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EN EL PULCRO JAPÓN TAMBIÉN SE CUECEN HABAS DE CORRUPCIÓN

Si diéramos las noticas sobre corrupción al revés, (habláramos sólo de los políticos y personalidades que no son corruptos), nos ahorraríamos muchas palabras; y lo mismo parece ser que ocurriría en el caso de las marcas de automóviles (si sólo habláramos de aquellas que no manipulan sus productos y cumplan las normativ

 

20160420 japonSi diéramos las noticas sobre corrupción al revés, (habláramos sólo de los políticos y personalidades que no son corruptos), nos ahorraríamos muchas palabras; y lo mismo parece ser que ocurriría en el caso de las marcas de automóviles (si sólo habláramos de aquellas que no manipulan sus productos y cumplan las normativas sobre emisiones de gases)…

El sexto fabricante de automóviles de Japón, el grupo Mitsubishi Motors, admite haber manipulado los exámenes en 625.000 vehículos.

¡Oye!, se te pueden “pasar” unos cuantos, pero esa cantidad…

El escándalo de las emisiones salpica a Nissan, cliente del grupo japonés, que advirtió la diferencia entre las cifras publicadas y las reales. Y presten atención a cómo argumentaban dichas cifras: falseaban las pruebas mediante la modificación de la presión del aire aplicada a los neumáticos, con lo cual, el rendimiento y consumo de combustible proporcionados por la empresa a las autoridades niponas eran muy distintos a los reales.

El escándalo afecta a cuatro modelos de mini vehículos: dos de la propia Mitsubishi (el eK Wagon, y el eK Space), y el resto de Nissan (DayZ, Dayz Roox). La diferencia en los datos sobre eficiencia energética era de alrededor de un 7%.

Y ahora nos preguntamos: ¿para qué sirven las normativas? ¿Nadie se había dado cuenta de todo esto? Son muchos automóviles… (Y ello sin contar con los del grupo Volkswagen, que al final no se sabe exactamente a cuántos coches afectó el fraude).

20160420 japon 2Lo que sí nos llama la atención es que ocurra todo este asunto teniendo en cuenta la pulcritud japonesa, (aunque… la precisión y la seriedad alemanas también cayeron por los suelos).

Ante esta situación, ¿qué seguridad podemos tener ante los productos? ¿Para qué sirven las garantías, los controles?, ¿para qué sirven el gasto de las Administraciones de los Estados en el control de todo este tipo de cosas?, ¿a qué se dedican los funcionarios que controlan?, ¿nadie comprueba nada, todo el mundo se fía? A lo mejor resulta que estamos en una sociedad en la que con dar la palabra es suficiente… pues entonces, sobran muchos funcionarios y gastos de la Administración.

Pues como pueden ver, también en Japón se cuecen habas (no solo pasan cosas así en los llamados países “tercermundistas”, donde no funciona el aparato del Estado y no se cumplen las leyes).

Tras una rueda de prensa para anunciar dicho fraude, los directivos se han inclinado para pedir disculpas ante la opinión pública, pero seguramente lo hayan hecho por la caída en Bolsa ocurrida ayer tras la convocatoria de la rueda de prensa para anunciar irregularidades en sus vehículos (las acciones cayeron más de un 15% borrando 1.200 millones de dólares de su valor de mercado) .