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INCINERADOS JAMONES Y EMBUTIDOS IBÉRICOS EN MAL ESTADO

Esto nos interesa, sí. El titular del diario El País dice así: “Incinerados 10.700 jamones y embutidos ibéricos que estaban caducados y en mal estado”. De verdad, de verdad, es que… “La carne, con fecha de consumo de 2015, estaba siendo cambiada de lugar de almacenamiento en un camión frigorífico. “Un control de la Gua

 

20180710 jamonesEsto nos interesa, sí. El titular del diario El País dice así:

“Incinerados 10.700 jamones y embutidos ibéricos que estaban caducados y en mal estado”.

De verdad, de verdad, es que…

“La carne, con fecha de consumo de 2015, estaba siendo cambiada de lugar de almacenamiento en un camión frigorífico.

“Un control de la Guardia Civil de Tráfico sobre un camión frigorífico en la localidad granadina de Fuente Vaqueros permitió descubrir un lote de 10.700 jamones y embutidos ibéricos caducados y en mal estado de conservación que sus propietarios estaban moviendo de sitio”.

Esto es como lo de los libros: no se venden. Entonces, se re etiquetan, se les cambia la fecha, y… aparecen como oferta de Navidad (por ejemplo).

“Los productos ya han sido incinerados. Según un portavoz del instituto armado, los productos cárnicos fueron localizados a finales de junio cuando eran trasladados desde un origen que se desconoce (¿¿??, bueno, bueno…) hasta una nave industrial en Fuente Vaqueros. El lote de 25 palés de productos ibéricos caducados que viajaba en el camión controlado no era el primero en llegar a esta localidad o, al menos, no era su primer viaje. En una nave industrial, los agentes encontraron más productos cárnicos caducados y en mal estado”.

¿Y no sabían de dónde venía?... Señores de la Benemérita, por favor, hagan un informe correcto. Ustedes tienen que saber de dónde venían, solo tienen que preguntarle al conductor: “A ver, ¿Dónde has recogido eso?” ¡Vamos!, que… ¡no es tan difícil! (El tacómetro, etc.) no digan que no saben de dónde venían; ¡está feo! Ya sabemos que somos incultos (porque no leemos y devolvemos los libros y los quemamos), pero… ¡en fin! No nos digan que no saben de donde vienen.