LA BANCA:O LA INDECENCIA DEL ROBO LEGAL
La gran banca española ganó más que nunca en 2023: superó los 26.000 millones de beneficios, un 26% más Las cinco entidades principales impulsan sus ganancias, casi la mitad cosechadas en España, gracias al repunte de los ingresos por las alzas de tipos del BCE Los grandes bancos españoles cerraron un 2023 para enmarca
La gran banca española ganó más que nunca en 2023: superó los 26.000 millones de beneficios, un 26% más
Las cinco entidades principales impulsan sus ganancias, casi la mitad cosechadas en España, gracias al repunte de los ingresos por las alzas de tipos del BCE
Los grandes bancos españoles cerraron un 2023 para enmarcar. Entre las cinco entidades principales —Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell y Bankinter— ganaron 26.088,1 millones de euros, un 25,96% más. Esto es, una cifra nunca antes alcanzada de forma agregada a la que se ha llegado gracias al impulso de los ingresos tras la abrupta subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) en el último año y medio en su lucha contra la inflación. Así como a una contención de costes generales y de los depósitos, con una remuneración del ahorro de los clientes que sube a menor ritmo que el precio de los préstamos.
De los seis grupos financieros que cotizan en el Ibex, solo falta por comunicar sus resultados Unicaja, que lo hará el próximo martes. De las ganancias anotadas por los cinco grandes, se cosecharon en España 11.428,1 millones de euros. Es decir, el beneficio en el país se ha disparado un 52,8% más y supone casi la mitad del total. Ante este repunte esperado del resultado, el Gobierno impuso un impuesto extraordinario, en principio temporal por dos años, pero luego prorrogado por un tercero y con el compromiso de hacerlo permanente.
En el primer año, entre estos cinco bancos pagaron casi 1.050 millones de euros, un abono que se elevará hasta alrededor de los 1.400 millones en este ejercicio, según los cálculos de las propias entidades. El sector ha discrepado sobre la tasa desde el inicio y lo ha recurrido en los tribunales. Pese a ello, el Ejecutivo parece haber ganado el debate en la calle y la banca ya asume que el gravamen se mantendrá en el tiempo. Eso sí, reclama al menos algunos cambios “para evitar el carácter discriminatorio que tiene”, apuntan fuentes financieras.
De los bancos que ya han presentado, el Santander es el que más beneficios se anotó el año pasado: 11.076 millones de euros, un 15,31% más. Es decir, el grupo que preside Ana Botín rebasó por primera vez (y con creces) la barrera simbólica de los 10.000 millones. Le sigue el BBVA, con un resultado de 8.019,1 millones, un 22,25% más. Para los dos grupos, que son los de mayor tamaño por su amplia presencia internacional, rompieron su mayor resultado fijado un ejercicio antes.
Tras ellos queda CaixaBank, la entidad con más volumen de negocio en España, donde concentra el grueso de su actividad. En 2023 ganó 4.816,1 millones, un 53,93% más, que no es su mejor cifra de siempre por el atípico 2021 y los extraordinarios apuntados entonces por la absorción de Bankia. Mientras que el Sabadell obtuvo 1.332,2 millones de beneficios, un 55,15% más en un ejercicio histórico para la entidad vallesana. Solo en España superó la barrera de los 1.000 millones de ganancias.
En el último escalón queda Bankinter, el primero en presentar sus números hace una semana: ganó 844,8 millones, un 50,8% más. Junto con CaixaBank, por tanto, son las únicas entidades que no ha registrado números récord. En Bankinter se debe igualmente a unos ingresos extraordinarios apuntados en 2021 por la escisión y salida a Bolsa de la aseguradora Línea Directa. Entonces, el grupo obtuvo un beneficio de 1.333 millones de euros.
Todavía más para 2024
Pese a estos guarismos, el sector confía en que 2024 sea todavía mejor. Con un avance mucho más moderado, pero esperan ganar algo más. “Si 2023 ha sido bueno, 2024 va a ser aún mejor”, avanzó Botín. Y su homólogo en el BBVA, Carlos Torres, cree que ocurrirá lo mismo en su banco: “El beneficio, en nuestra opinión, seguirá creciendo”.
Entre los motivos para el optimismo destaca que los ingresos todavía tienen que crecer algo, especialmente en el primer semestre, ya que falta por repreciar una parte pequeña de la cartera a tipo variable a nivel actual del euríbor, superior al de hace un año. Además, prevén mantener a raya los costes, principalmente el de los depósitos, y reducirán otros, como el de las aportaciones a los fondos de resolución y de garantía de depósitos.
