INMADUREZ ESPIRI-TUAL DE MADURO
No se pierdan esto: el señor Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, ha dicho que “Dios proveerá”… El presidente encomienda a Dios el destino de la economía del país. La inflación en el año 2014 fue del 63% -la más alta del mundo-, y ahora resulta que este señor ya ni siquiera le echa la culpa a lo
No se pierdan esto: el señor Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, ha dicho que “Dios proveerá”… El presidente encomienda a Dios el destino de la economía del país.
La inflación en el año 2014 fue del 63% -la más alta del mundo-, y ahora resulta que este señor ya ni siquiera le echa la culpa a los “pitiyanquis”, ni le echa la culpa a nadie… sino que quiere darle un sentido “providencial”.
Sigue afirmando la doctrina de inspiración cubana aunque, ahora que los isleños están realizando cambios, a Maduro no se le ve que haga lo mismo.
Encomendar a Dios el destino económico de Venezuela es increíble.
Por supuesto ha dicho que no estaría de más subir el precio de la gasolina pero no hay apuro… ¡Si es que no hay nada que subir!, ¡si la gasolina la regalan! La realidad es que la gasolina nunca ha estado al precio que realmente debería estar –por razones políticas obvias-.
¡Ahí está! En su discurso del miércoles en la Asamblea, Maduro ha dicho que encomienda a Dios la economía venezolana.
Señor Maduro, nos parece que usted es una persona con una inmadurez de tal nivel que se aprovecha de la inmadurez –globalmente hablando- del pueblo venezolano para soltar esta radicalización “espiri…”, (no llega a más). ¡No llegamos a más!