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FAKELAKI: LA CORRUPCIÓN EN LA SANIDAD GRIEGA

Un médico griego ha sido arrestado tras sobornar a un paciente para atenderle. La historia es la siguiente: un hombre sufre un ataque al corazón. Su vida corre peligro. Le envían a uno de los más importantes hospitales públicos de Atenas. Los médicos le dicen que necesita cirugía. Inmediata. Ante él se presenta el jefe

Un médico griego ha sido arrestado tras sobornar a un paciente para atenderle.

La historia es la siguiente: un hombre sufre un ataque al corazón. Su vida corre peligro. Le envían a uno de los más importantes hospitales públicos de Atenas. Los médicos le dicen que necesita cirugía. Inmediata. Ante él se presenta el jefe de los cirujanos. Le pide 1.500 euros como soborno por practicar la operación. El enfermo se niega a pagar. El médico amenaza con dale de alta sin procedimiento alguno. Negocian. El doctor rebaja sus pretensiones hasta los 500 euros El hombre acepta. Lo que no sabe el cirujano es que su paciente es más listo que él. Un familiar suyo entrega el dinero, en billetes marcados. La policía había recomendado esa fórmula tras ser informada del caso. El desenlace de la historia se produjo con el arresto de doctor.

En Grecia todo el mundo sabe que quien no pague el soborno -el ‘fakelaki’  o sobrecito- no va a ser atendido. Es una práctica habitual en aquel país, pero con la situación de crisis económica actual se ha visto agravada.

En un estudio publicado tras una investigación realizada sobre una muestra de 300 personas admitidas en hospitales públicos, ha resultado que:

  • El 39% de los griegos admite pagos a los doctores bajo la mesa para conseguir reducir la lista de espera, o en agradecimiento por los servicios recibidos.
  • Sólo el 3% de los médicos no aceptó el ‘fakelaki’.
  • Sólo un 13% de los pacientes se negó a pagar.

¡Increíble!

Pero aún hay más estafas:

A la hora de prescribir medicamentos o emitir recetas también se producen muchas estafas. En Macedonia han detenido a un doctor que emitió 4.388 recetas en un solo mes. Aquí se puede observar el negocio que hay con lo laboratorios farmacéuticos –cuantas más recetas, más comisión recibida de los laboratorios-.

Pero allí no sólo los facultativos cometen irregularidades, la población no se queda atrás. Muchos griegos han declarado falsamente que tenían algún tipo de discapacidad para cobrar los subsidios o pensiones de invalidez. En Aitoloakarnania, el 27% de la población se declaró ciega, y resulta que no lo era. Pero esta situación se expandió por todo el país y, al final, el 66% de los que habían declarado tener problemas visuales, estaban mintiendo. Este asunto ha llegado hasta un nivel que ¡han pillado a presuntos ciegos conduciendo taxis!

¡Los griegos nos superan a los españoles en creatividad!

Aquí en España no ocurre lo mismo exactamente, pero sí se practican muchas formas de hacer que la gente se desespere y se marche a la sanidad privada. E incluso, debido a la falta de medios, muchos pacientes están siendo derivados y atendidos en la privada con pago a cuenta de la sanidad pública.

Aquí no tenemos el ‘fakelaki’ pero tenemos otros asuntillos…