LA BARBARIDAD Y EL HORROR DE LA FACULTAD DE MEDICINA
El catedrático -o... 'profesor encargado', ¿verdad?- del Departamento de Anatomía y Embriología Humana II de la Facultad de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid, José Ramón Mérida Velasco , sigue sacando cadáveres del lugar ; no sabemos si es para una película macabra que vaya a hacer... Resulta que el luga
El catedrático -o... 'profesor encargado', ¿verdad?- del Departamento de Anatomía y Embriología Humana II de la Facultad de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid, José Ramón Mérida Velasco, sigue sacando cadáveres del lugar; no sabemos si es para una película macabra que vaya a hacer...
Resulta que el lugar está cerrado y está totalmente prohibido bajar al sótano, entrar y hacer algún tipo de actividad allí dentro para la eliminación de restos cadavéricos, por una orden decretada el pasado día 19 de mayo por la inspección de Trabajo y Seguridad Social. El lugar está sellado debido a la situación del 'mal hacer' que allí se ha dado, de la cual este señor es absolutamente responsable.
“La Complutense se salto la clausura del departamento de Anatomía II decretada por el Ministerio de Trabajo. La Universidad abre expediente al ya ex director José Ramón Mérida por seguir retirando cadáveres, cuando la Inspección de Trabajo había prohibido el acceso al sótano de los horrores”.
En las fotos se ve un camión con contenedores en los cuales se llevan los cadáveres. Los operarios retiraron a las 08.45 horas de este miércoles 27 cajas con restos cadavéricos del lugar, como pudo comprobar e diario EL MUNDO, y estas cajas fueron trasladadas por un camión de FCC a una planta de residuos de Arganda.
El lucro con los cadáveres de Anatomía II ya lo denunció un docente con anterioridad. La denuncia fue presentada al entonces rector, Carlos Berzosa, en el año 2008 y decía que se organizaban cursos ilegales que daban lucro personal a profesores.
Ya han pasado seis años desde la denuncia, y los cadáveres llevan 7 años acumulándose... ¡Son los recursos! ¡Así está la cosa! Verdaderamente no sabemos qué pensar.