GISÈLE PÉLICOT: LA MUJER, SIEMPRE ES LA CULPABLE
Giséle Pélicot (que ya saben que es la mujer que estuvo sometida a una inhibición química de su consciencia y fue abusada por, al menos reconocidos, 51 hombres a quienes el marido la prestaba gratuitamente y grababa los hechos, y tal y cual) dice cuando la interrogan - ¡ojo! – que siente que ella es la culpable. Recoge
Giséle Pélicot (que ya saben que es la mujer que estuvo sometida a una inhibición química de su consciencia y fue abusada por, al menos reconocidos, 51 hombres a quienes el marido la prestaba gratuitamente y grababa los hechos, y tal y cual) dice cuando la interrogan - ¡ojo! – que siente que ella es la culpable. Recogemos la noticia del diario El País:
“Gisèle Pélicot: “¡Tengo la sensación de que la culpable soy yo, y que los 50 detrás son las víctimas!”. La víctima de las violaciones estalla y asegura sentirse humillada por algunas de las preguntas y declaraciones el día que el tribunal también escuchó a Jean Pierre Maréchal, discípulo de Pélicot.”
Este hombre tenía sus discípulos.
“Gisèle Pélicot, víctima de un centenar de hombres con los que su marido contactaba por Internet ofreciendo violarla mientras se encontraba sedada, siguió el juicio por la mañana del miércoles desde su asiento en el tribunal de Aviñón que se ocupa del caso. No dijo nada. Acompañada por su hija, observaba y escuchaba la declaración de uno de los acusados: el único entre los 50 sentados en la sala que no la violó. Jean-Pierre Maréchal, considerado el discípulo de su marido, se negó a participar en las agresiones sexuales que organizaba Dominique Pélicot en su domicilio. Sin embargo, sí lo hizo con su propia esposa aplicando los mismos métodos e invitando a quien le había instruido en la sumisión química a participar en hasta 12 violaciones. Gisèle no dijo nada. Por la tarde, sin embargo, estalló y su declaración terminó envuelta en gritos.”
Increíble, ¿no?
JC Afán: Parece ser, por lo que hemos estado leyendo, que las defensas lo que están argumentando es que ella sabía y “se dejaba”.
JLP: Entonces, ¿los fármacos que le administraban, qué pasa?
JC Afán: Bueno, pero que ella algo sabía y se dejaba. Ella colaboró. Usted ya sabe.
No, no, no... ¡Demoledor!