EN ESPAÑA VOLVEMOS A LAS ANDADAS DE SIEMPRE
Hay un teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Díez , que es hijo del teniente coronel Tejero (golpista en el intento de golpe de Estado del año 1981, conocido como 23-F), y este señor era jefe del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), número 1 de la Guardia Civil , ubicado en Valdemoro (Madrid) . Decimos “e
Hay un teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Díez, que es hijo del teniente coronel Tejero (golpista en el intento de golpe de Estado del año 1981, conocido como 23-F), y este señor era jefe del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), número 1 de la Guardia Civil, ubicado en Valdemoro (Madrid).
Decimos “era jefe” porque lo han destituido, y la razón para ello es que actuó como anfitrión en una comida de celebración del 33º aniversario del intento de golpe de Estado que protagonizó su padre en el Congreso de los Diputados. Este almuerzo no fue autorizado, tuvo lugar en su acuartelamiento, y a él acudió su padre -el ex teniente coronel Antonio Tejero Molina- así como diversas personas implicadas en el 23-F…
¡Claro!, se han dado cuenta del hecho, y lo han destituido. Ahora vendrán averiguaciones en torno a este suceso.
¡Increíble pero cierto! Increíble que a estas alturas lo vaya a celebrar, ¡y en un cuartel de la Guardia Civil!... Si no recordamos mal, fue justamente de este acuartelamiento de donde salieron los guardias civiles que fueron al Congreso para la realización del golpe de Estado.
De verdad, de verdad… ¡qué hijo tiene Tejero! Lo que pudiera parecer increíble es que hubieran puesto justo en ese acuartelamiento al hijo del militar golpista, pero es era “un cargo de confianza”, y esa es la razón de que lo hayan destituido fulminantemente ahora: el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, alega “pérdida de confianza”, basándose en que el destino era de ‘libre designación’ (nombrado por confianza).
¡Increíble! Además, además, hay que decir que todo esto ha salido a la luz y se ha producido la destitución porque un periódico, El País, pidió a la Dirección General de la Guardia Civil su valoración de los hechos y una explicación por la celebración. Si no lo hubiera hecho, todo habría pasado desapercibido.