TIROTEO EN EE.UU. : EL RACISMO ES INCULTURA, Y ÉSTA ES MUY PELIGROSA
Esta noticia es preocupante por el hecho en sí, pero también por lo que implica. Algo así sucedió después del 11-S del 2001 (si ustedes recuerdan) con crímenes de odio perpetrados por algunos ciudadanos norteamericanos, en relación a la situación de ISLAMOFOBIA que se creó. Recordamos el caso concreto de un ciudadano q
Esta noticia es preocupante por el hecho en sí, pero también por lo que implica.
Algo así sucedió después del 11-S del 2001 (si ustedes recuerdan) con crímenes de odio perpetrados por algunos ciudadanos norteamericanos, en relación a la situación de ISLAMOFOBIA que se creó. Recordamos el caso concreto de un ciudadano que mató a un "musulmán" (creía él, pero que resultó ser un Sij hindú), y lo mató porque llevaba turbante, ya que “todos los que llevan turbante son islámicos y terroristas”… Hay mucho más casos. Como ya saben, la cultura media en EE. UU. es escasita.
Pues bien, el caso es que en una localidad del estado de Kansas (EE. UU.) un hombre ha matado a un ingeniero indio al tiempo que gritaba “Lárgate de mi país”. Adam Purinton, de 51 años, abrió fuego contra dos ingenieros indios de 32 años que se tomaban tranquilamente una cerveza en un bar. Un joven estadounidense que intervino se llevó otro disparo. Posteriormente, cuando Purinton fue detenido a pocos kilómetros del lugar de los hechos, estaba con otros charlando y presumiendo de que “había matado a dos tipos de Oriente Medio”.
En realidad solo había matado a uno, a Srinivas Kuchibhotla, que como su compañero herido, Alok Madasani, trabajaba para la famosa empresa Garmin con uno de esos visados H1-B (la llamada “carta azul”, el visado que se otorga cuando la persona que lo solicita es muy interesante para el país. Ambos trabajaban para su empresa como “genios”, realmente, ya que podían aportar cosas con un nivel superior a la media, y por eso habían conseguido el citado visado). Este tipo de visados ha permitido a Silicon Valley nutrir su plantilla de programadores e ingenieros sobresalientes de todo el planeta. Las víctimas llevaban ya cinco y diez años en EE. UU. El chico estadounidense de 24 años que intervino para ayudarlos y que se convirtió en la tercera víctima, Ian Grillot, fue el héroe de la noche al declarar desde su cama del hospital que "solo había hecho lo que cualquier ser humano por otro ser humano, no es cuestión de etnias".
El desconocimiento y la incultura mezclan el Oriente Medio con la India, y todo ser humano de esa zona es un terrorista. Ese es el peligro de estar apoyando las diferencias, discriminando a los otros, y viendo peligros en cualquiera (algo que está potenciando sobremanera el señor Trump). Y eso es muy grave.