EXTINCIÓN DE LOS LOCALES COMERCIALES DE RENTA ANTIGUA
Esta noticia es de ámbito local... Seguramente muchos españoles sabían que existen por todo el territorio los llamados ‘contratos comerciales de renta antigua’ –que es como se denomina a los alquileres firmados antes de mayo de 1985-, y que se dan en inmuebles de los cascos históricos o antiguos de las grandes ciudades
Esta noticia es de ámbito local...
Seguramente muchos españoles sabían que existen por todo el territorio los llamados ‘contratos comerciales de renta antigua’ –que es como se denomina a los alquileres firmados antes de mayo de 1985-, y que se dan en inmuebles de los cascos históricos o antiguos de las grandes ciudades.
Pues bien, estos contratos se acabaron. El 31 de diciembre se cumple el plazo de 20 años fijado por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) de 1994 para la desaparición de buena parte de estos contratos de renta antigua.
El cambio de la ley lo sufrirán sobre todo aquellos inmuebles donde se desarrollan actividades como comercio minorista, restauración, hostelería, talleres de reparación de vehículos o electrodomésticos, entre otros.
La oposición había planteado varias enmiendas para que el Gobierno decretara una prórroga de la vigencia de estos contratos de al menos otros cinco años más, con el objetivo de sortear la crisis, pero el PP ha descartado dicha prórroga. La medida afecta a unos 200.000 comercios que dan empleo a 500.000 trabajadores.
Es innegable que los alquileres de renta antigua eran un chollo para los negocios. Los costes del local eran irrisorios y seguramente en zonas muy boyantes los alquileres sean disparatados. Muchos negocios tendrán que cerrar. El cambio legal hará que, por ejemplo, locales comerciales que hasta ahora pagaban 4.500 euros al año, pasen a pagar unos 15.000.
Esta prórroga de la ley de arrendamiento que llega a su fin. En su moomento se hizo para favorecer a los pequeños y medianos comerciantes sin recursos, pero ya han pasado más de 50 años -entre ley y prórroga- y los inquilinos han tenido tiempo más que suficiente para adaptar su negocio y mejorar.
Actualmente lo que interesa es recaudar más dinero y, evidentemente, todos estos cambios implicarán mayores impuestos por el local, y por la actividad económica que se desarrolle en él.