HACE 20 AÑOS DE LA LIBERACIÓN DE DOS SECUESTRADOS DE ETA Y DEL ASESINATO DE UN TERCERO
Hoy, 1 de julio, se conmemora que hace 20 años liberaron al preso que más tiempo tuvo ETA retenido en un zulo: José Antonio Ortega Lara, funcionario de prisiones. Hizo el récord estando prisionero 532 días. Lo hubieran dejado abandonado allí, en un habitáculo húmedo, pequeño y oscuro, en el que vivió año y medio, con u
Hoy, 1 de julio, se conmemora que hace 20 años liberaron al preso que más tiempo tuvo ETA retenido en un zulo: José Antonio Ortega Lara, funcionario de prisiones.
Hizo el récord estando prisionero 532 días. Lo hubieran dejado abandonado allí, en un habitáculo húmedo, pequeño y oscuro, en el que vivió año y medio, con un poster de las playas de San Sebastián en el que se veía a una persona haciendo surf, para que muriera de hambre.
En fin, lo encontraron, y hoy puede contarlo y está recuperado, por supuesto. En el momento de su liberación era la viva imagen de un preso de Dachau, de Treblinka, o de Auschwitz.
Tres horas antes, la patrulla de la Ertzaintza (policía vasca) había encontrado maniatado con cinta aislante a un árbol, a alguien que sí había pagado un rescate: el empresario don Cosme Delclaux Zubiría, que estuvo encerrado 232 días secuestrado. Llegó a pagar entonces, nada más y nada menos que la friolera de 1.000 millones de pesetas (es decir, seis millones de euros), “dejando a deber” 500 millones (entre comillas).
Pero tristemente esto no acabó ahí porque, diez días después, ETA reaccionó secuestrando al concejal del PP, Miguel Ángel Blanco, ejecutándolo dos días después, a sangre fría, con dos tiros en la cabeza, en una pista forestal. Este secuestro sellaba la impedancia violenta y dramática de ETA.
Es recuerdo, sí. Es recuerdo para que –como decían los galegos ante la tragedia del Prestige y el chapapote- “nunca máis”; para que nunca más vuelva a pasar, aunque no podemos asegurar que eso nunca más pasará.