INDIGNA MUERTE DE UN ARTISTA: BUEN VIAJE JOAO GILBERTO
“Muere João Gilberto, padre de la ‘bossa nova’, a los 88 años” Pero el problema no es que se vaya, el problema es lo siguiente: “El cantante y guitarrista, que alumbró el estilo musical que Brasil exportó después al mundo, lleva años alejado de los focos carcomido por las deudas y problemas familiares”. Esto sí que es
“Muere João Gilberto, padre de la ‘bossa nova’, a los 88 años”
Pero el problema no es que se vaya, el problema es lo siguiente:
“El cantante y guitarrista, que alumbró el estilo musical que Brasil exportó después al mundo, lleva años alejado de los focos carcomido por las deudas y problemas familiares”.
Esto sí que es grave.
“João Gilberto, el hombre que revolucionó la música brasileña con la invención de la bossa nova que después fue exportada a todo el mundo y se convirtió en una seña nacional, ha fallecido este sábado a los 88 años, según ha informado su hijo Marcelo Gilberto en Facebook. “Mi padre ha fallecido. Intentó mantener la dignidad ante la pérdida de su soberanía. Doy las gracias a mi familia (a mi lado de la
familia) por estar ahí junto a él”, ha escrito en inglés el hijo, que vive en Estados Unidos. La causa de la muerte del cantante y guitarrista no ha sido divulgada. Gilberto será velado este lunes en el teatro municipal de Río de Janeiro.
Nacido en Juazeiro, estado de Bahía, de joven emigró a Río de Janeiro, donde junto a Tom Jobim y Vinicius de Moraes crearon aquel nuevo estilo de música, una fusión refinada de samba y jazz. Más que el resultado sonoro, bossa nova se convirtió en un estilo, un movimiento, simbolizando a Río de Janeiro desde mediados del siglo XX y con la Chica de Ipanema, regrabada más de 200 veces en todo el mundo como gran
icono. Gilberto concluyó a principios de los sesenta el trío de discos con los que el nuevo estilo se presentó al mundo, Chega de saudade (1959), O amor, o sorriso e a flor (1960), y João Gilberto (1961).
Lo terrible es que este hombre estaba arruinado, maltratado… buen viaje a este hombre João Gilberto, que nos enamoró de Brasil el siglo pasado.