LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA TRABAJA EN LA LOCALIZACIÓN DE LOS TRES PERIODISTAS DESAPARECIDOS
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo , está que arde, y pide que nadie –la prensa- se entrometa. El Gobierno pidió máxima cautela y discreción ante la desaparición de tres reporteros españoles en Siria. Según el ministro “es lo que más conviene a vuestros colegas” ya que la operación para logr
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, está que arde, y pide que nadie –la prensa- se entrometa. El Gobierno pidió máxima cautela y discreción ante la desaparición de tres reporteros españoles en Siria.
Según el ministro “es lo que más conviene a vuestros colegas” ya que la operación para lograr su liberación ya está en marcha, y la dirige el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) –en el cual nosotros no confiamos mucho, todo sea dicho-, y “se están llevando a cabo trabajos muy intensamente desde hace días”.
Mariano Rajoy aseguró que no se descarta ninguna hipótesis y que lo único cierto es que estos tres reporteros freelance entraron en Siria procedentes de Turquía el 10 de julio, que se dirigieron a la ciudad de Alepo para informar desde allí y que, dos días después, se pusieron en contacto por última vez con algunos compañeros.
Los tres son reporteros experimentados en diversos conflictos, y uno de ellos, Antonio Pampliega, ya ha realizado una serie de reportajes que fueron presentados en mayo pasado en la cadena española de TV Cuatro dentro del programa, ‘Infiltrados’ (que tenía por objeto mostrar de primera mano lo que está viviendo la población en aquel país: entrevistaba a españoles que se habían unido a los yihadistas del Estado Islámico, en otro a españoles que se habían unido a los rebeldes, también a mujeres guerrilleras kurdas, etc. etc.
Estos tres colegas españoles estaban interesados en seguirle la pista a todo el drama que está sucediendo en Siria.
Ojalá el señor Margallo esté en lo cierto de que la actividad para localizarlos es muy intensa ya que se encuentran en una situación francamente difícil. La zona donde desaparecieron es escenario de continuos combates entre diversos grupos radicales. Si han sido hechos prisioneros por las milicias del autodenominado Estado Islámico (EI) sería dramático puesto que el trato que dan a los reporteros y periodistas no es precisamente de cortesía.
Veremos qué facilidad y capacitación tienen los agentes del CNI y del Gobierno en general ante este tipo de situaciones, en comunión con otros gobiernos europeos y con EEUU, por supuesto, que acaba de abatir en Siria a un líder de Al Qaeda, del cual solo conocemos el nombre (¡cualquiera sabe si éste es así, y qué cargo tenía).