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ESPAÑA INDEMNIZA A LA BAJA SU MAYOR ERROR JUDICIAL DE LA DEMOCRACIA

Y una vez más tenemos que hablar del caso de un inocente: José Antonio Valdivieso. Su caso es una de las mayores negligencias judiciales de la democracia española. Estuvo nueve años preso en la cárcel –habiéndole condenado a 13- cuando resulta que era inocente. Este hombre estaba durmiendo tranquilamente en su casa cua

20150601 valdivielsoY una vez más tenemos que hablar del caso de un inocente: José Antonio Valdivieso.

Su caso es una de las mayores negligencias judiciales de la democracia española. Estuvo nueve años preso en la cárcel –habiéndole condenado a 13- cuando resulta que era inocente.

Este hombre estaba durmiendo tranquilamente en su casa cuando se produjeron dos atracos consecutivos con violencia en Móstoles (Madrid) perpetrados por tres delincuentes, y resulta que sorprendentemente dos de las víctimas lo señalaron en dos reconocimientos después de que la policía les enseñara su foto en la comisaría. Posteriormente la policía aquilató las identificaciones aportando un estudio científico de las imágenes que captaron las cámaras de un cajero en el que se certificaba erróneamente que el tercer atracador era él. A pesar de que un antropólogo de prestigio mundial (el doctor José Manuel Reverte Coma) aportase a petición de la abogada un segundo peritaje indicando las diferencias entre el rostro de Valdivieso y el del atracador, fue a prisión por el informe erróneo de la policía científica.

20150601 PadreTras años de búsqueda del verdadero culpable (realizada por el padre de José Antonio y su abogada de oficio), consiguieron dar con él. Fue entonces cuando presentaron una querella, el Supremo aceptó revisar su condena, y se realizó un nuevo estudio de las imágenes del atraco, tras el cual se llegó a la conclusión de que el tercer atracador no era José Antonio Valdivieso. Finalmente fue puesto en libertad.  

Ahora el Gobierno –a través del Ministerio de Justicia- ha aceptado indemnizarle de alguna manera por todos estos años que estuvo privado de libertad, y ha tasado dicha compensación en 143 euros por cada uno de los 3.264 días que estuvo preso. Ello supone una indemnización de 466.616 euros…

Nos parece paupérrima la compensación, partiendo de la base de que esos años de vida perdidos son incompensables: con dos intentos de suicidio, una depresión con síntomas esquizoides, y otras ‘bellezas’ que tuvo que vivir este hombre. La abogada pedía un poco más de un millón de euros.

Pensar en compensar con economías un error tan grave, nos parece muy grave, pero sobre todo porque el Gobierno ha tasado a la baja, lo cual es ofensivo. Ya no es la cantidad, sino el hecho de hacerlo ‘a la baja’… ¡Por lo menos ponerle la tasa más alta!, dado que está considerado el escándalo judicial más grave de la democracia española.