← Volver

EN EUROPA NO HAY NINGUNA…POR ALGO SERÁ

La batalla gallega contra la mayor fábrica de celulosa soluble de Europa llega a Bruselas Medio centenar de colectivos opositores denuncian que la planta que la Xunta tramita en Lugo incumple siete directivas comunitarias y piden que no reciba fondos europeos. Ocupará 363 hectáreas, captará de un río 46 millones de lit

La batalla gallega contra la mayor fábrica de celulosa soluble de Europa llega a Bruselas

galicisMedio centenar de colectivos opositores denuncian que la planta que la Xunta tramita en Lugo incumple siete directivas comunitarias y piden que no reciba fondos europeos.

Ocupará 363 hectáreas, captará de un río 46 millones de litros de agua al día y producirá 400.000 toneladas de celulosa soluble pegada a la Red Natura y a un par de kilómetros del Camino de Santiago. Con estas credenciales, conocidas oficialmente solo días después de abrirse las urnas en Galicia el pasado 18 de febrero, la macrocelulosa que la Xunta tramita en Palas de Rei, en el interior de Lugo, se ha convertido en el primer quebradero de cabeza del recién nacido Gobierno de Alfonso Rueda. El líder del PP gallego apoya totalmente la que será la mayor fábrica de este producto en Europa y la cuarta del mundo, solo por detrás de factorías de Sudáfrica, Chile y Brasil. Con las elecciones europeas a las puertas, los detractores del proyecto han viajado esta semana a Bruselas para intentar frenarlo. En Galicia el plazo para presentar alegaciones a su autorización ambiental se cierra este miércoles y, según quienes ya lo han hecho, van más de 5.000. El Gobierno gallego se ha negado a dar 15 días más de tiempo pese a las peticiones recibidas.

La partida de este gigantesco complejo se juega en Bruselas. La promotora Greenfiber ha solicitado 250 millones de euros de fondos Next Generation para financiar el proyecto, un dinero imprescindible y sin el cual no se ejecutará, según ha advertido esta empresa nacida de la alianza entre la firma portuguesa Altri y el empresario coruñés Manuel García Pardo, dueño de Greenalia. Por eso la plataforma Ulloa Viva, que aglutina a medio centenar de entidades, ha presentado una denuncia ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo pidiendo que no se les otorgue la subvención. Esgrime en un informe que la macrocelulosa incumple siete directivas europeas (entre ellas, la de Agua, Nitratos, Aves y Hábitats) y que la Unión Europea “no se puede permitir” una instalación de tal impacto “en el actual contexto de emergencia climática”.calulosa

Los opositores a la macrocelulosa sostienen que no es una “inversión sostenible” porque no respeta todas las exigencias ambientales del PERTE de Descarbonización. En el informe presentado en Bruselas comparan esos requisitos relacionados con la biodiversidad, el uso del agua, el cambio climático, la economía circular o la contaminación con los datos del estudio de impacto ambiental presentado por Greenfiber en la Xunta. “El proyecto de Altri incumple claramente, cuanto menos, cuatro de estos seis objetivos”, concluye el documento. La empresa, por su parte, lo niega con rotundidad: “El proyecto no solo cumple con todas las normativas europeas sino que se trata del proyecto más avanzado del mundo en su sector en términos medioambientales”.

Ulloa Viva calcula que la planta generará un tráfico diario de 1.500 vehículos, más de un 60% de ellos vehículos pesados, y exigirá cortar 14 millones de eucaliptos al año sin planes de repoblación. La concesión de uso de aguas se pide por 75 años, critica la plataforma, “sin tener en cuenta la reducción de recursos hídricos debido a los efectos del cambio climático”. Los 20 kilómetros de tuberías de captación y vertido del caudal del Ulla cruzarán varios ríos y el agua regresará al cauce con hasta tres grados más de temperatura y una “importante carga de materia orgánica y celulosa2química” que deteriorará el ecosistema fluvial.

La biodiversidad del paraje sobre el que se levantará el complejo es otra de las razones que aducen sus detractores. Hace más de una década, la Xunta de Alberto Núñez Feijóo anunció que el área en la que se instalará la planta sería incluida en la Red Natura, pero el proceso nunca se culminó, todo pese a que Galicia es la comunidad de España con menos territorio protegido y la UE lleva años exigiendo que se amplíe esta figura. El informe presentado en Bruselas afirma que la zona alberga cinco especies catalogadas legalmente en peligro de extinción y 10 vulnerables y sostiene que el estudio de impacto ambiental de Greenfiber se olvida de varias de ellas. También son 19 las especies de aves de presencia regular para las que la normativa europea exige la declaración de una Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA). “Sería paradójico que los fondos europeos sirvan para coartar la ampliación de la Red Natura 2000 y degradar un espacio para el que la propia Comisión [Europea] reclamó protección”, afirman los opositores a la celulosa.

https://elpais.com/espana/galicia/2024-04-17/la-batalla-gallega-contra-la-mayor-fabrica-de-celulosa-soluble-de-europa-llega-a-bruselas.html