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EN CÁDIZ SE REBELAN LOS CURAS

“La rebelión 'silenciosa' de los 110 curas” ¿Qué es esto? Parece mentira. Así empieza el artículo: “Le llaman «el jefe de diócesis Cádiz-Ceuta S. A.» porque, dicen, el obispo Rafael Zornoza Boy (Madrid, 1949) dirige el obispado gaditano como si de la sucursal de una multinacional se tratara. Rodeado de un pequeño grupo

“La rebelión 'silenciosa' de los 110 curas”

¿Qué es esto? Parece mentira. Así empieza el artículo:

20190121 cadi“Le llaman «el jefe de diócesis Cádiz-Ceuta S. A.» porque, dicen, el obispo Rafael Zornoza Boy (Madrid, 1949) dirige el obispado gaditano como si de la sucursal de una multinacional se tratara. Rodeado de un pequeño grupo de colaboradores (muchos de los cuales se trajo de fuera), margina y "desprecia" al clero diocesano-estamos hablando de Cádiz-  que, harto de tantos desaires, se comienza a levantar contra el prelado, en una revolución silenciosa, capitaneada por un canónigo.

El pulso ha llegado hasta Roma, a donde han escrito los párrocos menospreciados, pidiendo socorro al Papa.

La rebelión se viene cociendo desde 2013, dos años después de la toma de posesión del nuevo obispo. Ya entonces,15477259563812 los curas gaditanos comienzan a escribir cartas al Papa y al nuncio Fratini, para quejarse de la forma de actuar y de vivir del prelado, así como de su "antievangélica gestión pastoral y económica" de la diócesis.

 En las misivas, describen a un "obispo señorito", al que le "gusta comer y beber bien", que frecuenta el reservado del restaurante El Faro, uno de los más exquisitos de la Tacita. En una de esas comilonas, le invitaron a elegir vino y optó por una botella de 200 euros. Además del coche oficial con chófer del obispado, tiene otros dos coches de camuflaje: un Golf y un Citroën híbrido.

Le encanta salir y realiza constantes viajes, casi siempre con jóvenes, a Fátima, Lourdes, Santiago, Roma o Jerusalén.

20190121 cadiz 2Cuando algún cura (pocos se atreven a hacerlo) le reprocha un dispendio de este tipo, él contesta: "El obispo soy yo". Por eso hablan de él como "el jefe" y lo describen como un obispo-señor que, en tiempos de Francisco, el Papa de los pobres, quiere seguir ejerciendo como príncipe.

Todos los entrecomillados se corresponden a contenido de las misivas que han ido mandando a Roma los descontentos y al testimonio directo de párrocos que, salvo uno, exigen anonimato. En la diócesis hay 155 curas nativos y 20 importados -¡cómo suena eso- . Éstos últimos suelen ser ultraconservadores.

El obispo los trae especialmente de Colombia y de Polonia. Ficha in filtro y algunos le salen ranas. Como Miguel Ángel Ibarra, párroco de Medina Sidonia, al que el obispo tuvo que suspender al descubrirse que era un cura falso.antonio dufain y zornoza

"Tiene dividida la diócesis" en dos bandos, denuncian los curas rebeldes. Por un lado, los 20 que trajo de fuera y otros 20 diocesanos (la mayoría, jóvenes), a los que ha colocado en los puestos más importantes y que, "con su colaboración o su silencio se han convertido en sus cómplices». Los 110 curas diocesanos restantes han optado por una rebelión «en forma de indiferencia total hacia el obispo". Sin contar con los religiosos, a los que tolera, aunque sin muchas consideraciones: "Desprecia hasta a sacerdotes mayores que han entregado toda su vida al servicio de la Iglesia, a los que no visita ni provee en sus necesidades".

Bueno esto no es nuevo.