EL RECAMBIO DE LOS GRANDES DEL TENIS NO ES FÁCIL
La final de US Open será entre Kei Nishikori (Japón) y Marin Cilic (Croacia). Dos finalistas inesperados a costa de Djokovic y Federer. Increíble pero cierto. Nos alegra por la novedad, por lo imprevisto, por lo inesperado, puesto que todo hacía presagiar que iban a ser Djokovic y Federer pero… no ha sido así. A los do
La final de US Open será entre Kei Nishikori (Japón) y Marin Cilic (Croacia). Dos finalistas inesperados a costa de Djokovic y Federer. Increíble pero cierto.
Nos alegra por la novedad, por lo imprevisto, por lo inesperado, puesto que todo hacía presagiar que iban a ser Djokovic y Federer pero… no ha sido así. A los dos tenistas sorpresa les han salido unos partidos redondos, mientras que tanto Djokovic como Federer lo único que vieron redondo fue la pelota.
Esto no significa, como hoy se puede leer en la prensa, que haya llegado el futuro: “Llegó la novedad… Llegó el recambio…”. No, no es así. No comprendemos cómo pueden ver así las cosas algunos colegas de los medios informativos. A personas de la talla tenística de Nishikori y Cilic les puede salir de vez en cuando un partido redondo -y eso es lo que ha ocurrido-, pero si jugaran otros diez partidos más seguramente no pasarían ninguno.
Tienen suficiente nivel como para que un día les salga redondo, y al día siguiente les salga cuadrado. Por ejemplo, Federer ya había ganado cinco veces al ‘gigantón’ Cilic, pero… esta sexta vez perdió. También decían que el recambio era Andy Murray (GBR)… pero Murray sólo está ahí; a veces gana y a veces no; Stan Wawrinka (SUI) a veces gana, a veces no; Jo-Wilfried Tsonga (FRA) a veces gana, a veces no; David Ferrer (ESP) a veces gana, a veces no; o por ejemplo el español Tommy Robredo, decimosexto cabeza de serie, quien el pasado 14 de agosto endosó un partidazo enorme contra Djokovic y éste se vio conmovido y eliminado en el trofeo Master 1000 de Cincinnati-.
No es el recambio. Creemos que hay un grupo de tenistas entre los diez primeros que están ahí, en la élite, y un día les sale un partido, pero eso son circunstancias de la alta competición. Todavía sigue habiendo un importantísimo abismo entre los números uno, dos y tres y el resto de los diez primeros clasificados del ranquin mundial de la ATP.