IRMA VA DEJANDO DESTRUCCIÓN A SU PASO
El huracán Irma avanza, y ya ha arrasado pequeñas islas del Caribe. La fuerza ha sido tremenda. Está pasando con vientos máximos sostenidos de 285 kilómetros por hora junto a la isla de La Española y se dirige hacia las islas Turcas y Caicos, Cuba y la zona sur de Estados Unidos (Florida), donde se ha estado evacuando
El huracán Irma avanza, y ya ha arrasado pequeñas islas del Caribe. La fuerza ha sido tremenda.
Está pasando con vientos máximos sostenidos de 285 kilómetros por hora junto a la isla de La Española y se dirige hacia las islas Turcas y Caicos, Cuba y la zona sur de Estados Unidos (Florida), donde se ha estado evacuando a la población.
Ya ha habido 10 personas muertas (cinco en la isla de San Martín, uno en San Bartolomé, uno en Barbuda, y tres en Puerto Rico), y más de 50 heridos (en la isla de San Martín).
Ha pasado de refilón por Puerto Rico (donde se habían habilitado 2.800 albergues), y en Miami ya se han producido más de 100.000 evacuados porque parece ser que allí sí va a entrar con fuerza.
Una isla como Barbuda ha quedado totalmente devastada: "literalmente en escombros" y "malamente habitable", o sea, como si allí no hubiera habido lo que hubo; Saint Martin tiene "barcos en las montañas y todo destruido"; Anguilla se encuentra "devastada como si hubieran tirado una bomba atómica"; Saint Thomas y Saint John están "muy devastadas, y hemos visto cómo había casas que eran arrancadas de cuajo y estampadas contra otras casas". Ésos son algunos de los calificativos empleados tanto por las autoridades como por los residentes o incluso los turistas de esas islas después de la visita del huracán Irma, una tormenta tropical de categoría 5 (la máxima en la escala Saffir-Simpson).
Las imágenes son realmente demoledoras, pero también es curioso, porque están circulando en las redes imágenes virales de otros eventos naturales de este tipo y que se los están atribuyendo a Irma, pero no tiene nada que ver. Desde luego, las informaciones y la opción de poder engañar, impunemente, sin ninguna consecuencia, nos parecen verdaderamente increíbles, pero… ¡así estamos!