IN MEMORIAM DEL 11-M, CON EL ÁNIMO DE “NUNCA MÁIS”
Hoy es un día muy especial para los hispanoparlantes de I-beria. Es un día muy especial porque tal día como hoy hace 11 años, el 11 de marzo de 2004 (conocido también por el numerónimo 11-M ), 192 personas fallecieron, y 1.858 resultaron heridas , víctimas de una serie de ataques (10 explosiones casi simultáneas) en un
Hoy es un día muy especial para los hispanoparlantes de I-beria. Es un día muy especial porque tal día como hoy hace 11 años, el 11 de marzo de 2004 (conocido también por el numerónimo 11-M), 192 personas fallecieron, y 1.858 resultaron heridas, víctimas de una serie de ataques (10 explosiones casi simultáneas) en un atentado monstruoso en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid en hora punta de la mañana.
Las víctimas iniciales fueron 190 pero posteriormente se añadieron un bebé muerto dos meses después a las 48 horas de nacer (debido a las heridas sufridas por su madre en el atentado), así como un policía de los GEO (Grupo Especial de Operaciones) que murió en el asalto al piso de Leganés un mes después.
Un atentado que todavía plantea muchos interrogantes.
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- Algunos tienen muy claro que fue realizado por yihadistas y planificado dos años antes en Pakistán (tal como indica en una reseña el diario El País)… ¡Puede ser!
- Otros siguen pensando que fue un atentado realizado por la organización terrorista ETA en colaboración con los yihadistas.
- Los hay que piensan que fue una reacción de los yihadistas en respuesta a la participación española en el conflicto de Irak.
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Probablemente nada de todo esto sea cierto. De hecho, en el famoso juicio celebrado en 2007 finalmente se hizo pagar los platos rotos a cuatro personas: Jamal Zougan, Othman el Gnaoui, otro yihadista no identificado, y el minero José Emilio Suárez Trashorras (quienes no fueron los mentores de aquella barbarie, sino que habían colaborado ofreciendo infraestructura… ¡o no!), porque, según dictó la sentencia, los verdaderos mentores del atentado habían sido los siete miembros de una célula yihadista de Al Qaeda que se inmolaron cuando iban a ser detenidos en un piso de Leganés un mes después del atentado.
Creemos que todavía hay sensibles sospechas de que sea cual sea el fundamento que llevó a esta barbarie, no se tienen aún respuestas claras a propósito del cómo y por qué.
La manera en la que se realizó el atentado sí está más o menos clara, aunque luego inexplicablemente todas las pruebas se destruyeron (para muestra de gran torpeza en todos los aspectos).
En la actualidad, once años después del atentado, los familiares de las víctimas están divididas en dos grupos: 'Asociación de Víctimas del Terrorismo' (AVT), y la 'Asociación 11-M Afectados del Terrorismo'. Estas dos asociaciones están peleadas, y este año ni siquiera han acudido juntas a la ceremonia del Parque del Retiro en la que se plantaron 192 árboles en recuerdo de las víctimas...
El tiempo va pasando, y aunque cada uno va haciendo conjeturas a su manera sobre los hechos, la verdad es que no hay constancia firme de cómo se gestó la idea de un acto de terror tan dramático y tan indiscriminado en Madrid, y del por qué, y del para qué el 11-M en Madrid en el 2004, cuando todavía se estaba con las lamentaciones por el atentado del 11-S en Nueva York en el 2001. Después… vino el 7-J en Londres en 2005. Mirando a estos tres atentados, pareciera que hubiese un plan concebido previamente, pero… ¿por quién?, ¿de qué forma?
Dependiendo de la fuente y del comentarista que se consulte, se puede descubrir que la causa fue ésta, o fue aquella, o la de más allá. Cada uno argumenta su razonamiento ‘más o menos bien’: unos emplean datos imposibles de comprobar (como “hubo una reunión en Islamabad en la que se dijo tal… y posteriormente en otra reunión en Turquía… y se reunieron más de treinta yihadistas en Madrid…”). Es decir, informaciones que para el que las investiga son totalmente ciertas, pero… la versión oficial que se tiene después del juicio es un desastre; y las versiones gubernamentales y políticas no acaban de esclarecer realmente la situación… ¡y no parece que esto vaya a ocurrir!
El hecho de que todos los años dediquemos unos instantes a este suceso es porque recordamos muchas de las escenas transmitidas en aquel entonces por TVE en directo. Y recordamos también a personas que conocíamos indirectamente y que ya no volverán a viajar. Posteriormente tuvimos la oportunidad de atender a víctimas con un cuadro post-traumático familiar… Hay tantos datos y tantos elementos, que este recuerdo no nos deja impasibles.
Vaya éste nuestro recuerdo para todos los familiares y amigos de las personas que se fueron.
Vaya nuestro saludo especial para las personas que quedaron pero con secuelas importantes. Aunque hay un número establecido de heridos, la cifra real es mucho más amplia y difícil de establecer, porque a muchos les han quedado secuelas de muy diversa índole. Lo que sí es cierto es que a nosotros –como a todos los habitantes de España- nos ha quedado la secuela de saber que hemos sido chivos expiatorios de algo de lo que desconocemos la causa; nos ha quedado la secuela de saber que, una vez más, nos han tratado como a ignorantes tanto los gobiernos como los servicios de inteligencia (quienes nos han ido dando versiones distintas cada vez); y nos ha quedado la secuela de saber que pasarán muchos años todavía hasta que sepamos cómo fue realmente (si es que alguna vez llegaremos a conocer la génesis de este terror).
Con el ánimo y las ganas de un “Nunca máis” –como dicen los gallegos-, que nunca más tengamos que estar en situaciones tan dramáticas como las del terror de entonces, que no es nuevo, pero nos descodifica a todos, y se hace posible por la colaboración deliberada y definida de los gobiernos (no solo de España, sino de muchos otros países), que saben directa e indirectamente qué es lo que pasó y por qué pasó, y que en alguna medida pudieron evitarlo pero no lo hicieron… Todas éstas son conjeturas, sospechas, hipótesis… sin ninguna prueba, por supuesto, porque el nivel de consciencia en el que se nos informa no nos permite establecer ningún criterio que tenga alguna solidez, sino tan solo opiniones… ‘banales’, pero… los sentidos sí están despiertos y sí están alertas hacia esta consciencia de humanidad que en la actualidad toma como ‘normal’ el terror como forma de expresión, el terror institucionalizado, y que engendra y que gesta terrores dispersos.