LA ACTITUD OFICIAL CON LAS TERAPIAS ALTERNATIVAS DA CORAJE Y DESÁNIMO
El Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) -no podía ser menos- tumba sus secciones pseudocientíficas. Esto es ya como la pólvora: el partido Ciudadanos la encendió y ahora se extiende. El Colegio de Médicos cierra cursos y vocalías de homeopatía y otras terapias alternativas "por carecer de evidencia científica"
El Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) -no podía ser menos- tumba sus secciones pseudocientíficas.
Esto es ya como la pólvora: el partido Ciudadanos la encendió y ahora se extiende. El Colegio de Médicos cierra cursos y vocalías de homeopatía y otras terapias alternativas "por carecer de evidencia científica".
Mientras tanto, grupos de homeópatas, acupuntores, terapeutas de Flores de Bach, reiki, etc. tratan de hablar con el Gobierno español… y éste guarda “prudente” silencio.
Nosotros nos preguntamos (sin entrar en este debate, por supuesto que no): con todos los años que llevan en el Colegio de Médicos, ¿ha tenido que darse cuenta un político de Ciudadanos que estas terapias (acupuntura, homeopatía, etc.) no tienen demostración científica?, (estas entidades empíricas, no les llamemos ‘ciencias’). ¿Ahora se dan cuenta, porque un político lo dice? ¿Los científicos, los médicos de las Facultades de Medicina?
Les comentamos que el doctor J.L.Padilla, en colaboración con la doctora Encarnación Álvarez Simó, impartieron un Máster de 3 años iniciado en 1995 en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en la Cátedra de Medicina Física y Rehabilitación, siendo ella la codirectora del Máster (todos los sábados tenían el curso). Hay constancia de que se seguía mirando el tema... Y también, por supuesto no lo olvidamos, hubo cursos de Acupuntura y Moxibustión en la Universidad de Granada (con el auspicio de la Cátedra de Anatomía). Todavía existe cerca de la Glorieta de Quevedo, en Madrid, un edifico en el que se practicaba la homeopatía desde hace muchos años (aunque no sabemos si aún sigue).
En aquel entonces también existía la ciencia, ¿no?. Es decir, durante todos estos años había estas cosas, y ahora de repente, un político, que tendrá algún despecho por esta medicina (o esta forma de sanar, no le llamemos ‘medicina’) ha prendido la mecha. Y ahora nos dicen “Esta junta directiva de Madrid está trabajando para que el ICOMEN tenga el carácter científico que le corresponde y esté es un paso más que para nosotros es prioritario”, subrayó el presidente del organismo.
El diario El Pais dice que “no son buenos tiempos para la homeopatía y otras pseudoterapias, al menos desde el punto de vista institucional". Y es que en los últimos meses los representantes de estas prácticas sin aval científico han visto cómo perdían cursos en universidades y capacidad de influir en organizaciones médicas y sanitarias. Ahora se suma a esta corriente el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) que ha decidido eliminar todas sus secciones y actividades en el entorno de las llamadas terapias alternativas. Y por una simple razón: porque carecen de evidencia científica que demuestre que sirven para mejorar la salud de las personas.
Hablando de ciencia hemos nombrado a doña Encarnación Álvarez Simó (q.e.g.e.), Doctora en Medicina y especialista en Neurología, Psiquiatría y Reumatología, como ejemplo de una mujer que presentó su tesis doctoral, Sobresaliente Cum Laude, coon unos trabajos de Acupuntura aplicados en Reumatología.
Como ya hemos dicho no vamos a entrar en el debate, pero... Se ve que todas estas personas, antes, (es decir, durante todos los años que han estado amparando a las secciones de Acupuntura, a las secciones de Homeopatía, a las secciones de Reiki, etc.) no sabían que existía la ciencia. ¿No lo sabían?, ¿o les daba igual?, ¿o qué era? Y ahora, de repente, se dan cuenta de que hay que eliminar dichas secciones. Y lo que más les enfada a estos “castradores” de otra posibilidad que no sea la propia es que dicen que “encima, más de la mitad de la población española –se hizo una encuesta- cree que la homeopatía cae bien, o es muy buena… erróneamente”, esto dicen. (Es decir, es como si a alguien elegido en las elecciones, como actualmente el presidente Macron, se le hubiera elegido erróneamente). Llaman “errónea” a la opinión de todos los españoles que han sido preguntados y contestaron a favor.
¡La mayoría que atiende a decir que esas terapias ayudan, son buenas, o muy buenas, lo dicen en base a su experiencia! Por favor, por favor, no hay que ser muy listo para saberlo (experiencia propia, con familiares, conocidos…). Pero parece ser que esa experiencia, al Colegio de Médicos, a las instituciones, etc. no les importa para nada. Es una pena, pero… ¡así vamos!
Si ustedes tienen manía a alguien o a algo, y tienen a algún político en algún partido (como Ciudadanos, por ejemplo), díganle que haga una propuesta no de ley contra esa cosa a la que tienen ustedes manía, porque va adelante. Es como cuando Hamas ganó las elecciones, limpísimamente, en Palestina. Como no interesaba, lo quitaron. O igual cuando los Hermanos Musulmanes ganaron las elecciones, muy limpísimas, en Egipto. Rápidamente hubo un golpe de Estado (y todos están presos, muertos, huidos o desaparecidos). Pues aquí es lo mismo. Esta actitud es la misma. Cuando parecía que había una condescendencia y un reconocimiento de que estas terapias ayudaban en la medida ‘x’, y hay tantos trabajos científicos sobre el tema…
Es que además, lo curioso es que dicen que “no hay trabajos que demuestren…”. ¡Hay cientos de miles de millones de trabajos científicos!, eso sí, la mayoría de ellos realizados por la República Popular China, a propósito de la Acupuntura (por ejemplo) que demuestran esto, y lo otro, y lo otro… Nosotros, en su momento, entregamos tres tomos de trabajos científicos que demostraban la acción beneficiosa de la Acupuntura, al Gobierno de Felipe González… Y dijeron “Sí, compañero, lo veremos, lo veremos, compañero”… Y, efectivamente no vimos nada. (La pena es que se quedaron con los tres tomos de bibliografía de entonces -¡de entonces!-. Hoy los tomos podrían ser ilimitados. Diariamente encontramos en las revistas de rango científico, y en las que no tienen tanto rango, trabajos de experimentación).
Pero, bueno, en cualquier caso, es evidente que la Acupuntura como tal, la Homeopatía como tal, el Reiki como tal… no tienen una base científica demostrable, pero es que las cosas con las que vivimos no necesitan tener una base científica. Si yo amo a las petunias, seguramente no encontraremos una base científica de mi amor a las petunias…
En fin, el tema da mucho de sí, pero la pena y la vergüenza de este reguero de pólvora, más que pena, da coraje y desánimo.