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HOY CONMEMORAMOS, PERO NO CELEBRAMOS, LA CONSTITUCIÓN

Hoy se “celebra” –no sabemos por qué se celebra- el ‘Día de la Constitución Española’. Una de las constituciones más tramposas que han existido, más mentirosas y más engañosas de esta España . Dicen que “es la salvaguarda”… Los “padres de la Constitución” –unos individuos que usurparon tajante y dramáticamente la volun

Hoy se “celebra” –no sabemos por qué se celebra- el ‘Día de la Constitución Española’. Una de las constituciones más tramposas que han existido, más mentirosas y más engañosas de esta España. Dicen que “es la salvaguarda”…

Los “padres de la Constitución” –unos individuos que usurparon tajante y dramáticamente la voluntad popular- en ningún momento sometieron a duda el legado de la dictadura: un rey que nadie puso –nada más que el Dictador-. Un rey que, a su vez, traicionó a su padre para hacerse con la Corona Española. Una Monarquía Democrática.

No queremos esa Constitución. ¡No!

No la aceptamos como válida.

No la aceptamos como la voluntad que tuvo y que tuvieron esos políticos corruptos. Un político es corrupto cuando usurpa la voluntad popular… Y se usurpó la voluntad popular, porque acabada la dictadura no podíamos seguir con los designios dictatoriales. Y se imponía un recurso según el cual se abrieran una ronda de negociaciones y de aperturas de partidos políticos que dieran opción a una pluralidad, y a una decisión clara y concreta sobre si se seguía con esa propuesta dictatorial o no, es decir, o se asumía otra forma de gobierno.

Se fraccionó a todo el país en Comunidades Autónomas (CCAA). Un derroche de policías y policías, de autonomías y autonomías… ¡Qué decir de las autonomías! De esas formas de ‘reinos de taifas’; todas peleadas, y todas reclamando su independencia de una forma o de otra. Donde se multiplican los cargos políticos, los estipendios y los gastos, y luego vemos todas las deflagraciones económicas que hay entre las políticas de unos lugares y otros.

Imborrable e impresentable.

Todo ello sin contar para nada con lo que llaman la voluntad popular, con lo que llaman –y se les llena la boca- “el voto”.

Realmente no podemos estar en absoluto contentos. Es una oligarquía democrática, una oligarquía de unas leyes que elaboraron por y para los políticos, con nocturnidad o “diurnidad”, y aprovechando el momento, para meter un gol a la población. Sin opción de esgrimir otras posibilidades u opciones, para que todo siguiera igual con un ‘Pacto Social’ apoyado por los que, precisamente, luego constituirían la generalidad del pensamiento español: el Partido Socialista O…lo-que-sea Español (PSO…E).

No es para nosotros motivo de festejo esa Constitución.

Esta es nuestra opinión. Esperemos que opiniones así se escuchen y se tengan en cuenta y, sobre todo, se respeten.

No nos dejemos meter el gol –como nos lo meten todos los días- de todos allí, saludándose, besándose,… Sonrientes por las cosas maravillosas que han hecho… ¿Con quién han contado? ¿A quién le han contado? ¿De qué van estos señores?

En algún momento y en algún lugar tiene que haber –en este caso no somos sólo nosotros, por supuesto- otras opiniones que aboguen por una crítica en la frecuencia en la que nosotros estamos actuando y diciendo en el día de hoy.

Ahí está...