ISRAEL CONTRATA EN CHINA MANO DE OBRA BARATA PARA LA CONSTRUCCIÓN
Detalle importante en las Exprés News de hoy. Nos encontramos con la noticia de que Israel contratará a 20.000 obreros chinos de la construcción para abaratar la vivienda. Eso sí, Pekín impone una condición a Netanyahu: que los trabajadores no puedan ser empleados en obras en espacios de los asentamientos. Es decir, ti
Detalle importante en las Exprés News de hoy. Nos encontramos con la noticia de que Israel contratará a 20.000 obreros chinos de la construcción para abaratar la vivienda.
Eso sí, Pekín impone una condición a Netanyahu: que los trabajadores no puedan ser empleados en obras en espacios de los asentamientos. Es decir, tiene que ser en territorios otorgados por la comunidad a Israel, no atrapados, ni ocupados, por las diferentes guerras y demás.
Después de negociar durante dos años con el Gobierno de Pekín la “importación” de 20.000 obreros de la construcción, en el marco de un plan (fíjense) de choque para abaratar el coste de la vivienda en Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu ha acabado aceptando una cláusula política en un convenio de contenido económico (la que hemos dicho anteriormente): Netanyahu ha asumido tácitamente que los trabajadores chinos no podrán ser empleados en obras situadas más allá de la Línea Verde. Es decir, excluye a Cisjordania, ocupada por el Ejército desde hace medio siglo, y a Jerusalén Este, anexionada al territorio israelí, de un acuerdo internacional.
Las asociaciones que representan a los más de 400.000 colonos de Cisjordania, agrupadas en el llamado Consejo Yesha, han puesto el grito en el cielo al afirmar que “un Gobierno que dice luchar contra el boicot extranjero de la región ha acabado aceptando participar en este boicot”.
¡Hombre, fíjense, pensar que tienen que traer mano de obra de China! ¡Unos 20.000 obreros! Se podrían asentar en cualquier otro lugar. El coste de la vivienda son los materiales, la mano de obra (que evidentemente será barata al ser chinos), y el precio del suelo. Solo han incidido sobre uno pero, vamos, suponemos que esto es algo muy habitual en la zona. Sabemos de la contratación de pakistaníes y de diferentes lugares en Arabia Saudí, Dubai, Doha… en los Emiratos (en todos ellos). Filipinos… Es esa clase de gente que, bueno, carece de derechos y muchas situaciones. Y se busca en lugares donde hay excedente, y evidentemente en China –si se refiere a gente- hay para parar un camión (hay de todo, de todo, de todo… y más).
Ahí están, viendo esas situaciones. También se han puesto condiciones de seguridad para estas personas (por eso no se quiere que estén en zonas conflictivas de “ocupamientos” y demás, para que no puedan incidir sobre ellos los ataques de los palestinos, ni ninguna otra situación especial.
La construcción refleja la complejidad social de la economía en Israel, (este dato nos parece interesante) en auge, aunque con déficit de mano de obra. El sector da empleo a 235.000 trabajadores, según datos de 2016. Entre ellos figuran 20.000 solicitantes de asilo subsaharianos, al igual que 3.500 chinos ya contratados, 2.800 obreros de Moldavia y un millar de Bulgaria.
Israel cuenta con una ingente y cercana reserva de fuerza de trabajo en los territorios palestinos, pero desde la Segunda Intifada (2000-2005) se ha recortado su contratación alegando razones de seguridad. En la actualidad, tan solo unos 45.000 obreros palestinos tienen permiso de trabajo declarado en el sector.
Ahí vamos, ahí vamos, ahí vamos, y así está esa situación que nos habla de la complejidad del mercado de trabajo, de las relaciones internacionales, de la mano de obra de países… Claro, será una mejoría, tendrán trabajo, ¿no? Bueno, después del Día Internacional del Trabajo no está mal.