LA CEREMONIA DE INAUGURACIÓN DEL MUNDIAL FUE UNA VERDADERA PENA
No podemos dejar pasar el día sin hacer un comentario sobre la ceremonia de ayer de la inauguración del Campeonato Mundial de Fútbol en el estadio Arena do Corinthians (Sao Paulo). ¡Es obligado hacerlo! Todo el mundo coincide en decir que el espectáculo “fue horroroso, feo e impresentable”. Nada funcionó. El señor que
No podemos dejar pasar el día sin hacer un comentario sobre la ceremonia de ayer de la inauguración del Campeonato Mundial de Fútbol en el estadio Arena do Corinthians (Sao Paulo). ¡Es obligado hacerlo!
Todo el mundo coincide en decir que el espectáculo “fue horroroso, feo e impresentable”. Nada funcionó.
El señor que cantaba, Pitbull, era impresentable con sus pantaloncitos de marinerito. Y quien dice Pitbull, dice también las otras dos artistas que le acompañaban –Jennifer López y Claudia Leitte. Para nosotros -que lo hemos visto en directo- podemos decir que ha sido algo horrible.
Este tipo de eventos suele prepararse con una cierta pulcritud y ensayo; suelen ser actos preparados con mucha antelación para mostrarlo mundialmente por la televisión –se estima que 3.400 millones de personas estaban pendientes del evento-. Lo que se mostró fue una verdadera pena, pena, pena, pena, pena…
Sin coreografía adecuada, sin juego de luces – pues aunque era de día se pueden hacer cosas-, sin nada de nada. Nos dio vergüenza ajena. ¡Ni siquiera funcionó la megafonía! Aquello salió de verdadera pena, y este tipo de eventos son cosas que no pueden salir mal.
Evidentemente, Beijing, con sus planteamientos en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos del 2008, dejó el listón muy alto porque aquello fue impecable, pero es que esto…
Por supuesto que Brasil tiene profesionales y otras personas súper capaces de poder hacer un espectáculo más que remarcable, pero si los que están ahí metidos son cuatro enchufados –cuatro amigos de Dilma, o de algún otro-, pues entonces es muy difícil que hagan un espectáculo digno.
Lo mejor de la inauguración –como dice un periódico- fueron los comentaristas, que se tuvieron que morder la lengua para decir que “todo iba bien y que todo era maravilloso y bonito”, cuando no era nada de eso.
Le damos de nota un 0 sobre diez. Ni un 1, 2 o 3 ni nada.
Después vino el partido de fútbol entre Brasil y Croacia, con un árbitro de Japón. y… ¡en fin! Todos los periódicos destacan que "la mirada japonesa del árbitro se inventó un penalti", y a partir de ahí las cosas empezaron a cambiar.
Los comentarios sobre el partido son circunstanciales y ocasionales. ¡Ya veremos más cosas!, No nos queremos fijar en eso en absoluto, pero… el espectáculo de presentación hay que olvidarlo, ¡cuanto antes mejor!
Y… ya pueden empezar a practicar para las olimpiadas, porque dentro de dos años van a tener otra ceremonia inaugural.