← Volver

INSPECTORES DE HACIENDA ENCUENTRAN UN TESORO ESCONDIDO

Había una vez una serie de defraudadores de la Hacienda Pública a los que se requirió abrir sus cajas de seguridad -la operación contemplaba el decomiso de 542 cajas en 270 sucursales bancarias, de las que eran titulares 551 contribuyentes defraudadores de unos 319 millones de euros-. ¡Por supuesto, en la noticia no se

Había una vez una serie de defraudadores de la Hacienda Pública a los que se requirió abrir sus cajas de seguridad -la operación contemplaba el decomiso de 542 cajas en 270 sucursales bancarias, de las que eran titulares 551 contribuyentes defraudadores de unos 319 millones de euros-.

¡Por supuesto, en la noticia no se da el nombre de ninguno de esos titulares!...

Pues bien, a principios de diciembre pasado, durante la apertura de una de estas cajas, obviamente en la presencia del deudor y titular de la misma, los funcionarios de la Agencia Tributaria encontraron una tela enrollada que resultó ser un lienzo en el que se representaba al óleo un árbol a la luz del atardecer. Ante su sorpresa, el titular de la caja lo reconoció allí mismo como la obra 'Ciprés, cielo y campo' de Vincent van Gogh. ¡Era un Van Gogh! Este cuadro había desaparecido hace 40 años, y el titular de la caja dijo que no era suyo, sino que pertenece a un millonario extranjero, y que él es un mero depositario desde que el cuadro fue traído a España en el 2010.

¡Imagínense la sorpresa que se llevaron los inspectores de la Agencia Tributaria! Evidentemente, de entrada no lo identificarían como tal, pero más tarde los expertos verificaron su autenticidad.

Este cuadro puede estar valorado en muchos millones de euros. ¡Increíble pero cierto! ¡Dios Santo, lo que habrá en las cajas de seguridad de muchas de estas personas, tan enigmáticas que no se sabe ni sus nombres!... (sin comentarios de esto último).

El hallazgo en una operación de esta naturaleza es insólito. Es relativamente habitual, en cambio, que se acepten obras de arte que pasan a integrar el patrimonio público como pago voluntario de deudas con la Agencia Tributaria.

Nos alegramos por el arte, por Van Gogh, y por todo lo que pueda representar el poder volver a ver este cuadro. ¡Cuarenta años ha estado por ahí dando vueltas, y terminó en una caja de caudales de un defraudador!