EL NOBEL DE LA PAZ TENDRÁ SU PROPIA GUERRA…
Obama prepara a EEUU para tres años más de intensa guerra contra el Estado Islámico (EI) y, lo que es más grave, pide usar las fuerzas armadas con permiso del Congreso. El presidente estadounidense ha presentado ante el Congreso una solicitud formal para que se autorice la fuerza militar contra dicho grupo fundamentali
Obama prepara a EEUU para tres años más de intensa guerra contra el Estado Islámico (EI) y, lo que es más grave, pide usar las fuerzas armadas con permiso del Congreso.
El presidente estadounidense ha presentado ante el Congreso una solicitud formal para que se autorice la fuerza militar contra dicho grupo fundamentalista, y para ello el señor Obama ha invocado la Ley de Poderes de Guerra de 1973 para “Usar las Fuerzas Armadas de EEUU como el Presidente determine que sea necesario contra el EI o personas asociadas a éste”, y “en el supuesto de que el EI dejara de existir pero fuera sustituido por una ‘entidad cercana’ al actual grupo, EEUU podría seguir actuando” con un límite de tres años para dichas operaciones, pero ninguna limitación geográfica; también abre la posibilidad a las operaciones de combate terrestre en circunstancias limitadas.
El señor Obama apela a esta ley de hace más de cuarenta años buscando poderes militares “sobrenaturales” –entre comillas-. Hasta 1973 el presidente de EEUU tenía capacidad para hacer y deshacer desde el punto de vista bélico sin tener que contar con el Congreso. A partir de ese año, dicha ley le obliga a pasar por el trámite de actuar con el Congreso a la hora de poder tomar la decisión sobre cuándo, dónde y bajo qué circunstancias se harían las intervenciones militares. Ahora Obama invoca la ley para que le concedan utilizar las Fuerzas Armadas como él considere necesario en una guerra contra el EI.
Acompañado por el vicepresidente Joseph Biden, y los secretarios de Estado, John Kerry, y de Defensa, Chuck Hagel, Obama hizo un breve bosquejo de su solicitud, la cual “refleja nuestros objetivos centrales para destruir al EI”. Eso sí, Obama ha dicho que “no estaba anunciando otra guerra terrestre en Medio Oriente”…
Aunque aviones estadounidenses han estado realizando ataques contra posiciones de EI desde el pasado agosto, resulta que desde el punto de vista técnico Obama no había declarado la guerra a este grupo fundamentalista sino que lo que EEUU ha estado haciendo es una prolongación de la guerra iniciada hace 12 años para derrocar a Sadam Husein. Obama ha
utilizado como soporte de sus acciones la Ley de Poderes de Guerra invocada en 2002 por el entonces presidente George W. Bush para “invadir Irak” y que dio como resultado la Resolución del Congreso que aprobó la invasión de Irak en dicho año. La razón para que Obama haya actuado así ha sido que por un lado, al ser algo “heredado” de Bush y no algo propio los republicanos no le han podido torpedear sus acciones; y por otro lado, como no era oficialmente una guerra, los demócratas tampoco han podido torpedearle alegando el temor de otra guerra tipo Vietnam… Pero ahora eso puede cambiar. Obama tendrá su guerra y, a cambio, la Resolución de 2002 que permitió la invasión de Irak quedaría derogada.
Señor Obama, nos parece que usted se ha vuelto a salir del tiesto, y ha vuelto a olvidarse de lo principal: Guantánamo.
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(1) Ley de Poderes de Guerra (War Powers Act o WPA). La decisión de ir a la guerra siempre dio pie a tensiones entre el Poder Ejecutivo (la Presidencia o Casa Blanca) y el Poder Legislativo (Congreso de EEUU). Para superarlas y evitar que el presidente involucre unilateralmente al país en una guerra, el Congreso ajustó en 1973 la capacidad de declararla, y le otorgó a la Casa Blanca cierto margen de acción unilateral, pero limitada en el tiempo. La Ley de Poderes de Guerra de 1973 , aprobada durante la guerra de Vietnam, sirve como control sobre las facultades del presidente. Según esta ley, se requiere que el presidente notifique al Congreso dentro de un máximo de 48 horas de cualquier acción militar que haya iniciado, y limita el uso de las fuerzas militares a no más de 60 días (a menos que el Congreso autorice la declaración de guerra). La Ley de Poderes de Guerra fue aprobada por ambas Cámaras del Congreso tras filtrarse que Richard Nixon había bombardeado secretamente Camboya. Este contrapeso al Poder Ejecutivo (presidente) no ha tenido el efecto esperado, ya que la intervención del Poder Judicial a favor del primer mandatario ha limitado el impacto de dicha ley, y la invocación de la misma ha sido burlada en diversas ocasiones por la Casa Blanca (Bill Clinton atacó Serbia en 1991; George H. W. Bush Panamá en 1989; Ronald Reagan Granada en 1983; y Obama hasta este momento en Irak). Legalmente la mayoría de las acciones de EEUU han sido “enfrentamientos militares”, no guerras declaradas, de hecho EEUU ha declarado formalmente la guerra solo 11 veces a lo largo de su historia (una de ellas contra España en 1898).