← Volver

ESPAÑA: LOS EXTRANJEROS NO NOS QUITAN TRABAJO: TRABAJAN POR NOSOTROS

Los extranjeros son los que nutren al mercado laboral: suponen ya una de cada tres personas de entre 25 y 40 años en España De no ser por ellos, la población en edad de trabajar habría caído considerablemente en las últimas dos décadas Los extranjeros se han convertido uno de los principales sustentos del mercado labor

Los extranjeros son los que nutren al mercado laboral: suponen ya una de cada tres personas de entre 25 y 40 años en España

Captura de pantalla 2024 08 10 a las 18.38.20De no ser por ellos, la población en edad de trabajar habría caído considerablemente en las últimas dos décadas

Los extranjeros se han convertido uno de los principales sustentos del mercado laboral en España. La llegada de población inmigrante al país no sólo compensa que entre los nativos haya más defunciones que nacimientos -es decir, que el crecimiento vegetativo sea negativo-, sino que también sirve para amortiguar que cada vez haya menos personas nacidas en España en edad de trabajar y, sobre todo, en la primera mitad de la carrera laboral.

Según los datos de población publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística, España sumó en el segundo trimestre a 67.367 personas, con lo que alcanza los 48,61 millones de habitantes. De ellos, 39,76 millones son nacidos en el país, un colectivo que ha sufrido un descenso de 21.680 personas en el segundo trimestre, mientras que el colectivo de los nacidos en otros países ha crecido en 89.047 personas, con lo que son ya 9,03 millones. De estos últimos, hay más de dos millones que cuentan ya con nacionalidad española; de hecho, los residentes en el país con nacionalidad extranjera son 6,63 millones.

El análisis por edades demuestra la importancia que tiene este colectivo para el empleo, en un contexto además de dificultad de las empresas para cubrir vacantes. La llegada de población foránea joven ha provocado que ya una de cada tres personas de entre 25 y 40 años -los que se encuentran en las primeras etapas de su vida laboral- hayan nacido en otros países. Concretamente, suponen un 32,5% del total de entre los de 25 a 29 años; un 33% de entre los que tienen de 30 a 34; y un 31,3% para los de 35 a 39 años.EXTRANGEROS

Estos porcentajes han crecido mucho en las últimas décadas, a medida que caía la población autóctona joven (por el envejecimiento demográfico y la reducción de la natalidad) y que llegaban extranjeros en edad de trabajar y en búsqueda de empleo.

Hace diez años, en 2014, los extranjeros de esas edades suponían un 21% del total (más o menos uno de cada cinco); mientras que en 2004 representaban un 14,4%. Su peso, por tanto, se ha duplicado en los últimos veinte años. Para el conjunto de la población, los ciudadanos nacidos en otros países han pasado de suponer un 8,8% en 2004 a un 12,7% en 2014 y un 18,5% ahora.

De no ser por ellos, la población en edad de trabajar en el país se habría reducido considerablemente en las últimas dos décadas: en 2004 el país contaba con 26,36 millones de oriundos de 15 a 64 años; diez años después eran 25,81 millones y, en 2024, tan sólo contamos con 24,76 millones. Frenar esa sangría con población extranjera es imprescindible para poder dotar al mercado laboral de recursos humanos y sostener el crecimiento económico del país.

España, además, tiene suerte a la hora de captar mano de obra foránea, ya que la que viene al país presenta una de las tasas de actividad más elevadas en comparación con la que reciben otros estados de la Unión Europea, según ha constatado el Banco de España en un informe publicado también ayer.

https://www.elmundo.es/economia/2024/08/07/66b330cefc6c8368068b4598.html