FIN DE AÑO EN PAÍSES CON CALENDARIO CRISTIANO BAJO LA CONSIGNA “SEGURIDAD ANTE TODO”
Hoy es Fin de Año (Nochevieja) e, históricamente, en los países que se pueden permitir el lujo de tener ciertos derroches (en Europa y el resto de los continentes) se realizan las celebraciones de Fin de Año con todo tipo de actividades de fiesta. Sin embargo, en Europa y EE.UU. las autoridades han decidido que la cele
Hoy es Fin de Año (Nochevieja) e, históricamente, en los países que se pueden permitir el lujo de tener ciertos derroches (en Europa y el resto de los continentes) se realizan las celebraciones de Fin de Año con todo tipo de actividades de fiesta.
Sin embargo, en Europa y EE.UU. las autoridades han decidido que la celebración de fin de año será distinta porque “la seguridad es la prioridad”. Por ello, seguramente ven como un auténtico éxito el que París haya suprimido los fuegos artificiales, y que Bruselas haya cancelado las celebraciones de Nochevieja (entre ellas los fuegos artificiales y diversas concentraciones), incluso… la policía tiene la potestad de interrumpir las celebraciones en cualquier lugar y en cualquier momento bajo la mínima sospecha de atentado.
En este ambiente, y en plena situación de emergencia, en Bélgica ha habido varios registros y detenciones (dos, seis, u otro número de personas según la fuente consultada).
La seguridad ante todo.
Así estamos todos en Europa. En España se celebra tradicionalmente el Fin de Año y el comienzo del Año Nuevo con las campanadas del reloj que está situado en la plaza de la Puerta del Sol, y tal como les indicábamos ayer, este año hay fuertes medidas de seguridad –la plaza estará blindada- y el aforo está limitado a 25.000 personas, por lo que seguramente muchas se quedarán fuera porque no tendrán acceso para estar allí y tomarse las uvas.
Así están las cosas: todas las capitales europeas, por temor a posibles atentados, han tomado medidas excepcionales de seguridad.
La seguridad ha conseguido realmente colarse en nuestras vidas, pero además, las autoridades también pueden pensar aquello de que “tanta gente junta no es bueno. Mejor que la gente viva con un poco de miedo, sin concentraciones, y así se previene movimientos como los del 15M y otros similares”…