IGUALA: EL EJÉRCITO SUPO DE LOS HECHOS PERO NI ACUDIÓ NI INFORMÓ POSTERIORMENTE DE LO OCURRIDO
Esta noticia nos ha dejado helados… En relación a los incidentes ocurridos en la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala (México) que acabaron con seis muertos y 43 estudiantes de magisterio de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos, las declaraciones de dos miembros de la inteligencia militar revelan
Esta noticia nos ha dejado helados…
En relación a los incidentes ocurridos en la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala (México) que acabaron con seis muertos y 43 estudiantes de magisterio de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos, las declaraciones de dos miembros de la inteligencia militar revelan que el Ejército mexicano recibió información de primera mano de lo que estaba ocurriendo, pero se mantuvo a distancia y dejó que la Policía Municipal (un apéndice de los narcotraficantes) actuasen por su cuenta. “No te acerques mucho ni te arriesgues”, llegó a decirle un oficial de inteligencia a un agente en uno de los ataques.
Parece ser que, a pesar de la versión oficial difundida por el Gobierno del señor Peña Nieto, lo que ocurrió en el pueblo de Iguala fue una cacería. Tuvieron que cerrar los comercios y los vecinos se refugiaron en sus casas. Los jóvenes estudiantes se habían refugiado en hospitales pero fueron sacados de allí por agentes de la Policía Municipal para ser entregados a los narcotraficantes. Hubo tiroteos en las calles durante los cuales dos de los estudiantes murieron, otro tercero también murió pero le “robaron la identidad” despellejándole la cara y los ojos (lo desollaron), y otras tres personas ajenas a los hechos fueron tiroteadas por la Policía Municipal al ser confundidas con los estudiantes normalistas durante el ataque al autobús del equipo de fútbol ‘Los Avispones’.
Según las declaraciones contenidas en el sumario el Ejército mexicano estuvo informado en todo momento de lo que ocurría pero no quiso intervenir. A un soldado de inteligencia le ordenaron acudir a uno de los focos de tensión, cerca de la terminar de autobuses, donde policías municipales de Iguala tenían rodeados a los estudiantes. El soldado –integrante del 27 Batallón de Infantería- sólo tomó fotos y se retiró, como le habían ordenado. De acuerdo con el texto de las declaraciones, ese contingente de estudiantes del autobús fue entregado posteriormente a los sicarios de los Guerreros Unidos, quienes supuestamente los asesinaron e incineraron.
En sus declaraciones del sumario, las autoridades militares sostienen que no intervinieron porque “hubieran creado un problema mayor”. Al parecer la ley impide a los militares actuar fuera de sus cuarteles si no es bajo petición de la autoridad civil, algo que no ocurrió esa noche (y que de haber ocurrido, habría puesto al Ejército bajo el mando del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, un peón del cártel de Guerreros Unidos).
Entonces… si todo el mundo sabía, y todo eso había ocurrido en Iguala, ¿por qué no se comentó nada durante las primeras investigaciones? Todo esto sale a la luz tras las declaraciones de un soldado y de un teniente…
Esperamos que el próximo jueves nuestra corresponsal en México, Alejandra, nos pueda informar más y con más detalle sobre esta noticia que nos deja… helados porque, sí tanta gente sabía, ¿cómo se pueden callar todas las voces? ¿Cómo es posible que ni los periodistas sabían de esto?... Sólo era cuestión de preguntar a los que cerraron los comercios, por ejemplo.