← Volver

JAPÓN: ABSUELTO TRAS 45 AÑOS EN EL CORREDOR DE LA MUERTE SIENDO INOCENTE

¿Qué les parece esta noticia? Es que hay que verlo… Recogemos la noticia del diario El País: “Iwao Hakamada, el japonés que pasó 45 años en el corredor de la muerte, es declarado inocente. El exboxeador, de 88 años, que defendió siempre su inocencia, fue condenado en 1968 por la muerte de su jefe y su familia en la fáb

 

20240926 japon¿Qué les parece esta noticia? Es que hay que verlo… Recogemos la noticia del diario El País:

“Iwao Hakamada, el japonés que pasó 45 años en el corredor de la muerte, es declarado inocente. El exboxeador, de 88 años, que defendió siempre su inocencia, fue condenado en 1968 por la muerte de su jefe y su familia en la fábrica en la que trabajaba.”

Y ahora resulta que, 45 años después, es declarado inocente.

“Iwao Hakamada ha sido absuelto 56 años después de ser condenado a la pena de muerte en Japón en 1968. Un tribunal de distrito del centro de Japón lo ha declarado inocente del asesinato en 1966 de su jefe y de la familia de este en la fábrica de pasta de soja fermentada (miso) en la que trabajaba. Hakamada, que ahora tiene 88 años y siempre defendió su inocencia, sobrevivió a 45 años en el corredor de la muerte; el tiempo más largo pasado a la espera de ser ejecutado por ningún preso en todo el mundo, según Amnistía Internacional. Fue liberado en 2014 cuando surgieron nuevas pruebas y se ordenó un nuevo juicio, que arrancó finalmente en octubre del año pasado. Después de 15 vistas, el Tribunal del Distrito de Shizuoka ha dictado este jueves la sentencia absolutoria. Con ella, el nombre de Hakamada, un exboxeador profesional, queda limpio casi seis décadas después del incidente que dinamitó su vida.”

20240926 japon 2“El presidente del tribunal, Koshi Kundi, ha reconocido que se habían fabricado múltiples pruebas y que Hakamada no era el culpable, según el servicio estatal de noticias japonés NHK. La sentencia recoge varias irregularidades en las indagaciones, entre ellas la vulneración del derecho del reo a guardar silencio y prácticas “inhumanas” en el interrogatorio, recoge la agencia EFE. Hakamada solo admitió haber perpetrado el crimen tras ser sometido a extenuantes interrogatorios de más de 12 horas diarias durante 23 días, pero más tarde negó de forma rotunda los hechos. La justicia nipona ha reconocido que la confesión fue “provocada” mediante “sufrimiento mental y físico”.

“En 1967, tres magistrados lo declararon culpable por dos votos a uno tras leer la confesión firmada por el propio Hakamada. Fue sometido a 277 horas de acusaciones de la policía en un daiyo kangoku —nombre que reciben las celdas dentro de las comisarías donde se realizan interrogatorios sin límite temporal, sin abogado y sin la garantía de una cámara que grabe todo— frente a solo 37 minutos con su defensa. La policía había ido a por él desde el principio. Hakamada, trabajador en una fábrica de miso en Shimizu, era el forastero en una localidad que no era la suya, el blanco fácil a quien acusar de la muerte violenta de Fumio Hashiguchi, dueño del negocio, de su esposa, Chizuko, y de dos de los tres hijos del matrimonio, Machiko y Yuichiro. Apuñalados y después calcinados en su vivienda. Faltaban además 200.000 yenes (unos 1.200 euros al cambio actual).”

20240926 japon 3“Además de la propia confesión, la policía aportó en el juicio en 1967 el pijama de Hakamada, que tenía una pequeña gota de sangre. El acusado dijo que era suya, pero que había sido provocada por un corte en un dedo. Durante la celebración de la vista, un especialista de laboratorio testificó que esa sangre era insuficiente para ser analizada. Entonces, el fiscal, que bajo la ley japonesa no estaba obligado a mostrar todas las evidencias, presentó unas nuevas. La policía, dijo, había encontrado seis prendas de Iwao manchadas de sangre dentro de un tanque en la fábrica de miso, catorce meses después de los hechos. El acusado no reconoció la ropa como suya, insistió en su inocencia y dijo haber sido forzado a confesar un crimen que no había cometido. Pero dio lo mismo. Los tres jueces lo condenaron, aunque sin unanimidad.”

“Precisamente ahora, seis décadas después, otro de los puntos de controversia en el nuevo juicio ha girado en torno al color de las manchas de sangre en esas prendas que sirvieron para condenar a Hakamada. El tribunal ha respaldado la alegación de la defensa de que el color rojizo no podían ser manchas de sangre del momento del incidente, ya que las manchas de sangre en la ropa no permanecen rojas cuando se sumergen en miso durante más de un año. La sentencia de hoy dicta que estas pruebas fueron “fabricadas” por los investigadores, algo que sostuvieron siempre tanto la familia, como abogados y uno de los tres jueces que condenaron a Hakamada en los sesenta.”

Increíble. Podríamos seguir contándoles esta historia pero… Es absolutamente demoledora, demoledora, demoledora.