LA GIOCONDA EN PARIS: COLAS DE DOS HORAS PARA UN SELFI
“Casi dos horas de cola para un selfi con 'La Gioconda': "Hazte la foto y sal pitando" “Una cola kilométrica recorre el Louvre desde que la Mona Lisa se ha mudado a su nueva sala. Nos unimos al rebaño multinacional para pasar unos segundos, teléfono en mano, ante la obra de Leonardo que visitan unas 20.000 personas al
“Casi dos horas de cola para un selfi con 'La Gioconda': "Hazte la foto y sal pitando"
“Una cola kilométrica recorre el Louvre desde que la Mona Lisa se ha mudado a su nueva sala. Nos unimos al rebaño multinacional para pasar unos segundos, teléfono en mano, ante la obra de Leonardo que visitan unas 20.000 personas al día
«Take a picture and you go», dice el vigilante con hechuras de guardaespaldas y pelo al uno. Sigue un «Allez». Y vuelve al inglés básico, comprensible por todo guiri. «Ok. Time is over. Stop. Finish». El hombre, traje y corbata, firme pero correcto, voz de mando, explica que hay mucha gente esperando y que hay que moverse. «OK, one picture and you go».
Son las 13.11. Judit y Joan obedecen. Sacan una foto a sus hijos Guillem y Núria ante La Gioconda y se van. Estamos en la Galería Medicis, segunda planta del ala Richielieu del Museo del Louvre, rodeados por 24 grandes cuadros de Rubens que encargó la reina Marie de Médicis quien, retratada como Minerva, preside el amplio salón, de ordinario un lugar solitario.
El volumen de la conversación ha subido varios tonos. En una babel de lenguas. Un grupo guiado en alemán. Un pelotón familiar que quiere «hacer una foto para mandársela a Patxi y que vea las colas». Orientales silenciosos, turistas en camiseta y pantalón corto, una mujer con la cabeza cubierta y vestido hasta los pies de la mano de su marido en manga corta...
Casi dos horas antes, a las 11.30, habíamos llegado al control de seguridad. Media hora después estábamos en la cola, organizada por el personal del Louvre bajo la pirámide de Pei, que llena de luz el vestíbulo desde donde se accede a las tres salas del museo más visitado del mundo (10 millones de visitantes en 2018).
A las 12.19 el rebaño humano ya está en hilera, pastoreado por media docena de vigilantes. «No, señor, los periodistas también hacen cola». Un cartel advierte en francés, inglés y español: «Tiempo de espera para entrar en la sala de la Gioconda, 45 minutos». Nadie se raja”.
De verdad…. Es que ver las fotos esta.. ¡que angustia! ¿qué mecanismo mental está funcionando ahí? es que solo verlo a mí me angustia.
Julián: “Vamos a conseguir”. Para todo: Vamos a conseguir: la foto con, el autógrafo de, la camiseta de….
JC: es una vergüenza. Es la moda, lo que se lleva.
Julián: en general no hay ese número de personas delante de un cuadro. En ningún museo, en ninguna parte del mundo

Casi dos horas antes, a las 11.30, habíamos llegado al control de seguridad. Media hora después estábamos en la cola, organizada por el personal del Louvre bajo la pirámide de Pei, que llena de luz el vestíbulo desde donde se accede a las tres salas del museo más visitado del mundo (10 millones de visitantes en 2018).