 80 kilómetros de Marrakech, y basándose en una tradición del siglo XVI que habla de los poderes curativos de un santo allí enterrado para expulsar al 'yin' (demonio) , los fam

20150613 locoNos llama la atención el siguiente titular: “las autoridades desalojan el Guantánamo marroquí de los locos”.

En Bouya Omar, un pueblo situado a 80 kilómetros de Marrakech, y basándose en una tradición del siglo XVI que habla de los poderes curativos de un santo allí enterrado para expulsar al 'yin' (demonio), los familiares pagaban una cuota de entre 100 y 500 euros por dejar allí a los enfermos mentales. Sin embargo, las mafias no invertían apenas dinero en sus cuidados y los enfermos se encontraban en un estado prácticamente de abandono.

20150613 bouyaomar locoAl parecer los muros del pueblo albergan a 1.400 enfermos según cifras oficiales (aunque los colectivos pro derechos humanos dicen que son muchos más).

El ministerio de Sanidad marroquí ha tomado cartas en el asunto y ha desalojado a 71 personas, trasladándolas a diferentes hospitales de las ciudades más importantes del país ya que no existe ningún centro que pueda acoger a tantos pacientes.

20150613 desalojoLos enfermos allí ‘depositados’ padecen en teoría enfermedades mentales, pero también adición a las drogas o problemas de herencia con sus familiares (que les abandonan allí haciéndoles pasar por locos para quedarse con su dinero). Los psiquiatras y expertos que han acudido a la zona del desalojo han encontrado casos de personas allí encerradas que no tenían ningún problema de salud mental.

Ahora los familiares se muestran descontentos con la decisión del Ministro de Sanidad. El 23 de mayo, 500 personas acudieron a la prefectura de Kelaat Sragna manifestándose en contra de la operación 'Al Karama', ya que prefieren que sus enfermos sigan custodiados por la potestad del santo.

Nos alegramos de que, a pesar de las protestas, estas personas que allí estaban pueda mejorar su situación. La verdad es que en ningún país están muy bien este tipo de enfermos.